Mostrando entradas con la etiqueta Hard rock. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hard rock. Mostrar todas las entradas

domingo, 26 de abril de 2026

THREE MAN ARMY – Two (1974)

 


Adrian Gurvitz……...…Guitarra eléctrica, slide, órgano, mellotrón y voz

Paul Gurvitz……...…….Bajo, guitarra acústica y voz

Tony Newman….….....Batería


1ª Cara:

- Polecat woman

- Today

- Flying

- Space is the place


2ª Cara:

- Irving

- I can’t make the blind see

- Burning angel

- In my eyes


Hubo unos años en que estos hermanos parecían estar en varios sitios a la vez. Es impresionante lo que les cundía a esta pareja, metidos en todos los saraos progresivos reconstruidos que surgían por las islas británicas alejados de la élite comandada por las viejas glorias. Debían tener una relación familiar muy cohesionada porque donde iba uno, iba el otro, un hecho que dentro del Rock tampoco es fácil encontrar, salvo honrosas excepciones. Y es que ya empezaron juntos en esto con su primera banda GUN que por entonces su disco pasó sin pena ni gloria y eso que tiene el privilegio de haber sido vestido por un entonces desconocido Roger Dean.

En 1970 tras la desaparición de la banda, continúan en el ambiente militar y forman nueva banda, llamada esta vez Three man Army, les viene al pelo porque serán un power trío de Rock potente y duro compuesto por Adrian, Paul y a las baquetas Tony Newman un músico que ya tenía cierto nivel tras haber participado en varios combos entre ellos con Jeff Beck. Lanzarán su primer disco en 1971 con un contenido espléndido, pero sin llegar a entrar en listas ya que se mueven en mercados underground, y pasando bastante desapercibidos, poco de publicidad y nada de televisión. Su discográfica, Pegasus, decide que aquello no va a ningún lado y los deja plantados. Sin desanimarse, consideran que hay que seguir adelante con las ideas claras y la misma formación, llaman la atención y serán fichados por Warner Bros con quienes rápidamente darán lugar a un nuevo Lp, su segundo trabajo, esta vez menos hard y más abierto al blues. En 1972 realizarán una gira por EEUU teloneando a otros donde se dan a conocer y obtienen ciertas ganancias para la Warner pero siguen sin entrar en listas. Al año siguiente con nuevas composiciones dan lugar a su tercer álbum al que llaman Two, ya que era el segundo con su nueva compañía y en el contrato se mencionaba la obligación de dos discos, pero ya lanzado en 1974.

Los efectos siguen siendo los mismos, buen material, pero no hay nada que hacer contra los grandes del hard, Led Zeppelin, Deep Purple, Humble Pie etc, son una competencia difícil y juegan en una liga superior, y los Gurvitz y compañía siguen en el inframundo intentando despuntar y entrar en listas, algo que se resiste. No se les presenta oportunidad de festivales, tanto a un lado como al otro del Atlántico ni aparición en medios, y además el sello tampoco les brinda mucho apoyo. Tienen nuevas creaciones, llevan en mente realizar una opera Rock, pero después de una serie de grabaciones de prueba todo va a quedar archivado, Tony Newman, cansado, abandona y los hermanos Gurvitz no plantean sustituirlo, simplemente desisten y no siguen adelante. Pero la carrera armamentística no termina y se asociarán con el batería Ginger Baker para crear la Baker Gurvitz army, otra gran aventura que pone punto y seguido.

El punto de mira aquí, es su disco Two, un magnífico redondo que hay que rescatar porque lo merece. El hecho de que no trascendiera en su gestación lo ha convertido en una obra de culto. Es una obra hard rock progresivo que no tiene desperdicio, densa, sólida y compacta. Paul Gurvitz, es un guitarrista de los que llaman en la red “underrated”, un mercenario, no del dinero sino de la buena música, un tipo inquieto que no ha tenido el reconocimiento que debiera, culpa con toda seguridad de su situación siempre en la sombra, detrás de los grupos reconocidos. A mi particularmente me gusta mucho, con una técnica depurada y un estilo que lo hace singular, y es que al sonido de su guitarra enseguida se le reconoce dentro de las canciones, da igual en que banda toque. Su hermano Paul también tocaba la guitarra pero no estaba a la altura de Adrian y eso le llevó a emplearse en el bajo. Si el público se detuviera a analizar con qué personajes reconocidos llegaron a tocar seguramente cambiaría la visión sobre estos músicos. También hay que preguntarse si la aportación de un segundo guitarra u otro cuarto miembro en la formación habrían aportado más brillo….pero eso ya nunca lo sabremos.

Polecat Woman es la canción de despegue, contundente de principio a fin con un sonido pesado de guitarra, Adrian está demoledor como en todas las composiciones siendo el hilo que enhebra todo el lp. Nos mete de lleno con una guitarra rítmica brutal marcando el ritmo y la batería de Newman agitada y vivaracha con gran cantidad de percusión, marcándose un solo que no llega al medio minuto, gracias a Dios, no estoy por lo solos de batería. La recta final es un solo de guitarra, marca de la casa, que va entrando suave para acabar agudo y rápido. Un temazo de hard sin concesiones con una voz salvaje y desgarrada.

La calma, aunque engañosa, llega con Today que tiene como base una guitarra arpegiada de notas espaciadas, muy melódica que va creciendo en belleza y fuerza con un tempo cada vez más elevado donde se respira un ambiente espacial en ciertos pasajes gracias a la guitarra de Adrian que se va haciendo incisiva hacia el final, con unos escarceos en la performance que me recuerdan a Kerry Livgren de Kansas.

De trepidante se puede calificar Flying sobre todo por la guerrera batería. Aunque luego la pieza navega mucho por lo melódico en cierta manera accesible con elementos atractivos en la voz, podría haber servido de hit para lanzar en las emisoras con sonido fácil de entender, el corte más popero que vamos a encontrar que termina con el solo de guitarra desatado de tinte espacial.

Una suave y melódica guitarra con el sello de Adrian nos conduce al centro de esta pieza que cierra la primera cara, algo más extensa que el resto, Space is the place, de corte muy progresivo incorpora un teclado muy marcado y lineal de fondo arropado con arreglos orquestales a cargo de violonchelos y violines. Es una balada construida sobre un estribillo protagonista de la composición y título del tema que se repite en bucle invocando un mantra en el que nos sumimos. Los arreglos son una innovación progresiva que resulta muy positiva con un potente aroma al estilo ELO que se respira en ella.

Un ritmo eléctrico trepidante nos pone en guardia con Irving nada más comenzar la segunda cara, con una combinación guitarra-batería saltando chispas y que acabará desembocando en un solo de bajo al mejor estilo “Squire” bajo una lluvia de platillos, invocando a Deep Purple en una pieza que corta la respiración que para en seco, todo un chute de energía, Rock duro con mayúsculas. Para contrarrestar el subidón de pulsaciones a continuación nos entregan I can’t make the blind see, otra balada de características similares a Space is the place, es decir con orquestación de cuerda en los arreglos y experimentando con vientos, lo que parecen ser fanfarrias en el estribillo, arreciando cada vez más poderosa la orquestación conduce a un final de efecto doppler, un corte breve que sin detenerse ensarta con Burning angel otro temazo, en mi opinión el mejor, muy duro, en la línea de Polecat woman con una voz desgarrada nuevamente, la guitarra rítmica dominando la situación y la batería de Newman trabajando a ritmos complicados. Sin duda esconde en su interior el pasaje instrumental más valioso de todo el disco, pura energía de hard progresivo con intervención del órgano que pone los pelos de punta. Energía en estado puro, una delicia señores!

Para finalizar dejan In my eyes, composición que aparenta ser una balada inicialmente, pero luego se complica y sube el voltaje convirtiéndose en un corte grave y pesado en las guitarras clamando con un estribillo en ascenso donde la melodía aparece en forma de coros por parte de los componentes. La guitarra de Adrian nos brinda un solo con un comportamiento muy juguetón. El final despista un poco, pareciendo que nace una nueva composición, pero no, termina diluyéndose.

Y eso es todo. Recomiendo encarecidamente su escucha, es uno de esos discos que hay que descubrir, no lo dejes pasar, no te penará. Si te gusta este estilo duro, estás delante de un gran descubrimiento, y aprovecha que lo han reeditado si lo quieres comprar en vinilo, porque estás de suerte y no tendrás que pagar un riñón por él. Últimamente no se que está pasando pero para comprar un vinilo vamos a tener que acudir al banco a pedir préstamos…….y eso que es tecnología del siglo pasado…...en fin, no lo entiendo.



viernes, 30 de enero de 2026

TOM PETTY AND THE HEARTBREAKERS – Damn the torpedoes (1979)

 


Tom Petty………………..Voz principal, guitarra rítmica, armónica

Mick Campbell………..Guitarras

Ron Blair………...……..Bajo

Benmont Tench……….Piano, órgano, armonio y coros

Stan Lynch…………....Batería y coros


1ª Cara:

- Refugee

- Here comes my girl

- Even the losers

-Shadow of a doubt

-Century city


2ª Cara:

- Don’t do me like that

- You tell me

- What are you doin’ in my life?

- Louisiana rain


Con dos discos ya publicados a sus espaldas llegó un momento en que la distribuidora ABC Records fue absorbida por MCA Records, cosa que no le gustó nada a Tom, que no admitía ser traspasado de compañía sin su consentimiento. Fue llevado a juicio por incumplimiento de contrato y éste a su vez se declaró en bancarrota para defenderse. Finalmente después de unos meses la situación bastante insostenible para el norteamericano se resolvió con la firma de un nuevo contrato con una subsidiaria de MCA llamada Backstreet Records, con la cual llegaría a grabar Dawn the torpedoes de una vez por todas, algo que le tenía en vilo. Por fin se acababa la incertidumbre y podía respirar, el álbum iba a salir adelante con un éxito como no podía imaginar. Alcanzó el puesto n.º 2 del Billboard solo por debajo de Pink Floyd y su brutal The Wall, obteniendo nada menos que un triple platino y dejando atrás a bandas reconocidas como The Knack, Cars ó Cheap Trick

Mientras en Europa el punk y la new wave estaban en la cresta de la ola, Petty, un tipo de aspecto frágil elegía su propia senda intentando ser fiel a sus ideas. Mentiría si dijera que no estuvo abierto a influencias de todo lo nuevo que procedía del viejo continente, pero siempre desde una posición consecuente con su estilo. Sus mayores maestros posiblemente fueron Bob Dylan y Neil Young, pero también admiraba a The Byrds y congeniaba muy bien con su paisano Bruce Springsteen, así como con los Stones.

Una diferencia de este disco con sus anteriores es que la temática es más intimista, con una serie de canciones que aluden a aspectos de la vida que aparecen por primera vez en sus creaciones como elemento protagonista. En tierra de nadie entre el punk la new wave y el hard rock nuestro amigo Petty supo engendrar un disco de rock and roll con todos los ingredientes para triunfar en el escenario existente. Una serie de temas directos en su proyección con genialidad en los ritmos propuestos, como buen guitarra rítmica que es el rubio de mirada caída. Consigue congeniar la fuerza y rebeldía del rock con la comercialidad justa para hacer que la música sea atractiva y pegadiza a la vez con estribillos que se suceden y se adhieren a nuestra memoria sin remisión.

El sonido de las canciones es brillante y la melodía limpia y bien arropada, un soplo de aire fresco, con una sobria producción en la que destacan los arreglos que van entrando muy sutiles, sencillos pero efectivos. En mi opinión tal vez un lado está más compensado que el otro en cuanto a calidad de los cortes, aunque no se puede desechar ninguno, no hay tema malo ni de relleno. El punto más duro lo pone la guitarra de Campbell, pero siempre son solos muy controlados y de duración contenida de manera que no arrastren demasiado el sonido hacia la crudeza del Hard.

En su primer tema Refugees podemos detectar en su voz una cadencia descendente que recuerda a Dylan nada más empezar y donde marca el ritmo con firmeza engrandecido por los teclados. Una pieza elegante que engancha desde su inicio donde Petty como en muchas otras ocasiones más adelante se siente libre y desahogado en su expresión. Pero es que luego llega Here comes my girl, otra maravilla, mejor incluso diría yo con unos rasgueos en las cuerdas y un juego de dedos en el estribillo que resultan deliciosos y que son el ritmo estrella de aquí en adelante. Una pieza épica que es capaz de transmitirnos la inquietud del cantante con una voz muy expresiva acorde a la circunstancia, llegando al final la instrumentación se eleva y resulta un bonito broche final.


Con un comienzo catártico arranca otra gran composición llamada Even the losers dedicada a todos aquellos anti-héroes que vagan por el mundo. El ritmo es marcado nuevamente con rabia y firmeza a través de la guitarra de Tom, pero los teclados de Tench y la guitarra de Campbell cargan con fuerza generando un grueso muro sonoro bastante incendiario dando como resultado un rock muy vivo, enérgico y pegadizo que hacer reverdecer de nuevo el buen espíritu del Rock. Descubrid los arreglos que introduce Tench con su órgano, son pura delicia.

Shadow of a doubt es otro pulso de energía con un ritmo muy marcado donde no baja la guardia y donde resultan muy curiosas las percusiones iniciales. Las guitarras arrecian al frente, los teclados quedan en segundo plano de manera que el rock se hace más crudo donde pueden tener cabida influencias de sonidos provenientes de Europa o de su colega Springsteen. Con Century city pone punto y seguido en el álbum, un rock rabioso de estructura clásica que recupera el alma inconformista del estilo y donde escuchamos desafinar la guitarra de Campbell, una versión del sonido propiedad privada del señor Neil Young.

Pegadizo de principio a fin es Don’t do me like that, abre un paréntesis con un sonido enraizado en la new wave, posee un ritmo juvenil con los teclados como base de operaciones, sencillo engancha rápidamente, breve e intenso. Podría servir de single para las radio fórmulas. You tell me parece seguir la senda del corte anterior también con un estilo que alberga componentes de la new wave. Menos enérgico que otros, muestra aspectos hard e introduce el sonido de slide guitar como novedad.

What are you doin’ in my life? contiene una atmósfera que profundiza en la música americana con más claridad. La slide guitar vuelve a hacer su aparición con una actuación que flirtea con los orígenes de la música popular de ese país y el insistente picado del piano pone el punto de blues. El viaje por la tierra media estadounidense termina con Louisiana Rain, otra pieza que tiene un extraño comienzo, algo que resulta anecdótico en este disco, puesto que lo hacer en varias canciones. De nuevo el aire americano nos invade con una atmósfera de rock originario, donde coinciden guitarra slide y armónica para poner melodía a una canción nostálgica de tintes algo tristes, una balada donde Petty se siente cómodo pero a su vez nos revela sentimientos que alberga, todo a través de un filtro impregnado por detalles de la música de Neil Young.

Se trata de un disco muy homogéneo realizado con una frescura y sencillez que lo convierten en un trabajo que si no es atemporal, goza de una cierta facilidad para poder ser escuchado hoy en día sin que encontremos estructuras obsoletas, arcaicas o desfasadas en gran medida. Una inyección de energía que nos atrapa con sus estribillos y una instrumentación precisa y compacta.







viernes, 19 de diciembre de 2025

WEED – Weed…! (1971)

 


Werner Monka…………….Guitarra

Rayner Schnelle………..Teclados

Bernd Hohmann….……..Flauta

Pete Becker…………......Batería

Reinhold Spiegelfeld…..Bajo


1ª Cara:

- Sweet morning light

- Lonely ship

- My dream


2ª Cara:

- Slowin’ down

- Before I die

- Weed


No es fácil pensar que tras esa portada en la que una señora nos invita a una ganchada de “no se sabe qué” producto del huerto y con una sonrisa de anuncio de pasta de dientes, se esconde un álbum especial considerado como una pieza de museo, dadas las circunstancias en que llegó a grabarse (Se desconoce la autoría de la fotografía). Lo cierto es que la información en el interior es parca, y eso que la reedición trae una hoja en su interior con más de lo que podía esperar. La banda alemana que llevo a cabo este trabajo, en aquel momento, pasó sin pena ni gloria a forma parte de la historia del Rock y en concreto del Krautrock. Pero con la entrada de la era de internet, como ha ocurrido en más ocasiones ha sido rescatada, apareciendo en el presente e incluso ha llegado a reeditarse en disco de vinilo, que ya es mucho.


Más de la mitad de la fugaz formación provenía de una desbandada de VIRUS, otra agrupación alemana que ya había editado plásticos. El batería Pete Becker, venía de tocar con GERMAND BONDS AND THE RATTLES de estilo garaje. Y la producción correría a cargo de Rainer Goltermann, técnico que ya tenía cierta experiencia, siendo FRUMPY como ejemplo, uno de los proyectos donde contribuyó. Lo más interesante es que en esa formación incluirán como artista invitado a Ken Hensley (URIAH HEEP) que había aceptado a causa, seguramente, de la necesidad de conseguir dinero rápido. Todo se hizo según lo pensado, y el resultado fue positivo, pero no lo fue tanto la promoción de su participación, eso supuso que el anonimato de la banda continuase siendo igual de escaso. Hensley que ya había hecho algo parecido con el grupo THE HEAD MACHINE en 1969, tras terminar se desvinculó y volvió a filas en Uriah Heep, después del breve descanso.

Ken Hensley es un músico que ha obtenido gran reconocimiento dentro del Rock, como protagonista en mayor grado de su labor en el seno de Uriah Heep y en los teclados concretamente. Tiene una forma característica de entender el instrumento que le ha proporcionado un sello único y singular. Eso es algo que está presente en los temas de WEED donde asume el liderazgo, de manera que quién conozca a los Heep, escuchando este disco rápidamente va a reconocer el estilo inconfundible de los ingleses. De hecho cuando compré este vinilo, desconocía cualquier dato del grupo, y menos todavía pensaba que el británico Hensley pudiera tomar parte en esta aventura teutona. Pero después de la primera audición me quedó muy claro, que esta banda estaba influenciada por los Heep sin duda alguna, algunos de sus temas se podían considerar material perteneciente a “Look at yourself”, el sonido es absolutamente fiel. Me quedé pasmado cuando descubrí que el mismísimo Hensley había participado en aquél insólito plan.

Analizando el contenido lo primero que se puede decir es que siendo el primer trabajo de unos músicos con un mismo origen y que por tanto se conocían, es más bien de índole heterogénea, con una similitud a otros debuts en cuanto a dispersión en los estilos de las composiciones, pero no en cuanto a compenetración y coordinación que si se percibe más profunda que en otras bandas que empiezan. Las canciones tienen denominador común la mayoría, pero es indudable que ofrecen un compendio variado en su creación. Todas ellas transitan entre el hard y el rock y no solo la influencia de Uriah Heep es monopolio, se descubren otras referencias de hard como ya mencionaré en su momento.

El inicio es pandemónico, con una suma de instrumentos sonando a la vez que realmente simula más bien el final de un tema, pero aquí es al revés. Se abre paso el Hammond grave y pesado de Hensley en Sweet morning light acompañado de una corrosiva guitarra, la cual va a ser la tónica a lo largo del disco. No solo ofrece el órgano Ken, sino que también canta. El órgano vibrante trabaja a contratiempo en rachas psicodélicas, frases que repite una y otra vez con incursiones de una guitarra cada vez más ácida y un bajo que pulsa retumbando hacia el final. Aquí nos muestra la calidad de la vibración de sus cuerdas vocales.



Lonely Ship nada tiene que ver con el brutal comienzo, presentan más sensibilidad con una pieza compuesta de guitarra acústica y voz, breve en su tiempo y con una estructura sencilla, un recurso que Hensley conoce bien, y que más adelante en su principal agrupación, los Heep se utiliza con mucho tino, realizando unas composiciones magníficas. Es todo un contraste y demostración de la heterogeneidad que respira este único valor de Weed.

El tiempo total del álbum es más corto de lo común y con My dream, cierran rápidamente la cara A, dejándonos con ganas de más. Extraño tema que comienza con el sonido de un piano como si fuera tocado en la otra punta de la habitación (¿improvisación tal vez?…..). Un sonido débil pero envolvente, como un run-run que va desgranando notas siempre con oscuridad en su estructura, con la mano del bajo constante, disertación algo extensa que llega a conectar finalmente con el ritmo de la melodía que entra abruptamente por fin a primer plano. Otro artificio de nuestro amigo Hensley dominando con el Hammond pesado funcionando en bucle con un sonido cada vez más vibrante y acompañado nuevamente de la guitarra ácida de Monka.



Se abre la otra cara con Slowin’ down, pieza de sonido rock absolutamente clásico, blues de toda la vida donde la intervención de Hensley aquí es testimonial. Los 4 tiempos de puro blues rock que podrían ser encontrados en álbumes de Fleetwood Mac, Allman Brothers, Ten years after o Yardbirds, por decir alguien. Pasamos a Before I Die y volvemos al progresivo con un trabajo que es posiblemente el más rico en instrumentación y melodía y con una nueva demostración de lo que supone Hensley, su voz y su contribución. Las texturas son muy propias de los Heep arreciando con el órgano y se puede decir que es una pieza emotiva y volcada hacia la melancolía. Goza de una segunda fase donde el ritmo cambia por completo y el hammond carga con nuevos bríos ácidos en un solo no muy extenso que pone fin.

Se guardan para el final la joya de la creación, la homónima Weed, una pieza de larga duración y fuerza donde el rock es arisco, duro, sin paliativos ni elementos que limen la aspereza del sonido. La guitarra se aclara las cuerdas durante la primera escena para sumirnos en unos riffs contundentes de la guitarra rítmica de clara influencia Zeppeliana. El corte es instrumental, por tanto la voz no contribuirá a aportar algo de armonía. Otra idea de Hensley con un ritmo machacante y embadurnado de ácido. El espíritu de Whole lotta love sobrevuela la escena y se mantiene presente, pieza que un año antes había impresionado al mundo del rock por la garra de unos aún novatos Zeppelin. Tras un descanso instrumental donde parece paralizarse todo ,vuelve la guitarra con el pedal a tope y enfurecida cargando y haciendo un solo tremendo en espiral que se acelera para acabar en un agudo paroxismo. Una muestra más de la fuerza bruta que encierra Weed.





sábado, 22 de noviembre de 2025

TRAPEZE – Medusa (1973)

 

Mel Galley……………...Voz y guitarra

Glenn Hughes………….Bajo, piano, voz principal

Dave Holland……….....Batería


1ª Cara:

- Black clouds

- Jury

- Your love is alright


2ª Cara:

- Touch my life

- Seafull

- Makes you wanna cry

- Medusa


Este es otro de esos discos metidos en el cajón de los olvidados, una apuesta enterrada que bien merece un rescate para recordar a una formación de solo 3 miembros, lo que se conoce en el mundillo como power trío, que bien podía haberse convertido en el germen de una banda que podría haber llegado muy alto consiguiendo obras de gran calibre y espejo donde mirarse para muchas otras. Pero eso no paso, una serie de circunstancias llevó a que fuera imposible su vigencia en el tiempo. Demasiado talento reunido no fue encauzado sino todo lo contrario.


Surgen en la vieja Inglaterra en 1969 y dede su inicio el equipo esta compuesto por 5 miembros, debutan en la BBC a través de televisión, en unos esos programas donde se apoyaban los talentos jóvenes (hoy en día siguen existiendo estos programas…..aunque muy diferentes…..por desgracia). Fichados por la compañía Threshold, perteneciente al grupo MOODY BLUES, lanzan sin preámbulos su homónimo en 1970 con cierto éxito no exento de luces y sombras. Inmediatamente después John Jones y Terry Rowley abandonan y el proyecto se reduce a tres miembros, el power trío acaba de nacer. Poco después repuestos del cambio publicarán Medusa, bien recibido y bastante aclamado.

Con el éxito obtenido comienzan a recibir invitaciones para tocar en muchos lugares, sobre todo en EEUU tras la difusión de algunos temas en las radios americanas. La agenda se les aprieta y los conciertos son continuados, de manera que al año siguiente, 1971 no realizan nada de material nuevo para su tercer redondo, pero finalmente se consigue terminar en 1972.

A partir de aquí la incertidumbre se cierne sobre sus cabezas, Hughes recibe oferta de DEEP PURPLE nada menos para unirse a ellos, algo que no puede imaginar pero que acepta “ipso facto” dada la envergadura de su oferente. Se trata de la vacante que deja libre Roger Glover. El núcleo se rompe y Trapeze se queda cojo, aunque no muerto, todavía logran sumar a filas algunos músicos y publicar Lp. En 1976 Glenn Hughes volvería fugazmente aprovechando una disolución temporal de D.P., pero poco después vuelve a dejarlos en la estacada para comenzar una carrera en solitario. La disolución total de Trapeze se produjo en 1979 cuando sus miembros, profesionales avezados con gran calidad musical en su haber, fueron escogidos por grandes bandas de hard consolidadas, como JUDAS PRIEST y URIAH HEEP. Aun así les dio tiempo a publicar un último álbum, Hold on.

John Lodge, uno de los fundadores de los enormes Moody blues, enseguida se percató de que había filón con estos chicos, músicos bien preparados con gran dominio de cada instrumento, con ideas, energía y algo muy importante madurez y templanza a la hora de componer. Muy seguro con sus posibilidades apostó por ellos para conseguir un puesto dentro del hard rock en el mercado internacional. Si no fuera por que las circunstancias no permitieron una continuidad, no se hubiera equivocado teniendo en cuenta que lo que deparó el futuro de sus componentes fue éxito y más éxito……….pero por separado.

Medusa es posiblemente el mejor de todos sus álbumes, encarnando los valores de este triumvirato, es decir un hard rock de corte clásico con claras raíces en el blues rock con algunas connotaciones procedentes de la psicodelia y el progresivo presente y con predominio de una guitarra rítmica pesada acompañada de solos solapados sin excesos. Algunos de los temas ofrecen riffs y desarrollos que se repiten a lo largo de la melodía practicamente en bucle ( Jury , Touch my life, Medusa ) convirtiendo la melodía en obsesión sin llegar a conformar un mantra.

Además cuenta con una voz privilegiada por parte de Glenn Hughes, con gran capacidad de adaptación, la personalidad y estilo que emana y la facilidad para alcanzar registros imposibles, con unas características muy similares a las de Paul Rodgers de Free.

La austeridad infligida por John Lodge en la producción y arreglos llama la atención, sabiendo que proviene de un tipo que ha trabajado con ellos de manera más que constante en su banda. (Si agudizas el oído en Black cloud se llega a discernir un lejano piano al fondo). El sonido es descarnado y auténtico pero su solidez y dinamismo es alto, y solo la voz pone el punto de armonía en ausencia de coros.

Su sonido se asocia a agrupaciones oetáneas, Led Zeppelin, Deep Purple, Humble pie o Free son influencias notables dentro de su música como se observa en your love is alright, con una guitarra que bien firmaría Page, o la voz con recursos muy propios de Robert Plant. Así como la homónima Medusa con riff zeppeliano y una conexión vocal más que marcada.

También se descubren incursiones en estructuras similares a las de la joven Deep Purple audibles en la épica Touch my life en la que los dúos entre guitarra rítmica y solista son innovadores o lo que encontraremos en la balada Seagull, la pieza más melódica y emotiva del disco, donde Hughes nos deleita con sugerente voz, escuchamos el único órgano que aparece y la guitarra actúa en modo fuzz mostrando su lado más psicodélico.

Un diamante en bruto que fue cambiando de manos, se partió en pedazos y cada uno de ellos se pulió por separado……...y en este caso se incumple la ley que dice que: el valor del Todo es superior a la suma de las partes que la componen……………...a la historia me remito





sábado, 8 de noviembre de 2025

STRIDER – Exposed (1973)

 


Ian Kewley…………………..Voz principal y teclados

Gary Grainger………...….Guitarras

Jimmy Hawkins……….....Batería

Lee Hunter………………....Bajo


1ª Cara:

- Flying

- Ain’t got no love

- Woman Blue

- Higher and higher


2ª Cara:

- Esther’s place

- Straddle

- Get ready


Este es uno de tantos casos de bandas que en los 70 dieron forma a grandes temas o grandes álbumes que luego no tuvieron ninguna repercusión o muy poca. Como en muchas ocasiones el problema radicó en la falta de una identidad marcada, un elemento especial en el que destacaran, algo que les hiciera sobresalir, sacar la cabeza por encima de los demás. STRIDER, era una banda tipo de hard rock con fuerte orientación al blues rock, voz potente y personal, una guitarra dominante y profesional y una base rítmica contundente…..una serie de características que aparecían por aquél entonces como setas en ese círculo estilístico. Razón por la cual no era posible que todos obtuvieran las mieles del éxito rotundo, siempre ha habido descartes en situaciones similares.

Ya sabemos los que nos hemos instruido en la materia que como en la vida no basta solo ser buenos músicos y realizar composiciones excelentes. Es cierto que ayuda mucho, pero no lo es todo. También entran en juego otros elementos…….la situación económica, el mánager, el productor, la relación entre los miembros de la banda, la discográfica, la buena o mala suerte......etc. Etc. Bien, STRIDER fue una de esas bandas que prometían buenos augurios…...pero eran demasiado del montón. A pesar de la calidad de sus composiciones no hubo una respuesta esperada, la falta de un hit que les hiciera subir a la cresta de la ola y lanzarlos no se produciría. A pesar de realizar extensas giras abriendo conciertos para gente como STATUS QUO, HUMBLE PIE (con quién guardan similitudes ) y nada menos que DEEP PURPLE, fue una promoción fallida, su Rock carecía de una sella de identidad que los singularizase de alguna forma.

La serie de despropósitos debió de ser abundante, el proyecto empezó en 1972 y en 1974 moría con apenas 2 años de funcionamiento. Tras Exposed, hubo una importante fractura en el seno del equipo, abandonando algunos miembros, entre ellos el vocalista, una pieza fundamental del engranaje que aunque fue sustituido junto con el batería, solo sirvió para alargar un poco más lo que parecía mascarse ya en el ambiente. Aún tuvieron el tiempo suficiente para publicar lo que sería su obra póstuma, titulada Misunderstood (incomprendido), ¿Tal vez paradigma de como se habían sentido siempre?

Lo mejor de todo es que sus miembros serían más adelante conocidos, no por su trabajo en equipo, sino por las labores que acabaron realizando por separado acompañando a grandes figuras del Rock…….cosas de la vida.

Entrando en el terreno musical de Exposed , ya he dicho anteriormente que se trata de un disco potente, de gran calidad, aunque necesitado de solidez y compactación musical, donde la guitarra es la protagonista que se encarga de elevar la temperatura llevando las composiciones al lado hard. Seguramente si no se tratase de su primer disco y teniendo en cuenta la mala trayectoria, es muy posible que la producción habría sido mejor. En cuanto a la grabación no se puede objetar mucho, es bastante correcta. Pero si es cierto que escuchando algunos de los temas se echa de menos algo más de arreglos y variedad, para rellenar momentos desnudos donde la guitarra se muestra abrupta y desgarradora. Un ejemplo de lo que acabo de mencionar se observa en el corte que abre la primera cara, Flying donde el piano, muy percusivo, se fuerza a darle armonía al sonido duro, pero lo hace de manera muy seca, se queda algo corto, entre la guitarra y la voz rota y resquebrajada de Ian Kewley el panorama es muy arisco, haciendo que la dureza se recrudezca. Igual que aquí veremos que en otras composiciones los coros intentan hacer de contrapeso.

De nuevo en Ain’t got no love el sonido vuelve a ser crudo, la voz desgañitada parece que va a sucumbir, la melodía es muy cíclica, igual que los riffs. Aparece un elemento nuevo, la armónica y el piano es eléctrico, dando más volumen y melodía. El estribillo se repite asiduamente, el sonido en general es sucio y el final digno de la ronquera que arrastran las cuerdas. Es en Woman Blue donde la melodía se relaja en dureza y se pueden observar armonías , entregando mucho más protagonismo al piano eléctrico que nos ofrece buenos momentos en pequeños pasajes acompañado de coros femeninos y con la voz de Ian más relajada pudiendo coger aire. Incluso camino de la coda, los demás componentes cantan también juntos, dejando la puntilla para el solo de guitarra de Grainger. Una revisión del tema Higher and higher, rock and blues de Jackie Wilson sirve para cerrar la cara A, versión acelerada donde el riff de guitarra arrecia fuerte tras un comienzo timorato del piano eléctrico con contundencia. La fuerza de la guitarra y la voz y la manera de atacar las cuerdas recuerda a WHO en muchos momentos. Es una pieza con mucho ritmo donde el coro repite el estribillo hasta la saciedad.

Damos la vuelta a la tortilla y nos encontramos con Esther’s place, una composición con un ritmo divertido que de inicios trabaja con riffs de guitarra acústica y un piano blues que tal vez en su lado más suave podría haber servido de single en busca del hit ayudado por ese palmeo utilizado para seguir el ritmo. Ya en el segundo round hay un giro en la estructura, el piano abre la nueva fase y da paso al solo de eléctrica. Tal vez Straddle suponga el punto débil de un disco muy completo. Es una melodía de relleno comandada por la slade guitar sin saber hacia donde se dirige en ningún momento, no termina de despegar, y no muestra nada interesante, muy insulsa. Hasta el final es un reflejo de la vacuidad que contiene. Para concluir vuelven a elegir hacer una adaptación de un temazo emblemático de la banda RARE EARTH, se trata nada menos que de Get ready, obra sublime que ocupa todo un lado en el disco de sus creadores, aquí se reduce a algo más de 8 minutos. Por supuesto no supera a la auténtica, ya que carece de muchos matices del original. La banda se la lleva a su terreno que es el hard y construyen un respetable retoño, y además lo hacen mostrando su mejor cara en lo que respecta a creatividad y dinamismo dentro de un mismo track. La guitarra es puro fuego e Ian se deja las cuerdas vocales de una forma que hace daño. En general todos los miembros realizan un trabajo sobresaliente, los arreglos son se hacen más visibles y podemos escuchar un excelente groove por parte de la sección rítmica.






Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...