"Malcolm Mclaren era un avispado empresario y productor con una tienda de moda en King's Road. Descubrió a un trío de músicos formado por Steve Jones (guitarra), Glen Matlock (bajo) y Paul Cook (batería). Luego buscó a un cantante y encontró a John Lydon, al que rebautizó como Johnny Rotten (Juanito el podrido).
En plena ascensión punk, Malcolm consiguió que EMI les diera 40.000 libras por ficharlos, la cantidad más alta pagada en la historia por unos desconocidos. Entonces sucedió lo impensable: al programa Today de la BBC, presentado por Bill Grundy, tenía que asistir Queen.
Cuando ellos lo cancelaron por un imprevisto, EMI decidió aprovechar el hueco para promocionar a su nuevo grupo. Los Sex Pistols fueron a la BBC y....la televisión tardó solo un minuto y medio en cortar la emisión. Dijeron tantos tacos y groserías que el escándalo fue mayúsculo. EMI liquidó el contrato con 50.000 libras de indemnización".
"Las influencias del folk en el prog-rock británico pueden resumirse en tres aspectos: el aspecto tímbrico (incorporación de instrumentos pastoriles como la flauta, la guitarra acústica, el violín, etc.), el aspecto formal, sintáctico (la adaptación de la forma balada, la incorporación de ritmos de baile populares o aires extraídos de la música medieval y renacentista) y el aspecto temático (la dicción formular, el recurso a la leyenda, a la epopeya, etc.).
La evocación del pasado preindustrial enlaza aquí directamente con la exaltación de un pasado nacional más o menos glorioso. La alusiones al Espíritu popular inglés son oblicuas pero constantes. En Genesis son especialmente frecuentes, desde Time table hasta Dancing with the moonlit knight. No menos frecuentes son esas alusiones en la obra de Jethro Tull, si bien su presencia es creciente a partir de la reivindicación del pasado preindustrial en Living in the past.
Dick Franssen...............Órgano,
piano, piano eléctrico, moog
Ronald Ottenhoff.........Saxofón,
flauta
Job Tarenskeen.............Voz ,
percusión
Ferdinand Baker............Guitarra,
piano, voz
1ª cara:
- New Guinea
sunrise
a) Sunrise
b) Wake me up
- Mr. Widow
- Stranger
a) Stranger
b) You might
as well fall
2ª cara:
- Darling
superstar
- Farewell,
miss Barcelona
- Wheelchair
groupie
- Revolution's
Eve
a)
Revolution's theme
b)
Nobody can wait forever
Pocas veces se ha visto, que una
banda tras su mayor éxito, de pronto cambie el rumbo de la nave y se
interne por otros derroteros, pero ocurre, e incluso entre los
mejores. Abordamos el 3º Lp de nuestros amigos holandeses, un disco
que rompía con el patrón que parecían haber impuesto con sus
anteriores trabajos. Seguidos de cerca por los amantes del progresivo
habían compuesto obras de alcance, con piezas de verdadera calidad
que se movían en la órbita de artistas como CARAVAN, CAMEL,
PINK FLOYD ó SOFT MACHINE con una clara orientación a
largos pasajes instrumentales cargados de épica.
Su segundo redondo, "The
Mountain Queen", se reconoce por la amplia mayoría de
entendidos, como el mejor álbum de su discografía, algo corta.
Pero la grabación de Nobody can't wait forever fue una
sorpresa agradable para unos y pésima para otros. El grupo decidió
tras la partida de su vocalista, dirigir sus metas hacia un sonido
más accesible y comercial, menos progresivo y pomposo, aunque no
exento de calidad, puesto que la hay. La música ya no busca
vistosidad instrumental sino resultados más concretos y directos con
melodías más duras, que aunque sencillas, estén bien arropadas por
buenos arreglos, elaboración exhaustiva y variedad en la entrada y
salida de metales de diversa índole, fundamentales en la creación
de la composición. Podemos pasar de fases tranquilas a fases
frenéticas en cuestión de nada. En ese sentido me recuerdan a
formaciones como STRONGBOW y STARCASTLE, enormes en su
género y con una gran producción.
Abordando segmentos que hacen
frontera con la música disco y con el funky, como escucharéis,
detectado sobretodo en la guitarra, modifican sus raíces
progresivas, encienden motores y nos meten un chute de energía y
vitalidad, estribillos sencillos, coros melodiosos y dureza en sus
riffs que se mueve entre el funky y el hard. Los teclados pasan a
realizar labores ambientales y no se enzarzan en exhibiciones y
desarrollos coloristas, marcando cadencias a la orden del bajo. La
clave está en la melodía directa y atractiva, aunque el que tuvo,
retuvo y eso supone que los temas se alargan lo suficiente como para
dar más de sí , y guardarnos alguno joya en forma de pequeña jam,
pura delicatesen.
Dentro del disco encontramos unas
piezas más interesantes que otras situadas por debajo de la media
(Mr. Widow, Wheelchaire groupie), pero se puede decir
que el conjunto en sí es bastante aceptable, su música no sigue la
línea con la que comenzaron y aun así tiene brillo.
Revolution's Eve posiblemente su mejor corte, reverdece
anteriores laureles y texturas grandiosas con cambios de ritmo, sello
genuino del progresivo de toda la vida.
"La juventud no se ve capaz de igualar a los grandes guitarristas o teclistas héroes del pasado, como Jimmy page o Keith Emerson, se tarda mucho tiempo en convertirse en un virtuoso del instrumento. Es mucho más fácil enchufar un sintetizador y programarlo para lo que se quiera conseguir, sin tener apenas conocimientos musicales. El resto es un camino de rosas: con una sola tecla se puede hacer sonar un acorde completo, o imitar el sonido de una flauta o una trompeta sin practicar en demasía. Se pierde la espontaneidad y la técnica artística, pero se vence en control y perfeccionismo. En el mundo del tecno no hay errores.
Muchos comenzaron llamando a esta nueva tendencia como Cool wave, que en castellano significaría algo así como la onda fría, en referencia a la poca sangre y sentimiento que hay que aportar y a la verdadera importancia de las máquinas, auténticas autoras del resultado final que puede gustar o no al oyente.
La mayor parte de aquellos pioneros alemanes dejaron paso a la nuevas generaciones, aunque los fantasiosos padres del tecno, Kraftwerk, siguieron avanzando en el desarrollo de las máquinas del futuro, presentando a finales de 1981 su nuevo trabajo Computer world.