"La juventud no se ve capaz de igualar a los grandes guitarristas o teclistas héroes del pasado, como Jimmy page o Keith Emerson, se tarda mucho tiempo en convertirse en un virtuoso del instrumento. Es mucho más fácil enchufar un sintetizador y programarlo para lo que se quiera conseguir, sin tener apenas conocimientos musicales. El resto es un camino de rosas: con una sola tecla se puede hacer sonar un acorde completo, o imitar el sonido de una flauta o una trompeta sin practicar en demasía. Se pierde la espontaneidad y la técnica artística, pero se vence en control y perfeccionismo. En el mundo del tecno no hay errores.
Muchos comenzaron llamando a esta nueva tendencia como Cool wave, que en castellano significaría algo así como la onda fría, en referencia a la poca sangre y sentimiento que hay que aportar y a la verdadera importancia de las máquinas, auténticas autoras del resultado final que puede gustar o no al oyente.
La mayor parte de aquellos pioneros alemanes dejaron paso a la nuevas generaciones, aunque los fantasiosos padres del tecno, Kraftwerk, siguieron avanzando en el desarrollo de las máquinas del futuro, presentando a finales de 1981 su nuevo trabajo Computer world.
"Lizard se ciñe en sus patrones compositivos a esquemas del rock y de la música clásica, siendo en este aspecto también una amalgama. Por otro lado, hay más tendencia a la irregularidad en las composiciones y a una variedad aún más amplia de instrumentos. Se encuentra cualquier cosa escuchando estas canciones: guitarras acústicas y eléctricas, melotrones, oboes, pianos, clarinetes, saxos, trombones, cornetas, flautas, corno inglés, etc. Ninguna representación visual mejor de este abarrotamiento de instrumentos que la portada del disco."
(King Crimson. Crónica de un Malestar. Alejandro Diaz Varón)
Eric Woolfson.............Teclados, sintetizadores y voz
Alan Parsons...............Guitarra
eléctrica y acústica, teclados
David Paton.................Bajo,
guitarra acústica y coros
Ian Bairnson................Guitarra
eléctrica y acústica
Stuart Tosh..................Batería
y percusiones
1ª cara:
- A dream
within a dream
- The raven
- The
tell-tale heart
- The cask of
amontillado
- Doctor Tarr
and professor Fether
2ª cara:
- The fall of
the house of Usher
a)Prelude
b) Arrival
c) Intermezzo
d) Pavane
e)Fall
- To one in
paradise
Su primer álbum supuso el salto del
anonimato a la popularidad, y es que aunque se había labrado una
carrera llena de éxitos como ingeniero de sonido, no cabe duda que
todo lo que está entre bambalinas por detrás de una banda, no
trasciende para el público consumidor de este preciado bien. Claro
que su labor en "Dark side of the moon" de PINK FLOYD no
cayó en saco roto, pero entre los muchos proyectos de ingeniero
también estuvo muy joven en la grabación de "Abbey road"
de BEATLES, sin embargo siempre se le recuerda como el genio del
sonido al frente del disco de los Floyd.
Obra conceptual que recoge un viaje
a través de una selección de los títulos más famosos del autor
británico del siglo XIX, Edgar Allan Poe. Ya desde este primer
lanzamiento Alan Parsons va a dejar constancia de un estilo que
marcará todas sus obras posteriores. Un firma, un sello de
identidad que lo hace inconfundible y que vale para reconocerlo a la
primera. Desde el principio el dúo Alan Parsons- Eric Wolfsoon
funcionará a las mil maravillas, Eric se convertirá en el pilar
crítico de la banda llegando a ser prácticamente imprescindible,
sobre todo en la composición.
Producción impecable, acordes
marcados, riffs de teclados, romanticismo, pomposidad, atmósferas
épicas, arreglos orquestales, sonido nítido y limpio, perfección,
coros constantes, abundancia de sintetizadores de todo tipo, son las
características fundamentales de su música.
Destaca como pieza esencial de la
obra "The fall of the house of Usher" sumida en
paisajes tenebrosos, glaciales y descarnados acompañamiento ideal
para la narración de la novela de Poe, suite extensa que resume la
esencia del disco. Dividida en varias partes bien diferenciadas
arranca con una oscura y asfixiante orquesta de cámara que nos va
introduciendo en el horror hasta romper en una tormenta que apacigua
el ambiente con una lluvia tenaz, a partir de aquí Alan va
insertando melodías encadenadas de sintetizadores hasta llegar a un
final con un clímax en ascensión.
"To one in paradise"
concluye el álbum abriendo un poco de luz a tanta tragedia
insuflando un soplo de aire fresco y positivo.
"Un cambio de sello, de WWA a Chrysalis y una voluntad de sonar ligeramente más accesibles llevaron a Free Hand (1975), su último disco clásico, que obtuvo buena acogida en los charts estadounidenses. Siempre sólidos y epatantes en escena, valor seguro en los escenarios europeos y americanos, darían testimonio de ello con Playing the fool (1977), un doble directo incendiario, pero su declive en estudio, iniciado con Interview (1976) iría a más. Buscando infructuosamente la comercialidad y acortando los temas, sus últimas entregas antes de separarse en 1980 no harían honor a su nombre ni sus capacidades."