Miguel Morales……...………Guitarra y voz
Oscar Lasprilla……...……..Guitarra y teclados
Vicente Martínez….….....Guitarra
Manuel Gonzalez…...…...Bajo
Ricky Morales……………....Guitarra y voz
Fernando Arbex…….……..Batería y voz
1ª Cara:
- Mundo demonio y carne
- Vive la realidad
- Hermano Ismael
- Esa mujer
2ª Cara:
- Jenny, la genio
- Enmancipación
- Carmen
- Butterfly
- Kama-Sutra
En los años 60 la juventud de una España que salía adelante con los polos de desarrollo instaurados por el gobierno de Franco, vivía sus momentos de ocio, sus guateques y sus fines de semana entre discos de Los Brincos, Los Bravos o Formula V, como máximos exponentes de la música Rock de puertas para adentro. Con canciones alegres de letras tiernas, blancas e ingenuas seducían al público más joven haciéndoles soñar con mundos en los que el amor, la amistad y la felicidad eran protagonistas absolutos, la censura no dejaba pie a nada que fuera en contra y si querías continuar en el oficio había que pagar un precio.
A finales de la década el universo musical está desatado, floreciendo movimientos y bandas por doquier, algo que por muy aislados que estuviéramos en España no puede pasar por alto para todos aquellos que se mueven en esa órbita. Los Brincos, cuyo mayor referente son The Beatles, como les sucedía a muchos otros, están influenciados y volcados a cada nuevo paso que dan los británicos. Los ecos de Revolver y Sargeant Pepper…..son tan fuertes y tienen tal repercusión en la escena Rock que no pueden pasar inadvertidos tampoco aquí, justo en una coyuntura social aliviada por un cambio de dirección que permite más aperturismo, los tiempos están cambiando y las arcas crecen gracias a la afluencia del turismo, la gallina de los huevos de oro.
Así pues Los Brincos, tal como indican en el interior de la carpeta del disco, creen que hay que pasar página y evolucionar, no quieren encasillarse y necesitan un salto estilístico. Influidos por el movimiento progresivo que está en plena incandescencia, aunque ellos niegan estar adscritos a ningún estilo, van a crear el primer disco conceptual nacional basado en las debilidades humanas que ellos mencionan como Mundo, demonio y carne. Cantarán en la mayoría de las ocasiones en español, pero también lo hacen en inglés, con la idea de no cerrarse las puertas a Europa.
Tras salir de la formación Juan y Junior se produce un cambio estilístico, siendo sustituidos por Vicente Martínez y Ricky Morales. Se unen también Oscar Lazprilla a los teclados, multinstrumentista colombiano y otro hermano Morales, Miguel a la guitarra, la alteración del equipo es profunda. El álbum se grabará en Wessex Sound, Londres, un intento más de que la atmósfera inglesa les inspire para producir ese cambio que buscan. Una ventaja era que todos ellos componían en mayor o menor grado, llevándose a las islas al conocido director Augusto Algueró para ayudar en las tareas compositivas, producción y arreglos. No están dispuestos a crear un producto del montón, buscan la innovación y la calidad.
Grabado el álbum, el material es bueno, más que bueno, pero la repercusión no es la deseada. La crítica arremete con ellos, el público seguidor no está preparado, no entienden la nueva concepción musical que no tiene nada que ver con lo publicado con anterioridad, es decir canciones sencillas, alegres y entrañables. La sociedad española no tiene los oídos educados para estas nuevas experiencias, demasiado aislamiento. Eso hace que la mayoría de la espalda a este nuevo disco. Y algo muy importante, el sello discográfico que los promociona tampoco ve con buenos ojos la novedad. Todavía los viejos arquetipos rancios que se mantienen en las posiciones de poder siguen en la tónica de otros tiempos, no están dispuestos a tolerar ciertas letras y tampoco composiciones alejadas de los cánones habituales de la industria musical española.
Como resultado de todo lo expuesto es un fracaso total, nadie ha entendido la mutación. Les obligarán a introducir ciertas composiciones que en un principio habían descartado y a su vez, desechar otras que pretendían incluir para que la obra sean moderadamente distribuida. La discográfica no encuentra un éxito para promocionar y tampoco estará de acuerdo con la foto de portada (los músicos desnudos de cintura para arriba), una propuesta de art-work muy moderna en ese contexto, que luego en reediciones posteriores será recuperada.
Comienza con la homónima Mundo demonio y carne surgiendo de las profundidades con un sonido muy progresivo, el ejemplo perfecto de lo que pretenden mostrar con sus nuevos aires de vanguardia, introduciendo efectos y elementos propios del estilo. Además es cantado en inglés y la subdividen en varias partes bien conectadas, consiguiendo con ello que la atención no se disperse y que el oyente no caiga en tediosas fases. La experimentación es un hecho patente en ella con la búsqueda de ambientes diferentes y cambios de fondo. Tal vez influencias de la banda anglosajona MOODY BLUES se quieren dejar entrever en la forma de estructurar el tema. Una de las secciones aporta sonidos hindúes, algo también típico en muchas bandas posiblemente por esa moda de los viajes fugaces a India realizados por los grandes. Por supuesto el Mellotrón, instrumento progresivo por excelencia aparece también aunque de forma tímida, juegos vocales, aportación de flauta en las partes más melódicas y para el final un efecto de sonido, algo clásico entre las bandas progresivas.
Le sigue Vive la realidad, una pieza que no tiene nada que ver con lo anterior. Es muy probable que fuera una de esas composiciones desechadas en un primer momento y que la discográfica rescató. Una melodía simple y seguramente del gusto del público que les seguía hasta entonces. Unas guitarras de acordes alegres conjuntadas con una voz respondida por el coro en formato breve. A continuación Hermano Ismael es una pieza de aires muy “políticamente correctos” en su letra, ya se sabe, cosas de entonces. Construida con una bella guitarra acústica es adornada con pequeños punteos de la eléctrica, la voz y los coros muy melódicos consiguen que sea resultona pero alejada de patrones innovadores. Cerrará la cara Esa mujer, una pieza interesante de carácter melancólico con una guitarra que parece hablar. Nos habla de una relación basada en una diferencia de edad de los amantes (la censura lo dejó pasar). Tiene dos partes bien diferenciadas, la primera en la que se cuenta la historia hilada por la magnífica guitarra y una segunda que explota en un final épico conducido por arreglos de la orquesta en bucle donde destacan los violines de aire muy trágico.
Arranca el lado B con Jenny, la genio que podría haber servido de hit en las emisoras. Una canción muy festiva dirigida por una guitarra con algo de rebeldía, una singularidad en este disco. Tiene cierto gancho con una mezcla de accesibilidad y rock atractivo y un estribillo que repiten una y otra vez. La coda es muy interesante ya que se produce un instante instrumental con un piano desatado y fantástico hasta el final. El siguiente corte se puede decir que era un problema que sigue estando vigente hoy. Enmancipación habla de eso, de la necesidad de construir tu propio camino, y para ello es necesario vivir tu propia vida sin depender de nadie. Elaborada con un órgano y una guitarra de pedal principalmente consiguen una textura interesante e innovadora que se va volviendo más compleja desembocando en un solo de teclas ácidas que nos arrastra a un desenlace de barridos barrocos.
Nuevamente la guitarra nos introduce en una balada en la que conviven la guitarra clásica y un sereno mellotrón de tapiz. En Carmen una vez más el amor es el centro de la letra a través de una melodía muy atractiva. Breve y deliciosa construida sobre acordes sencillos pero elegidos con maestría. Otra el espíritu de Moody blues flota en el ambiente. Butterfly resulta ser una canción alegre y con gancho sobre todo por su pegadizo estribillo. Su letra como la mayoría de las composiciones es muy blanca e ingenua. Trabajada principalmente sobre el órgano tiene cierto ramalazo de psicodelia si quieres….pero muy accesible toda ella, podría haberse creado en su época anterior.
El círculo se cierra con Kama-Sutra, el título ya nos inclina a pensar que vamos a volver a experimentar ambientes de incienso y sítares….. y no te equivocas. Es la secuela de su homónimo, un instrumental dotado de percusiones, cuerdas y mellotrón que nos sumerge absolutamente en los ambientes mencionados. Reminiscencias de otros sonidos escuchados a través de grupos de la corriente Komische musik abanderados por CAN, AMON DUUL, POPOL VUH etc, donde bullía la experimentación y sobre todo la improvisación como una constante, de manera que las piezas podían alargarse hasta límites inesperados, más todavía en los directos. La canción se mantiene en esos términos desvariando en la melodía con disonancias conforme pasa el tiempo dejando que el mellotrón se vaya haciendo cada vez más fuerte y de carácter progresivo en su final.
No se hizo justicia con el álbum, la decepción que vino tras su publicación provocó que la banda diera por terminado su periplo como tales. Fernando Arbex, un visionario, rápidamente se repuso y volvió a triunfar por otros senderos musicales. Es cierto que eran unos novatos en el estilo, pero la base era excelente y seguramente con el tiempo habría dado sus frutos. Pero habían nacido en el país equivocado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si quieres hacer algún comentario, aportar algo, lo que sea, se bienvenido