"Los empresarios de este grupo, ante todo Robert Stigwood, ejercieron la más hábil maniobra de triunfo de la nueva músico pop. Sin que ningún periodista hubiera oído ni un solo sonido del nuevo conjunto. Las revistas especializadas y los periódicos se desbordaban en alabanzas hacia el nuevo conjunto.
Gracias a los encargos anticipados, el álbum del conjunto ya alcanzó una venta superior al millón de dólares el mismo día de ponerse a la venta. E incluso antes de que el conjunto hubiera realizado su primera actuación pública, estaba completamente vendida, por valor de un millón de dólares, la supergira por los Estados Unidos, de cuatro semanas de duración".
"Las chicas y la bebida iban de la mano, aunque a veces el licor era suficiente. Por aquel tiempo hubo alguna ocasión en la que dimos dos conciertos en la misma ciudad, por lo general a las 10 y a media noche. Durante la pausa entre las dos actuaciones, descorchábamos champán, a veces muchas botellas. "La priva me calma los nervios", me decía Bonzo. "Me siento mucho mejor cuando tomo una copa o dos". Pero la verdad es que se tomaba 10 o 12."
Tom
Petty………………..Voz principal, guitarra rítmica, armónica
Mick
Campbell………..Guitarras
Ron
Blair………...……..Bajo
Benmont
Tench……….Piano, órgano, armonio y coros
Stan
Lynch…………....Batería y coros
1ª
Cara:
-
Refugee
-
Here comes my girl
-
Even the losers
-Shadow
of a doubt
-Century
city
2ª
Cara:
-
Don’t do me like that
-
You tell me
-
What are you doin’ in my life?
-
Louisiana rain
Con
dos discos ya publicados a sus espaldas llegó un momento en que la
distribuidora ABC Records fue absorbida por MCA Records,
cosa que no le gustó nada a Tom, que no admitía ser traspasado de
compañía sin su consentimiento. Fue llevado a juicio por
incumplimiento de contrato y éste a su vez se declaró en bancarrota
para defenderse. Finalmente después de unos meses la situación
bastante insostenible para el norteamericano se resolvió con la
firma de un nuevo contrato con una subsidiaria de MCA llamada
Backstreet Records, con la cual llegaría a grabar Dawn
the torpedoes de una vez por todas, algo que le tenía en vilo. Por
fin se acababa la incertidumbre y podía respirar, el álbum iba a
salir adelante con un éxito como no podía imaginar. Alcanzó el
puesto n.º 2 del Billboard solo por debajo de Pink Floyd y su brutal
The Wall, obteniendo nada menos que un triple platino
y dejando atrás a bandas reconocidas como The
Knack, Cars
ó Cheap Trick
Mientras
en Europa el punk y la new wave estaban en la cresta de la ola,
Petty, un tipo de aspecto frágil elegía su propia senda
intentando ser fiel a sus ideas. Mentiría si dijera que no estuvo
abierto a influencias de todo lo nuevo que procedía del viejo
continente, pero siempre desde una posición consecuente con su
estilo. Sus mayores maestros posiblemente fueron Bob
Dylan y Neil
Young, pero también
admiraba a The Byrds
y congeniaba muy bien con su paisano Bruce Springsteen,
así como con los Stones.
Una
diferencia de este disco con sus anteriores es que la temática es
más intimista, con una serie de canciones que aluden a aspectos de
la vida que aparecen por primera vez en sus creaciones como elemento
protagonista. En tierra de nadie entre el punk la new wave y el hard
rock nuestro amigo Petty supo engendrar un disco de rock and roll con
todos los ingredientes para triunfar en el escenario existente. Una
serie de temas directos en su proyección con genialidad en los
ritmos propuestos, como buen guitarra rítmica que es el rubio de
mirada caída. Consigue congeniar la fuerza y rebeldía del rock con
la comercialidad justa para hacer que la música sea atractiva y
pegadiza a la vez con estribillos que se suceden y se adhieren a
nuestra memoria sin remisión.
El
sonido de las canciones es brillante y la melodía limpia y bien
arropada, un soplo de aire fresco, con una sobria producción en la
que destacan los arreglos que van entrando muy sutiles, sencillos
pero efectivos. En mi opinión tal vez un lado está más compensado
que el otro en cuanto a calidad de los cortes, aunque no se puede
desechar ninguno, no hay tema malo ni de relleno. El punto más duro
lo pone la guitarra de Campbell,
pero siempre son solos muy controlados y de duración contenida de
manera que no arrastren demasiado el sonido hacia la crudeza del
Hard.
En
su primer tema Refugees podemos
detectar en su voz una cadencia descendente que recuerda a Dylan nada
más empezar y donde marca el ritmo con firmeza engrandecido por los
teclados. Una pieza elegante que engancha desde su inicio donde Petty
como en muchas otras ocasiones más adelante se siente libre y
desahogado en su expresión. Pero es que luego llega Here
comes my girl, otra
maravilla, mejor incluso diría yo con unos rasgueos en las cuerdas y
un juego de dedos en el estribillo que resultan deliciosos y que son
el ritmo estrella de aquí en adelante. Una pieza épica que es capaz
de transmitirnos la inquietud del cantante con una voz muy expresiva
acorde a la circunstancia, llegando al final la instrumentación se
eleva y resulta un bonito broche final.
Con
un comienzo catártico arranca otra gran composición llamada Even
the losers dedicada a todos
aquellos anti-héroes que vagan por el mundo. El ritmo es marcado
nuevamente con rabia y firmeza a través de la guitarra de Tom, pero
los teclados de Tench
y la guitarra de Campbell
cargan con fuerza generando un grueso muro sonoro bastante
incendiario dando como resultado un rock muy vivo, enérgico y
pegadizo que hacer reverdecer de nuevo el buen espíritu del Rock.
Descubrid los arreglos que introduce Tench con su órgano, son pura
delicia.
Shadow
of a doubt es otro pulso de
energía con un ritmo muy marcado donde no baja la guardia y donde
resultan muy curiosas las percusiones iniciales. Las guitarras
arrecian al frente, los teclados quedan en segundo plano de manera
que el rock se hace más crudo donde pueden tener cabida influencias
de sonidos provenientes de Europa o de su colega Springsteen. Con
Century city
pone punto y seguido en el álbum, un rock rabioso de estructura
clásica que recupera el alma inconformista del estilo y donde
escuchamos desafinar la guitarra de Campbell,
una versión del sonido propiedad privada del señor Neil
Young.
Pegadizo
de principio a fin es Don’t do me like that, abre
un paréntesiscon
un sonido enraizado en la new wave, posee un ritmo juvenil con los
teclados como base de operaciones, sencillo engancha rápidamente,
breve e intenso. Podría servir de single para las radio fórmulas.
You tell me
parece seguir la senda del corte anterior también con un estilo que
alberga componentes de la new wave. Menos enérgico que otros,
muestra aspectos hard e introduce el sonido de slide
guitar como
novedad.
What
are you doin’ in my life?contiene
una atmósfera que profundiza en la música americana con más
claridad. La slide guitar vuelve a hacer su aparición con una
actuación que flirtea con los orígenes de la música popular de ese
país y el insistente picado del piano pone el punto de blues. El
viaje por la tierra media estadounidense termina con Louisiana
Rain, otra
pieza que tiene un extraño comienzo, algo que resulta anecdótico en
este disco, puesto que lo hacer en varias canciones. De nuevo el aire
americano nos invade con una atmósfera de rock originario, donde
coinciden guitarra slide y armónica para poner melodía a una
canción nostálgica de tintes algo tristes, una balada donde Petty
se siente cómodo pero a su vez nos revela sentimientos que alberga,
todo a través de un filtro impregnado por detalles de la música de
Neil Young.
Se
trata de un disco muy homogéneo realizado con una frescura y
sencillez que lo convierten en un trabajo que si no es atemporal,
goza de una cierta facilidad para poder ser escuchado hoy en día sin
que encontremos estructuras obsoletas, arcaicas o desfasadas en gran
medida. Una inyección de energía que nos atrapa con sus estribillos
y una instrumentación precisa y compacta.
"Las fronteras entre Psicodelia y Rock progresivo, como se puede observar, son difusas. Ambos géneros comparten demasiado. No es raro que se confundan ocasionalmente durante el período formativo del rock progresivo, entre 1967 y 1969, con un continuo tránsito de ideas y músicos. Las intersecciones son constantes.
Paradójicamente, el lugar en el paradigma de mercado apenas se disputa: la Psicodelia vive una dilución que coincide con su culmen, mientras que el Rock progresivo se afianza. No habrá choque entre ellos, sino cohabitación. Algo tiene que ver la proximidad de ambos y su contexto común, el de la Contracultura. Solo así se entiende que obras maestras de la Psicodelia del 67 sean, a su vez, vindicadas como fundacionales para el rock progresivo: The piper at the gates of dawn (Pink Floyd), Sgt, Pepper's Lonely hearts club band (The Beatles), Lumpy gravy (Frank Zappa). Lo mismo ocurrirá con algunos artistas, discográficas, audiencias, publicaciones, escenas, etc."