"Las fronteras entre Psicodelia y Rock progresivo, como se puede observar, son difusas. Ambos géneros comparten demasiado. No es raro que se confundan ocasionalmente durante el período formativo del rock progresivo, entre 1967 y 1969, con un continuo tránsito de ideas y músicos. Las intersecciones son constantes.
Paradójicamente, el lugar en el paradigma de mercado apenas se disputa: la Psicodelia vive una dilución que coincide con su culmen, mientras que el Rock progresivo se afianza. No habrá choque entre ellos, sino cohabitación. Algo tiene que ver la proximidad de ambos y su contexto común, el de la Contracultura. Solo así se entiende que obras maestras de la Psicodelia del 67 sean, a su vez, vindicadas como fundacionales para el rock progresivo: The piper at the gates of dawn (Pink Floyd), Sgt, Pepper's Lonely hearts club band (The Beatles), Lumpy gravy (Frank Zappa). Lo mismo ocurrirá con algunos artistas, discográficas, audiencias, publicaciones, escenas, etc."
"Lo que se buscaba en suma era el mejor sonido que se pudiera producir y, de la manera más curiosa, nació el maxisingle, es decir, un simple tema de 3,4 o 5 minutos insertado en la cara de un vinilo de tamaño LP. Un disc jokey, Tom Moulton, y el ingeniero de grabación de los Media Sound, José Rodríguez, fueron accidentalmente los responsables del invento.
Una noche se quedaron sin placas de 7 pulgadas (single). Moulton quería pinchar cuanto antes y en primicia la canción I'll be holding on, de Al Downing. Así que para no perder tiempo colocó el tema en una placa de LP. Cuando lo puso en la discoteca fue increíble, porque a mayor espacio y separación en las estrías del vinilo la fuerza de los bajos y la calidad del sonido en general era espectacular. También era mejor la manejabilidad a la hora de poner o sacar los discos. El hallazgo se convirtió en un hito y la industria lo comercializó en 1976 oficialmente."
Jim
McCarty………..Voz principal, coros, guitarra acústica y
percusión
Louis
Cennamo….……..Bajo
John
Hawken…………......Piano, Fender Rhodes, Sintetizadores,
Mellotrón, clavecín y Hammond
John
Knights Bridge…..Guitarra eléctrica y acústica
Eddie
McNeil………….Batería, campanas, percusiones, efectos
1ª
Cara:
-
Madonna blue
-
Never be the same
-
Louis’ theme
2ª
Cara:
-
Wings across the sea
-
Cruising nowhere
-
Man of miracles
-
The revolutionary
Para
alguien que no esté puesto, o que no sepa nada del pasado de algunas
bandas como RENAISSANCE, le resultará difícil
entender ciertas cosas cuando se tope con sus álbumes, me estoy
refiriendo más que nada a los comienzos. Hablo con conocimiento de
hecho, ya que lo viví en primera persona y he de decir que hasta que
no profundicé en la información, llegué a pensar que estaba ante
dos agrupaciones diferentes conviviendo a la vez y con la misma
denominación. El Porqué de todo esto viene a cuento de que
ILLUSION se formó con miembros que se escindieron de la
primera formación de Renaissance, una división que fue como
una disolución, se renovó todo el personal, algo muy extraño en
el mundillo musical, siempre queda alguien, al menos un miembro
fundador, ya que sino se fulmina hasta el nombre. Además los álbumes
de la primera encarnación tienen un sonido diferente a los de la
segunda, obvio si el personal ha cambiado, lo que hace que lleve más
todavía a la confusión.
Pero
Illusion no se forjó nada más producirse la rotura, pasaron
unos cuantos años hasta que Keith Relf y Jim
McCarty, ambos antiguos componentes de Yardbirds
y fundadores de Renaissance - etapa 1, creasen
un intento de “renacimiento” con la intención de volver a
revivir el viejo espíritu de aquella primigenia banda. Y
en cierta forma lo consiguieron poniendo unas bases con las que
publicaron las primeras obras de Renaissance,
llegando a publicar un primer álbum Out of the mist,
en el convulso año 77 y un año después este homónimo con el que
pondrán final a un sueño que se quedó a medio camino en 1979.
Material que habían avanzado para un 3º Lp se quedó en el limbo,
en 1990 sacaron disco que contenía principalmente este material, una
prueba para sondear la situación del mercado y sus posibilidades.
A
causa de la poca o nula promoción que obtuvieron el desencanto
apareció pronto y con él la finalización del intento. ¿Cómo
sucedió? Por un lado la competencia ejercida por Renaissance,
que ya se había hecho con un público fiel tras una serie de bueno
discos publicados durante los años anteriores, a los que costaba
hacer sombra y luego por otro lado la situación musical había dado
un giro radical. Los dinosaurios estaban sucumbiendo y el punk llegó
para rematarlos portando nuevos aires que hicieron durante unos
cuantos años limpieza de todo lo anterior, de manera que a los
miembros de la industria no les quedó otro remedio que re-adaptarse
si querían que el floreciente negocio continuara. Esto se tradujo en
cambio de intereses; grupos como Illusion ya no aportaban nada, el
enfoque de promotores, productores, ingenieros y managers había
cambiado. Resultado de todo esto…..su música era agua pasada sin
un bagaje detrás.
Keith
Relf, para colmo de males no pudo llegar a verlo, moría
electrocutado en plenos ensayos. Los hermanos Relf quedaban reducidos
a la magnífica vocalista Jane Relf. También se contrata a otro
guitarrista que introducirá la eléctrica, una importante diferencia
con la formación inicial en Renaissance. Ese sonido que realizaron
en sus inicios musicales basado en el folk, la influencia de la
música clásica y el rock emergente que les atribuyó unas
características de elegancia, clasicismo, singularidad y hasta
cierta innovación, no llegará a verse reflejado en el nuevo
proyecto de Illusion.
Su música tiene unas bases muy similares y el resultado es bueno,
pero se ha perdido chispa, inspiración, los tiempos ya no son los
mismos y es difícil conseguir el mismo nivel.
Como
ya he dicho, las composiciones son buenas, pero ya no encontraremos
inclinación al folk y la apuesta por la música clásica y sus
influencias está difuminada, quedándose más bien en la búsqueda
de la elegancia y las buenas armonías. Además incluyen otras
influencias, por un lado la guitarra eléctrica le resta sencillez,
pero le infunde un sonido más actual y más volcado al rock. También
se observa un abanico de posibilidades con los teclados llegando a
incluir bastante electrónica, hasta un secuenciador en Cruising
nowhere.
El
global de la obra contiene un sonido reconfortante con una innata
sensación de sosiego y concordia. Mucha culpa de ello la tiene el
excelente dúo de voces masculino-femenino y los coros, que trabajan
a la par buscando la melodía y transmitiendo una atmósfera
conciliadora. Con Madonna Blue
comenzamos un bonito viaje que resulta prometedor puesto que es una
pieza, sino la mejor, una de las mejores del álbum, bastante
inspirada, con momentos instrumentales muy brillantes en las que los
arreglos de piano son impresionantes, llenos de versatilidad y
dinamismo. Es un tema que va in crescendo en
cuanto a su instrumentación llegando a generar una textura de
teclados envolvente donde el mellotrón tiene mucho protagonismo
donde se suceden las cascadas de piano. Extensa duración que ofrece
varios escenarios con música plena de armonías vocales que finaliza
con la guitarra eléctrica abordando el muro sonoro. La verdad es que
hacia el final pone la piel de gallina por su calidad.
Seguidamente
Never be the samees una sencilla canción sin
exigencias atacada con guitarra acústica y de nuevo armonías
vocales al estilo Crosby, Still…….
Balada con arreglos de piano y atmósfera etérea en el tono sosegado
general. Finaliza la primera cara con Louis’ theme,
corte muy intimista, cálido,
triste e introspectivo y con una atmósfera evocadora y melancólica
muy sensible. El teclado nos ofrece un bucle arpegiado acompañado
del piano y de la lánguida voz de Jane. Apta para días de lluvia
suave a través del cristal o para dormirse.
Nuevamente
tempos balsámicos comienzan la segunda cara con Wings
across the sea. Las
armonías vocales a dúo son el núcleo fundamental arropado por una
cálida guitarra eléctrica con filtro acorde a la sensibilidad de la
composición. Por supuesto no faltan los arreglos de piano y acústica
en la instrumentación. Melodía y sencillez que no encajan con los
tiempos impuestos.
Cruising
nowhere nos
va a sorprender porque su estructura no encaja con la idiosincrasia
de la banda. Nada más empezar nos choca la electrónica que aparece.
Introducción a cargo de un moog que establece una secuencia que en
su contexto se puede decir que es innovación o vanguardia más
acorde con los tiempos. Una pieza plagada de teclados que deja de
lado los arreglos de piano y vuelve a cargar con la guitarra
eléctrica que se explaya creando un sonido más rockero y más
evolucionado.
Retornamos
a los ambientes cálidos e introspectivos con Man
of miracles
donde una tenue atmósfera a base de campanas, suaves teclas y la voz
delicada de Jane nos sumerge en profundos pensamientos, pero es un
corte breve y sirve de intermedio para llegar a The
revolutionary,
la composición final de tintes bíblicos. Sus texturas son
progresivas y el factor de epopeya se hace presente. En ella me
parece adivinar un trabajo orquestal de contrabajos que no alcanzo a
encontrar en los créditos . La instrumentación es variada y ofrece
varios escenarios, junto con Madonna
blue
lo más completo. Aires grandilocuentes que reflejan la épica de la
historia imaginando escenas varias y donde encontramos coros
excelentes, ritmos diferentes, virtuosismo instrumental sobresaliendo
el trabajo del Hammond y con una coda que como una llama se va
extinguiendo muy despacio y sin hacer ruido.
Interesante
propuesta ideal para esos días que necesitas desconectar. No son
Annie Haslam y los suyos pero como estos, nos transmiten paz interior
y mundos utópicos en los que descansar del día a día.
"El disco de debut hablaba de opuestos sin conciliación posible, mientras que el concepto central de esta segunda obra es precisamente la conciliación y la paz en un sentido amplio. Además, hay otras dos consideraciones.
En primer lugar, las nuevas canciones no resultan tan memorables como las de En la corte del rey Carmesí, perdiendo esa cualidad sentenciosa y epigramática tan presente en temas como Epitafio.En segundo lugar, el tono dramático y épico también desaparece casi por completo y un elemento nuevo hace su presencia: el sentido del humor y la sátira. Con Comida de gato como exponente.
Tras la estela de Poseidón y Lagarto son los trabajos con mayor carga satírica y humorística de toda la discografía de King Crimson. Y bien podríamos ir más allá y decir que, en realidad, son las únicas grabaciones que contemplan el humor como ingrediente, puesto que, en general, al obra del grupo es sombría y tensa.".
(King Crimson: Crónica de un malestar. Alejandro Díaz Varón)