"En la primera semana de septiembre de 1969, John le había dicho a Paul que quería su canción, una apología sobre la heroína, Cold Turkey, como nuevo single de los Beatles. McCartney le contestó que eso era imposible.
Lennon decidió que la negativa de Paul fuera el punto final, el torpedo que hundiría para siempre a los Beatles." John le contestó a Paul con ira en los ojos. Le aseguró que eso significaba el final de su relación con los Beatles. Así que el 28 de septiembre de 1969 grabó con Eric Clapton a la guitarra, Klaus Voorman al bajo y Ringo Starr en la batería la famosa Cold Turkey que no fue ningún éxito.
Pero fue la primera canción que no estaba firmada como Lennon-McCartney. Solo como John Lennon. No era el primer single de la Plastic Ono Band. Anteriormente había aparecido Give Peace a Chance, pero John, esa vez, firmó la canción como Lennon-McCartney."
(El Sargento Pepper nunca estuvo allí. Julián Ruíz)
"En 1985, la primera oleda del neoprogresivo británico ya llevaba un cierto tiempo dándose a conocer. Galahad surgieron justo a mitad de la década, pero como ellos mismos han reconocido, montaron el grupo más por diversión que con vistas a algo serio, trabajando un poco de material propio pero dándole cancha a versiones de dinosaurios consagrados como Genesis, Rush, Led Zeppelin o Focus.
Un tiempo, desde el 85 hasta el cambio de década, en que fueron perfeccionando su estilo y que les llevó a darse cuenta de que estaban alcanzando un gran nivel como grupo y que tal vez era llegada la hora de ponerse a escribir material propio y construir una carrera solvente."
Steve
Miller……...……….Voz principal, guitarras y armónica
Gerald
Johnson……...….Bajo
John
King……………….....Batería
Dick
Thompson…...…...Órgano y clavinet
1ª
Cara:
-
Sugar babe
-
Mary Lou
-
Shu ba da du ma ma ma ma
-
Your cash ain’t nothin’ but trash
2ª
Cara:
-
The joker
-
The lovin’ cup
-
Come on in my kitchen
-
Evil
-
Something to believe in
Este
gran guitarrista americano hasta las cachas, tuvo la suerte de nacer
en una familia donde la música estaba presente a todas horas,
concretamente el jazz puesto que los padres se dedicaban a él.
Aprendió a tocar la guitarra con pocos años gracias a Les
Paul,
un amigo de la familia que los visitaba con mucha frecuencia. Con sus
dotes alentó a Steve y el éxito que vendrá en el futuro se lo debe
a él. En el colegio fundará su primera banda The
Marksmen,
allí conocerá a Bob Scaggs,
futuro miembro de la Steve Miller Band, al que enseña acordes para
que aprenda la guitarra y pueda ingresar en su grupo. Después en la
Universidad formaría The Ardells
acompañado de Scaggs. Se gradúa y hace un viaje relámpago a
Dinamarca, regresa a EEUU y aterriza en Chicago, ciudad de Blues.
Conoce su escena y trabaja con Paul
Butterfield
y grandes Bluesmans
como Muddy Waters,
Howlin’ Wolf
y Buddy Guy.
Propiciado
por el ambiente formará una nueva agrupación, la Goldberg
Miller Blues Band junto a Barry Goldberg y le convence
para tocar en clubes de Chicago, incluso llegará a coincidir con el
mismísimo Chuck Berry. Es la primera vez que firma un
contrato con una discográfica, aunque solo grabará un sencillo con
ese nombre. Con su recorrido por todos los garitos de la ciudad
consigue hacerse una idea del estado del blues en la city,
sintiéndose decepcionado con lo que va encontrando y tomando la
decisión de marcharse a Texas donde no será admitido en la
Universidad de Austin.
San
Francisco será su siguiente parada, allí queda gratamente
sorprendido por el sonido blues que se respira. Accede a un concierto
de la Butterfield Blues Band y Jefferson Airplane
y rápidamente empieza a darle vueltas a la cabeza, tiene
nuevas ideas y su primer paso es crear el proyecto. Es 1967 y será
la primera vez que se oiga hablar de la Steve Miller blues band,
una formación más a sus espaldas, la definitiva, aunque más tarde
se abrevia el nombre dejándolo en Steve Miller Band cuyo sonido está
arraigado en el blues psicodélico, estilo que entonces abrazaba toda
la costa oeste. Además participan en el Monterey Pop Festival,
buen escaparate, obteniendo cada vez mejores posiciones en las listas
con aumento del números de acólitos.
Después
de sus 5 primeros álbumes rezumando psicodelia y blues con canciones
muy logradas e interesantes, parece que por fin empiezan a despuntar
y su nombre se escucha en foros y emisoras de radio, consiguiendo
hacerse respetar por el público en ambientes musicales del momento.
En 1971 Steve sufre un accidente de coche, se rompe el cuello y se
queda en dique seco durante muchos meses para recuperarse, justo en
el peor momento, cuando iban a iniciar una gira por Europa.
Las
vicisitudes no detienen a la Steve Miller Band, y siguen editando
discos. Ya recuperado de las lesiones Steve vuelve con nuevos bríos
y nuevas ideas, llegamos al 8º disco de su carrera, The Joker.
Tras su publicación los medios de comunicación coinciden en que
este disco supone un punto de inflexión en la carrera de la banda.
El Rock se hace más enérgico y rápido respecto a los anteriores,
pero las raíces se mantienen y el blues sigue dirigiendo la nave,
aunque con nuevos matices y…...ah! no olvidemos que Steve ya no es
un novato en la producción. Supondrá todo un éxito en el país
alcanzando el puesto n.º 2 de las listas más importantes, se
convierte en platino y traspasa fronteras.
Fiel
a sus raíces es un hombre al que el pasado le pesa musicalmente y
todo lo que vivió y aprendió forja su estilo, y no es otro que el
blues en estilo muy puro. Es algo irremediable y trasciende en todo
lo que hace. Así cuando comenzamos la escucha Sugar babe
entrá directo con una guitarra arraigada en el sur y medio oeste
americano, el bajo es una máquina rápida e insistente convirtiendo
a la canción en vital y pulsante, la caja de la batería arrecia, el
estribillo homónimo resulta machacón y nos lo clava en el oído.
Una buena canción de rock con una rica instrumentación. Le sigue
Mary Lou, una breve pieza desenfadada y resultona que
no llega a los 3 minutos y que gira nuevamente en torno al título,
ligera, sencilla, donde la voz tiene el protagonismo y está vestida
con un teclado simple y “picoteante”. No se trata de una
composición creada, es una versión de Ronnie Hawkins.
Shu
ba da du ma ma ma ma es mi composición favorita del disco,
muestra dinamismo y diversidad, además contiene un fantástico
interludio instrumental creciente y decreciente en su interior y
también el solo más duro por parte de Steve a la guitarra, pero
majestuoso demostrando su dominio de las cuerdas y donde se intuye
pasarlo muy bien. Ya se inicia con una bonita guitarra y un órgano
muy blues y nos torpedea con el graciosos título en el estribillo
atravesando diversos paisajes musicales a con un ritmo de batería
excelente, un mix a nota y contranota. Cierra este lado Your
cash ain’t nothin’ but trash donde escuchamos a Steve
hablar con sobrealiento antes del 1,2,3,4 y empezamos. Otra versión
de Charles Calhoun que comienza con percusiones y por un
momento parece que estemos ante una pieza mestiza, pero no, es un
rock and roll muy heterogéneo directo y sencillo, construido con la
guitarra a pedal y unos zarpazos de clavinet a cargo de Thompson
Al
otro lado nos espera el hit que les hizo saltar los peldaños de las
listas de 3 en 3. Dando título al álbum the joker es
un tema que cala desde el primer momento. La magia reside en la frase
de bajo que se repite una y otra vez, magnífica. A eso le sumamos la
guitarra acústica de Steve. Deliciosa, le da un toque folk auténtico
y cercano situado en el estribillo, que por cierto es muy acertado y
engancha. Una graciosa guitarra de pedal se encarga de separar las
subpartes de esta breve pieza.
De
pronto parece que estamos en otro ambiente, otro disco, suena
diferente. El blues más enraizado ha aterrizado. The lovin’
cup es una alabanza al puro sonido americano proveniente de
los bluesmans de toda la vida, en él Steve se atreve con la armónica
y trabaja la voz para ponerse a la altura de las circunstancias,
porque hay que decir que la voz de este hombre es plástica y se
adapta a todos los terrenos que pisa. Sonido inherente a las vastas
llanuras sureñas del pasado siglo. Igualmente Come on in my
kitchen es otra composición que parece fuera del disco, de
ambientación blues, intensa pero tocada en vivo a capela
prácticamente, acompañado solo de su guitarra acústica y
demostrando la capacidad mutante de su voz. Final en seco, aplausos y
sin descanso ingresamos en Evil, nuevo blues profundo
en el estilo pero acompañado de la banda, a un ritmo muy lento, como
antaño. El órgano teje una pantalla bajo la voz que suena potente y
sumergida en el estilo y la guitarra llora en sus incursiones blues.
El
último tema Something to believe
ines una balada ya en estudio con guitarras folk
brindando un sonido acogedor y tierno, enriquecido con algunos
matices blues y que transmite buenas sensaciones, algo así como
“home sweet home”.
Para
alguien que no esté iniciado en este grupo, creo que es un trabajo
excepcional con el que empezar, reúne de todo un poco a medio camino
entre blues y rock. Después, ya con una idea puedes elegir, pero si
vas hacia delante, debes saber que en los años 80 las cosas ya no
serían igual, como en infinitud de casos.
"La funda debía dividirse en cuatro paneles, en cada uno de los cuales aparecería un miembro de la banda anunciando un producto. Como yo debía salir a torso desnudo con Odorono, me preocupaba que se me viera tan flaco. Roger debía sentarse en una bañera de alubias estofadas (prácticamente congeladas), donadas generosamente por Heinz. Keith salió aplicándose la pomada anti acné Medac, y aunque era proclive a verdaderas eclosiones de granos, aquella vez la espinilla era falsa.
John fue el más favorecido, al posar con una modelo rubia medio desnuda para la academia de culturismo Charles Atlas. Como ya había trabajado en Radio Londres con cancioncillas radiofónicas y en las voces de identificación de emisora, Kit consiguió compactar debidamente el álbum. Tras el montaje y mezcla finales, nos tiramos de cabeza a la publicidad en radio y televisión, anticipando el lanzamiento."