"Las cosas comenzaron a marchar mejor cuando después de la primera gira americana Marriott se dio cuenta del camino a tomar. En Estado Unidos palpó el ambiente rock y también el éxito de sus conciertos contrastando con el nulo de sus discos. El tercer LP, una vez superado el problema de no tener editora, fue la primera asimilación de lo que hacían en vivo adaptado al disco, y ahí comenzó la auténtica correlación entre los Pie de los discos y los de las tormentas en vivo. No lo lograron del todo hasta el quinto álbum, el doble en directo, y ya para entonces Peter Frampton iba a marcharse, pero al menos siguieron un ascendente camino que, al margen consideraciones, nos legó cuatro estupendos discos, como veremos en la segunda parte de este libro."
"May Pang cuenta en su libro que John leyó y releyó cada página del legajo sobre la disolución total de los Beatles, Apple y todos sus negocios conjuntos. Aún no estaba contento con una de las cláusulas y se puso en contacto con uno de los abogados de George, que aclaró satisfactoriamente sus dudas.
Entonces, convencido de que el final era irremediable, fue cuando Lennon le dijo a May que tomara su cámara de fotos y que captara ese momento histórico para la posteridad. Su firma de la disolución de los Beatles. May cuenta que en aquellos momentos fue como si los ojos de John estuvieran viendo paso a paso los momentos claves de la historia de los Beatles.
Por fin, John cogió un bolígrafo y dio por liquidada para siempre la existencia del grupo más famoso en la historia de la música con una simple rúbrica.: Firmado, John Lennon. John Lennon estaba sentado en una mesa del Hotel polynesian Village de Disney World en Orlando. Walt Disney era una especie de testigo del fin de los Beatles."
(El Sargento Pepper nunca estuvo allí: Julián Ruiz)
Adrian
Gurvitz……...…Guitarra eléctrica, slide, órgano, mellotrón y
voz
Paul
Gurvitz……...…….Bajo, guitarra acústica y voz
Tony
Newman….….....Batería
1ª
Cara:
-
Polecat woman
-
Today
-
Flying
-
Space is the place
2ª
Cara:
-
Irving
-
I can’t make the blind see
-
Burning angel
-
In my eyes
Hubo
unos años en que estos hermanos parecían estar en varios sitios a
la vez. Es impresionante lo que les cundía a esta pareja, metidos en
todos los saraos progresivos reconstruidos que surgían por
las islas británicas alejados de la élite comandada por las viejas
glorias. Debían tener una relación familiar muy cohesionada porque
donde iba uno, iba el otro, un hecho que dentro del Rock tampoco es
fácil encontrar, salvo honrosas excepciones. Y es que ya empezaron
juntos en esto con su primera banda GUN que por entonces su
disco pasó sin pena ni gloria y eso que tiene el privilegio de haber
sido vestido por un entonces desconocido Roger Dean.
En
1970 tras la desaparición de la banda, continúan en el ambiente
militar y forman nueva banda, llamada esta vez Three man Army,
les viene al pelo porque serán un power trío de Rock potente y duro
compuesto por Adrian, Paul y a las baquetas Tony Newman un
músico que ya tenía cierto nivel tras haber participado en varios
combos entre ellos con Jeff Beck. Lanzarán su primer
disco en 1971 con un contenido espléndido, pero sin llegar a entrar
en listas ya que se mueven en mercados underground, y pasando
bastante desapercibidos, poco de publicidad y nada de televisión. Su
discográfica, Pegasus, decide que aquello no va a
ningún lado y los deja plantados. Sin desanimarse, consideran que
hay que seguir adelante con las ideas claras y la misma formación,
llaman la atención y serán fichados por Warner Bros
con quienes rápidamente darán lugar a un nuevo Lp, su segundo
trabajo, esta vez menos hard y más abierto al blues. En 1972
realizarán una gira por EEUU teloneando a otros donde se dan a
conocer y obtienen ciertas ganancias para la Warner pero siguen sin
entrar en listas. Al año siguiente con nuevas composiciones dan
lugar a su tercer álbum al que llaman Two, ya que era el
segundo con su nueva compañía y en el contrato se mencionaba la
obligación de dos discos, pero ya lanzado en 1974.
Los
efectos siguen siendo los mismos, buen material, pero no hay nada que
hacer contra los grandes del hard, Led Zeppelin, Deep Purple,
Humble Pie etc, son una competencia difícil y juegan en una
liga superior, y los Gurvitz y compañía siguen en el inframundo
intentando despuntar y entrar en listas, algo que se resiste. No se
les presenta oportunidad de festivales, tanto a un lado como al otro
del Atlántico ni aparición en medios, y además el sello tampoco
les brinda mucho apoyo. Tienen nuevas creaciones, llevan en mente
realizar una opera Rock, pero después de una serie de grabaciones de
prueba todo va a quedar archivado, Tony Newman, cansado, abandona y
los hermanos Gurvitz no plantean sustituirlo, simplemente desisten y
no siguen adelante. Pero la carrera armamentística no termina y se
asociarán con el batería Ginger Baker para crear la Baker
Gurvitz army, otra
gran aventura que pone punto y seguido.
El
punto de mira aquí, es su disco Two,
un magnífico redondo que hay que rescatar porque lo merece. El hecho
de que no trascendiera en su gestación lo ha convertido en una obra
de culto. Es una obra hard rock progresivo que no tiene desperdicio,
densa, sólida y compacta. Paul Gurvitz, es un guitarrista de los que
llaman en la red “underrated”,
un mercenario, no del dinero sino de la buena música, un tipo
inquieto que no ha tenido el reconocimiento que debiera, culpa con
toda seguridad de su situación siempre en la sombra, detrás de los
grupos reconocidos. A mi particularmente me gusta mucho, con una
técnica depurada y un estilo que lo hace singular, y es que al
sonido de su guitarra enseguida se le reconoce dentro de las
canciones, da igual en que banda toque. Su hermano Paul también
tocaba la guitarra pero no estaba a la altura de Adrian y eso le
llevó a emplearse en el bajo. Si el público se detuviera a analizar
con qué personajes reconocidos llegaron a tocar seguramente
cambiaría la visión sobre estos músicos. También hay que
preguntarse si la aportación de un segundo guitarra u otro cuarto
miembro en la formación habrían aportado más brillo….pero eso ya
nunca lo sabremos.
Polecat
Woman
es la canción de despegue, contundente de principio a fin con un
sonido pesado de guitarra, Adrian está demoledor como en todas las
composiciones siendo el hilo que enhebra todo el lp. Nos mete de
lleno con una guitarra rítmica brutal marcando el ritmo y la batería
de Newman agitada y vivaracha con gran cantidad de percusión,
marcándose un solo que no llega al medio minuto, gracias a Dios, no
estoy por lo solos de batería. La recta final es un solo de
guitarra, marca de la casa, que va entrando suave para acabar agudo y
rápido. Un temazo de hard sin concesiones con una voz salvaje y
desgarrada.
La
calma, aunque engañosa, llega con Today
que tiene como base una guitarra arpegiada de notas espaciadas, muy
melódica que va creciendo en belleza y fuerza con un tempo cada vez
más elevado donde se respira un ambiente espacial en ciertos pasajes
gracias a la guitarra de Adrian que se va haciendo incisiva hacia el
final, con unos escarceos en la performance que me recuerdan a Kerry
Livgren de Kansas.
De
trepidante se puede calificar Flying
sobre
todo por la guerrera batería. Aunque luego la pieza navega mucho por
lo melódico en cierta manera accesible con elementos atractivos en
la voz, podría haber servido de hit para lanzar en las emisoras con
sonido fácil de entender, el corte más
popero
que vamos a encontrar que termina con el solo de guitarra desatado de
tinte espacial.
Una
suave y melódica guitarra con el sello de Adrian nos conduce al
centro de esta pieza que cierra la primera cara, algo más extensa
que el resto, Space
is the place,
de corte muy progresivo incorpora un teclado muy marcado y lineal de
fondo arropado con arreglos orquestales a cargo de violonchelos y
violines. Es una balada construida sobre un estribillo protagonista
de la composición y título del tema que se repite en bucle
invocando un mantra en el que nos sumimos. Los arreglos son una
innovación progresiva que resulta muy positiva con un potente aroma
al estilo ELO
que se respira en ella.
Un
ritmo eléctrico trepidante nos pone en guardia con Irving
nada más comenzar la segunda cara, con una combinación
guitarra-batería saltando chispas y que acabará desembocando en un
solo de bajo al mejor estilo “Squire”
bajo una lluvia de platillos, invocando a Deep
Purple en
una pieza que corta la respiración que para en seco, todo un chute
de energía, Rock duro con mayúsculas. Para contrarrestar el subidón
de pulsaciones a continuación nos entregan I
can’t make the blind see,
otra balada de características similares a Space is the place, es
decir con orquestación de cuerda en los arreglos y experimentando
con vientos, lo que parecen ser fanfarrias en el estribillo,
arreciando cada vez más poderosa la orquestación conduce a un final
de efecto doppler, un corte breve que sin detenerse ensarta con
Burning
angel
otro temazo, en mi opinión el mejor, muy duro, en la línea de
Polecat
woman
con una voz desgarrada nuevamente, la guitarra rítmica dominando la
situación y la batería de Newman trabajando a ritmos complicados.
Sin duda esconde en su interior el pasaje instrumental más valioso
de todo el disco, pura energía de hard progresivo con intervención
del órgano que pone los pelos de punta. Energía en estado puro, una
delicia señores!
Para
finalizar dejan In
my eyes,
composición que aparenta ser una balada inicialmente, pero luego se
complica y sube el voltaje convirtiéndose en un corte grave y pesado
en las guitarras clamando con un estribillo en ascenso donde la
melodía aparece en forma de coros por parte de los componentes. La
guitarra de Adrian nos brinda un solo con un comportamiento muy
juguetón. El final despista un poco, pareciendo que nace una nueva
composición, pero no, termina diluyéndose.
Y
eso es todo. Recomiendo encarecidamente su escucha, es uno de esos
discos que hay que descubrir, no lo dejes pasar, no te penará. Si te
gusta este estilo duro, estás delante de un gran descubrimiento, y
aprovecha que lo han reeditado si lo quieres comprar en vinilo,
porque estás de suerte y no tendrás que pagar un riñón por él.
Últimamente no se que está pasando pero para comprar un vinilo
vamos a tener que acudir al banco a pedir préstamos…….y eso que
es tecnología del siglo pasado…...en fin, no lo entiendo.
"Años después me daría cuenta de que yo vivía en un estado de rabia psicológica que hubiera precisado de cierta orientación, probablemente de tratamiento. Pero aquella rabia también parecía conectada con algo importante. A menudo sentía que como artista intérprete estaba infravalorado, que mis actuaciones, por encabronadas que se antojaran, se interpretaban mal. Yo quería ser serio en lo que hacía y quería que mi trabajo -incluido el destrozo de guitarras en vivo- se viera como parte de un apasionado compromiso con un estilo escénico en evolución."