"Las prisas no son buenas consejeras, pero, en este caso, la casualidad hizo que la presión determinase la elección de la portada del álbum. En un principio el disco no iba a llevar el título Équinoxe, sino que se iba a titular Venus, y la portada iba a ser un dibujo de dos planetas unidos por una cuerda de tender la ropa. Pero Jarre rechaza rápidamente la idea y su amigo Michel Granger le enseña una serie de pinturas.
La elección de Jarre recae en la más que conocida portada del disco, en la que una serie de personas que sujetan unos prismáticos -personajes a los que Jarre, cuarenta años después, se referiría como The Watchers, o los vigilantes, en español- observan algo que sucede encima de un escenario. La presión que Jarre sentía con este disco se reflejaba de sobra en la portada del álbum, lo que él definía como sentirse observado. La pintura de Granger llevaba por título Le trac (el miedo), pero Jarre decide como título Équinoxe (Equinocio), ese momento del año donde la noche y el día tienen la misma duración y el sol se sitúa en el punto más alto con respecto al observador."
(Jean Michel Jarre. The watcher)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si quieres hacer algún comentario, aportar algo, lo que sea, se bienvenido