"la revista Other Scenes de Nueva York dice en un informe sobre el trasfondo económico del Festival de Woodstock:
El festival de Woodstock no fue una victoria para la gente; fue una victoria para los negociantes, quienes sacan beneficios económicos explotando la cultura juvenil....Ya no necesitamos festivales de rock de varios días de duración y entradas carísimas, esos festivales del amor que se transforman en festivales de beneficio."
En su libro Woodstock Nation, Abbie Hoffman dice del festival de Woodstock: ¿Fuimos peregrinos o moribundos? ¿Fue aquello el principio de una nueva civilización o el síntoma de una moribunda? ¿Estuvimos a punto de crear una zona liberada o de penetrar en un campo de concentración?
"En el MIDEM de 1979, celebrado en Cannes, Jarre realiza un espectáculo en La Croisette a base de música, pirotecnia y proyecciones. Con esta experiencia, a Jarre le entran más deseos aún de hacer un espectáculo visual y sonoro en París para la fecha del Equinoccio, el 21 de marzo, a las orillas del Sena. Sin embargo, los promotores no ven con buenos ojos las excentricidades de Jarre y cancelan el proyecto.
Nuestro protagonista, decepcionado, les ofrece su concepto de espectáculo a los ingleses. Poco después, el concejal de turismo, Jean de Prëamount, se entera de ello, y en seguida se pone en contacto con Jarre y le dice que en qué sitio de París quiere hacer su espectáculo -de sobra conocida la enemistad entre británicos y franceses-, Jarre, ni corto ni perezoso, elige La Place de La Concorde para el evento.
Tiene en mente hacer una ópera multimedia cuajada de música, láseres, proyecciones y pirotecnia, siendo la fecha elegida el 14 de julio de 1979, el día de la fiesta nacional francesa. En seguida Francis Dreyfus y Jarre se ponen a trabajar para conseguir los permisos burocráticos necesarios y el dinero preciso para poder sacar el show adelante. "
(The Watcher. JJ Tobal Cayuela, J. Moragón y A. G. López)
David
Pack…………………...…Guitarra, teclados y voz principal
Christopher
North…….…….Teclado y voz
Joe
Puerta….………………....Bajo, voz principal
Burleigh
Drummond………..Percusión, fagot, voz
1ª
Cara:
-
Nice, Nice, Very Nice
-
Time waits for no one
-
Holdin’ on to yesterday
-
World leave me alone
2ª
Cara:
-
Make us all aware
-
Lover arrive
-
Mama frog
-
Drink of water
No
fue hasta cuatro años después de su creación que este cuarteto
californiano diera lugar a su primer álbum debutando por todo lo
alto con una obra sólida y madura como es esta. Esos años atrás en
que convivieron les sirvió para ir acumulando conocimientos,
analizando el panorama Rock que les rodeaba, absorbiendo y
aprendiendo de los distintos estilos que bullían apenas iniciada la
década. Descubiertos por fortuna nada menos que por el Director de
la Filarmónica de Los Ángeles Zubin Mehta, incluso los
incluyó en el concierto All American Dream concert. Esto
sucedía en 1971, cuatro años antes de tener un reconocimiento
dentro del mundo musical.
En
los ambientes underground de los grupos de L.A. despiertan admiración
del público con interés en el Rock progresivo. Sus influencias
serán Beach Boys,
King Crimson,
Beatles…..pero
yo con quién más semejanzas me parece que entroncan es con Yes.
En mi opinión el espíritu de Anderson y compañía está
constantemente presente flotando en el ambiente y dejando huella en
gran parte de las estructuras de las composiciones con elementos y
recursos característicos de los británicos. La
manera de trabajar las voces, el ritmo de batería en conjunción con
el bajo….los dúos guitarra, bajo…..los tiempos….no se, me
suenan a los británicos.
A
consecuencia de la interviú
con Zubin Mehta
tuvieron una audición para Help Albert,
¿Quién es este señor?, pues nada menos que la A de A&M
Records. El resultado de
la presentación fue algo agridulce, no estuvieron muy acertados, se
les convocó para un segundo intento donde mejoraron, pero no será
con esta compañía finalmente con quién fichen sino con la 20
th Century Fox Records.
Seguidamente se ponen manos a la obra y comienzan a grabar a finales
del 74 su homónima opera prima con un resultado más que bueno. En
la configuración va a participar como ingeniero y productor Alan
Parsons que todavía no
se había puesto a trabajar para salir a los escenarios con su banda.
Sorprendido por la calidad de los músicos llegó a decir “es
rock americano que suena como el inglés”.
Así
pues, estaban convergiendo en la creación varios elementos a la vez
que podían anticipar y garantizar un gran éxito. Unos músicos muy
profesionales y con unas voces a cual mejor, un productor e ingeniero
de alcance, el gusto por las armonías vocales siendo admiradores de
Crosby, Still, Nash and Young, y la necesidad y
capacidad para hacer una música ambiciosa instrumentalmente
hablando. El nombre que acabaron atribuyéndose, AMBROSIA, que
significa “néctar de los dioses”, no es fruto de la
casualidad, sino fiel reflejo de lo que presentarán.
La
primera impresión que transmite su sonido es frescura, después de
esto la profesionalidad, sobriedad y madurez que comprenden los temas
del disco. Las armonías vocales inundan las canciones y con razón,
puesto que son magníficas todas ellas y la voz llega a convertirse
en un instrumento más de la orquesta. Los entramados instrumentales
de las composiciones son intrincados, más aún por los cambios
constantes de ritmo que se producen en muy poco espacio de tiempo,
apenas permiten que se genere una estructura melódica que consigamos
memorizar.
Sin
embargo la riqueza melódica es tremenda, el despliegue de
instrumentos es enorme, proporcionando con ello un constante
movimiento de innovación en la pieza que corresponde. Es música
condensada por el trabajo que se observa en su creación, aporta
volumen y cuerpo, compases recargados con barroquismos de guitarra,
pero no supone pesadez ni tedio en ella.. A todo esto, hay que
sumarle la variedad y labor de los arreglos, que son muchos y como en
todo buen grupo progresivo de la época la incorporación de sonidos
de nuestro mundo diario que hacen que entremos ambientados y con más
profundidad en la música que nos están ofreciendo, la sombra de
Alan Parsons es alargada y de una calidad garantizada.
Aunque
Parsons dijese aquello, no terminan de sonarme como los grupos
de estilo británicos, si que es posible que haya un acercamiento,
pero percibo en este disco el espíritu americano, una atmósfera más
accesible y festiva, menos introspectiva como suele ser
característico en bandas del nuevo continente, falta la flema más
oscura y trascendental de los ingleses. Podrían asemejarse a una
combinación de Rock de bandas próximas como Starcastle y
Kansas.
Disco
repleto de buenos momentos, Nice, Nive very Nice es un
buen comienzo para engancharnos al tren, una pieza que podría haber
servido de lanzamiento en las emisoras de radio con un rock prog que
bien puede bordear el soft Rock o el pop Rock de manera que puede
interesar a un mayor número de oyentes. Gran variedad de cambios
rítmicos en la melodía con unos arreglos brillantes que no se si lo
son o simulan de viento a través del sinte. Luego sigue con Time
waits for no one, otro corte interesante que incorpora
recursos estilísticos, un bonito juego de voces, buen dialogo
guitarra-bajo y explosividad en la ondaYes. Uno
de los platos fuertes es Holdin’ on to yesterday, que
nos sumerge con un bonito groove, muy sinfónica con arreglos
magníficos de cuerda y piano, vistosos coros nuevamente por parte de
todos los componentes como eje protagonista, una producción
elaborada con mimo y un órgano comedido que en algunos instantes
llega a realizar barridos. Para finalizar una cara lo hacen con World
leave me alone, una pieza con vena rockera donde la guitarra
se erige elemento principal, se muestra más agresiva de lo habitual
en algunas partes y la melodía se reduce en pos del sentimiento más
sencillo del espíritu rock.
Arrancamos
con Make us all aware el descanso; surge de la
oscuridad un fresco piano que aletea durante todo el tiempo y que
trabaja en los arreglos sutilmente en un trabajo sin fases
instrumentales ambiciosas. Se combina con otros teclados que aportan
un aire retro a la pieza, similitud a un clavicémbalo o un clavecín.
Las voces como siempre son fundamentales. Sin dejar morir la anterior
empalma con Lover arrive otra joya en forma de balada
que elige una melodía preciosa en la que se pueden explayar a sus
anchas las fantásticas voces y coros con una inspiración de piano
cautivadora. Un poco de intimidad a disfrutar en silencio.
Tal
vez es en Mama frog donde podemos detectar cierto
acercamiento a sus venerados Crimson aportando formas libres y
más experimentales en su creación, aunque yo denoto también
cercanía con ELP. Es aquí donde encontramos ambientes muy
diferentes unos de otros, incluso se puede hablar de posible
improvisación dirigida con pasajes instrumentales más disonantes y
alejados de las melodías que suelen presentar incorporando
instrumentos muy variados. Todo esto forma el cuerpo central de la
composición, luego retorna a la melodía inicial en una estructura
circular para terminar de forma cortante. Cerramos el espectáculo
con Drink of water, posiblemente la que más
progresividad encierra hablando en términos de estructura clásica
del estilo. La más épica de todas con un trabajo instrumental muy
potente y ambicioso por parte del órgano y sintetizadores varios.
Producción fantástica que me recuerda enormemente a otras de
Kansas.
Una
delicia de disco a tener en cuenta por todos aquellos que aman el
prog y también por aquellos que no tanto, y es que no se debería
clasificar de ninguna manera aunque lo hagamos, porque cuando la
música es buena no importa nada más.
"Las cosas comenzaron a marchar mejor cuando después de la primera gira americana Marriott se dio cuenta del camino a tomar. En Estado Unidos palpó el ambiente rock y también el éxito de sus conciertos contrastando con el nulo de sus discos. El tercer LP, una vez superado el problema de no tener editora, fue la primera asimilación de lo que hacían en vivo adaptado al disco, y ahí comenzó la auténtica correlación entre los Pie de los discos y los de las tormentas en vivo. No lo lograron del todo hasta el quinto álbum, el doble en directo, y ya para entonces Peter Frampton iba a marcharse, pero al menos siguieron un ascendente camino que, al margen consideraciones, nos legó cuatro estupendos discos, como veremos en la segunda parte de este libro."