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viernes, 10 de abril de 2026

BRINCOS – Mundo demonio y carne (1970)

 

Miguel Morales……...………Guitarra y voz

Oscar Lasprilla……...……..Guitarra y teclados

Vicente Martínez….….....Guitarra

Manuel Gonzalez…...…...Bajo

Ricky Morales……………....Guitarra y voz

Fernando Arbex…….……..Batería y voz


1ª Cara:

- Mundo demonio y carne

- Vive la realidad

- Hermano Ismael

- Esa mujer


2ª Cara:

- Jenny, la genio

- Enmancipación

- Carmen

- Butterfly

- Kama-Sutra


En los años 60 la juventud de una España que salía adelante con los polos de desarrollo instaurados por el gobierno de Franco, vivía sus momentos de ocio, sus guateques y sus fines de semana entre discos de Los Brincos, Los Bravos o Formula V, como máximos exponentes de la música Rock de puertas para adentro. Con canciones alegres de letras tiernas, blancas e ingenuas seducían al público más joven haciéndoles soñar con mundos en los que el amor, la amistad y la felicidad eran protagonistas absolutos, la censura no dejaba pie a nada que fuera en contra y si querías continuar en el oficio había que pagar un precio.

A finales de la década el universo musical está desatado, floreciendo movimientos y bandas por doquier, algo que por muy aislados que estuviéramos en España no puede pasar por alto para todos aquellos que se mueven en esa órbita. Los Brincos, cuyo mayor referente son The Beatles, como les sucedía a muchos otros, están influenciados y volcados a cada nuevo paso que dan los británicos. Los ecos de Revolver y Sargeant Pepper…..son tan fuertes y tienen tal repercusión en la escena Rock que no pueden pasar inadvertidos tampoco aquí, justo en una coyuntura social aliviada por un cambio de dirección que permite más aperturismo, los tiempos están cambiando y las arcas crecen gracias a la afluencia del turismo, la gallina de los huevos de oro.

Así pues Los Brincos, tal como indican en el interior de la carpeta del disco, creen que hay que pasar página y evolucionar, no quieren encasillarse y necesitan un salto estilístico. Influidos por el movimiento progresivo que está en plena incandescencia, aunque ellos niegan estar adscritos a ningún estilo, van a crear el primer disco conceptual nacional basado en las debilidades humanas que ellos mencionan como Mundo, demonio y carne. Cantarán en la mayoría de las ocasiones en español, pero también lo hacen en inglés, con la idea de no cerrarse las puertas a Europa.

Tras salir de la formación Juan y Junior se produce un cambio estilístico, siendo sustituidos por Vicente Martínez y Ricky Morales. Se unen también Oscar Lazprilla a los teclados, multinstrumentista colombiano y otro hermano Morales, Miguel a la guitarra, la alteración del equipo es profunda. El álbum se grabará en Wessex Sound, Londres, un intento más de que la atmósfera inglesa les inspire para producir ese cambio que buscan. Una ventaja era que todos ellos componían en mayor o menor grado, llevándose a las islas al conocido director Augusto Algueró para ayudar en las tareas compositivas, producción y arreglos. No están dispuestos a crear un producto del montón, buscan la innovación y la calidad.

Grabado el álbum, el material es bueno, más que bueno, pero la repercusión no es la deseada. La crítica arremete con ellos, el público seguidor no está preparado, no entienden la nueva concepción musical que no tiene nada que ver con lo publicado con anterioridad, es decir canciones sencillas, alegres y entrañables. La sociedad española no tiene los oídos educados para estas nuevas experiencias, demasiado aislamiento. Eso hace que la mayoría de la espalda a este nuevo disco. Y algo muy importante, el sello discográfico que los promociona tampoco ve con buenos ojos la novedad. Todavía los viejos arquetipos rancios que se mantienen en las posiciones de poder siguen en la tónica de otros tiempos, no están dispuestos a tolerar ciertas letras y tampoco composiciones alejadas de los cánones habituales de la industria musical española.

Como resultado de todo lo expuesto es un fracaso total, nadie ha entendido la mutación. Les obligarán a introducir ciertas composiciones que en un principio habían descartado y a su vez, desechar otras que pretendían incluir para que la obra sean moderadamente distribuida. La discográfica no encuentra un éxito para promocionar y tampoco estará de acuerdo con la foto de portada (los músicos desnudos de cintura para arriba), una propuesta de art-work muy moderna en ese contexto, que luego en reediciones posteriores será recuperada.

Comienza con la homónima Mundo demonio y carne surgiendo de las profundidades con un sonido muy progresivo, el ejemplo perfecto de lo que pretenden mostrar con sus nuevos aires de vanguardia, introduciendo efectos y elementos propios del estilo. Además es cantado en inglés y la subdividen en varias partes bien conectadas, consiguiendo con ello que la atención no se disperse y que el oyente no caiga en tediosas fases. La experimentación es un hecho patente en ella con la búsqueda de ambientes diferentes y cambios de fondo. Tal vez influencias de la banda anglosajona MOODY BLUES se quieren dejar entrever en la forma de estructurar el tema. Una de las secciones aporta sonidos hindúes, algo también típico en muchas bandas posiblemente por esa moda de los viajes fugaces a India realizados por los grandes. Por supuesto el Mellotrón, instrumento progresivo por excelencia aparece también aunque de forma tímida, juegos vocales, aportación de flauta en las partes más melódicas y para el final un efecto de sonido, algo clásico entre las bandas progresivas.

Le sigue Vive la realidad, una pieza que no tiene nada que ver con lo anterior. Es muy probable que fuera una de esas composiciones desechadas en un primer momento y que la discográfica rescató. Una melodía simple y seguramente del gusto del público que les seguía hasta entonces. Unas guitarras de acordes alegres conjuntadas con una voz respondida por el coro en formato breve. A continuación Hermano Ismael es una pieza de aires muy “políticamente correctos” en su letra, ya se sabe, cosas de entonces. Construida con una bella guitarra acústica es adornada con pequeños punteos de la eléctrica, la voz y los coros muy melódicos consiguen que sea resultona pero alejada de patrones innovadores. Cerrará la cara Esa mujer, una pieza interesante de carácter melancólico con una guitarra que parece hablar. Nos habla de una relación basada en una diferencia de edad de los amantes (la censura lo dejó pasar). Tiene dos partes bien diferenciadas, la primera en la que se cuenta la historia hilada por la magnífica guitarra y una segunda que explota en un final épico conducido por arreglos de la orquesta en bucle donde destacan los violines de aire muy trágico.

Arranca el lado B con Jenny, la genio que podría haber servido de hit en las emisoras. Una canción muy festiva dirigida por una guitarra con algo de rebeldía, una singularidad en este disco. Tiene cierto gancho con una mezcla de accesibilidad y rock atractivo y un estribillo que repiten una y otra vez. La coda es muy interesante ya que se produce un instante instrumental con un piano desatado y fantástico hasta el final. El siguiente corte se puede decir que era un problema que sigue estando vigente hoy. Enmancipación habla de eso, de la necesidad de construir tu propio camino, y para ello es necesario vivir tu propia vida sin depender de nadie. Elaborada con un órgano y una guitarra de pedal principalmente consiguen una textura interesante e innovadora que se va volviendo más compleja desembocando en un solo de teclas ácidas que nos arrastra a un desenlace de barridos barrocos.

Nuevamente la guitarra nos introduce en una balada en la que conviven la guitarra clásica y un sereno mellotrón de tapiz. En Carmen una vez más el amor es el centro de la letra a través de una melodía muy atractiva. Breve y deliciosa construida sobre acordes sencillos pero elegidos con maestría. Otra el espíritu de Moody blues flota en el ambiente. Butterfly resulta ser una canción alegre y con gancho sobre todo por su pegadizo estribillo. Su letra como la mayoría de las composiciones es muy blanca e ingenua. Trabajada principalmente sobre el órgano tiene cierto ramalazo de psicodelia si quieres….pero muy accesible toda ella, podría haberse creado en su época anterior.

El círculo se cierra con Kama-Sutra, el título ya nos inclina a pensar que vamos a volver a experimentar ambientes de incienso y sítares….. y no te equivocas. Es la secuela de su homónimo, un instrumental dotado de percusiones, cuerdas y mellotrón que nos sumerge absolutamente en los ambientes mencionados. Reminiscencias de otros sonidos escuchados a través de grupos de la corriente Komische musik abanderados por CAN, AMON DUUL, POPOL VUH etc, donde bullía la experimentación y sobre todo la improvisación como una constante, de manera que las piezas podían alargarse hasta límites inesperados, más todavía en los directos. La canción se mantiene en esos términos desvariando en la melodía con disonancias conforme pasa el tiempo dejando que el mellotrón se vaya haciendo cada vez más fuerte y de carácter progresivo en su final.

No se hizo justicia con el álbum, la decepción que vino tras su publicación provocó que la banda diera por terminado su periplo como tales. Fernando Arbex, un visionario, rápidamente se repuso y volvió a triunfar por otros senderos musicales. Es cierto que eran unos novatos en el estilo, pero la base era excelente y seguramente con el tiempo habría dado sus frutos. Pero habían nacido en el país equivocado.





domingo, 16 de marzo de 2025

IT’S A BEAUTIFUL DAY – It’s a beautiful day (1969)

 


Hal Wagenet……………...….Guitarra

Linda Laflamme……………..Organo, piano, piano eléctrico, celeste, harpsichord

David Laflamme……………..Violín, flauta, voz principal

Mitchell Holman………...….Bajo, coros

Patti Santos…………...……..Pandereta, campanas, percusiones, coros

Val Fuentes………………….….Batería, coros


1ª Cara:

- White bird
- A hot summer day
- Wasted union blues
-
Girl with no eyes

2ª Cara:

- Bombay calling

- Bulgaria

- Time is


Sin hacer mucho ruido pasaron fugazmente por el panorama musical de la época y con el transcurso del tiempo han ido surgiendo críticas favorables a su trabajo reconociendo su valía y su innovación dentro del estilo. Ya sabemos muchos casos en que se producen estas situaciones en que no tienen fruto los resultado en el momento de su existencia, y después cuando se observa la escena desde el futuro, entonces, es cuando realmente se es consciente de la maravilla que encierra.

Esta vieja banda de San Francisco nace en 1967 y por supuesto no logran el éxito de otros coetáneos del panorama de la Costa Oeste, como eran GRATEFUL DEAD, JEFFERSON AIRPLANE, THE MAMAS & THE PAPAS...etc, zona en plena efervescencia y más presente dentro del mundo del rock Estadounidense en aquel instante. Mucha culpa de su falta de éxito seguramente la tiene su primer mánager, Matthew Katz, un tipo algo “trapalas”, y es que cuando se empieza mal luego no es fácil enderezar el rumbo. Katz los convenció para que no actuasen en San Francisco, decía que no estaban preparados. Con la excusa se los lleva a Seattle donde vivieron durante unos meses componiendo en un ático que pertenecía a Katz, y también actuarían en un club de la ciudad que casualmente, mira por donde, también era propiedad del amigo Katz.


Tras la tomadura de pelo, cuando ya fueron conscientes, se vuelven a San Francisco frustrados por el engaño y sin nada de dinero en los bolsillos. Sin objetivo ni mira alguna, deciden ponerse a tocar en algunos clubes, ferias y salas de fiestas, consiguiendo cierta publicidad y nombre además de algo de dinero, y todo ello a espaldas de su avaro mánager. Llegaron incluso a “abrir” para CREAM, es a partir de aquí cuando encuentran la confianza en sí mismos y el valor para enfrentarse a Katz y desembarazarse de él. Resultaron tener un sonido muy original y vanguardista que les diferenciaba del grueso de bandas, una amalgama de estilos, rock, folk, clásica, jazz, psicodelia, prog….. cuya personalidad residía en el violín de David, las percusiones de Patti y los teclados de Linda. Pero sus temas ambientados con el movimiento hippy tenían un alma muy influenciada por los súbditos del verano del amor.

Lograda la libertad, David Laflamme, reputado violinista que ya había tocado con personajes como Jerry García y Janis Joplin se erige en productor del grupo y con los ahorros conseguidos consiguen publicar su álbum homónimo de debut en Los Angeles a través de Columbia Records. A partir de ahí, la banda paso por una sucesión de entradas y salidas de miembros en la formación. La primera en abandonar fue la esposa de David, Linda Laflamme, en 1970, prácticamente después del debut, uno de los pilares fundamentales. Las causas mayoritarias fueron el divorcio de David y su separación de los escenarios debido a haber recibido un botellazo en la cabeza durante una actuación. Y al tiempo también David que era el nexo de unión del proyecto, en 1972 agotado con la gestión y la dirección, decide dejarlo. A ello hay que sumar también las desavenencias internas que hacia tiempo resquebrajaban la cohesión de la agrupación. De hecho su último álbum fue grabado ese año, pero no se publicaría hasta el siguiente, después de una gira, que resultaría de despedida, la banda quedó huérfana de sus fundadores, aunque siguió adelante no por mucho tiempo.


Cuando ponemos el plato a funcionar, la primera en aparecer es White bird, su pieza más codiciada y con la que llegaron más lejos en las listas. La inspiración para escribirla les vino de su estancia en aquel ático de Seattle del que no se podían mover porque no tenía dinero ni para autobús. El tiempo tampoco les acompañaba y llovía día si día también. La sensación de estar encerrados como un pájaro en una jaula les abocó a componerla. Es una composición muy bella y sólida de la que se desprende una clara atmósfera Costa oeste, y con una rítmica que transmite paz y buena energía. Las voces de David y Patti suenan a la par, percusiones inconfundibles de la caja de Patti y un teclado construyendo linealmente el fondo. También se reconocen unos punteos de guitarra española haciendo un solo, que no se van a prodigar en el resto del álbum, y por supuesto el omnipresente violín de David transportando la estructura a sus puntos álgidos.

Nuevamente el histriónico violín nos introduce en otra pieza cálida, A hot summer day, cantado por David y Patti, que hace su eco en el estribillo. La lírica de las voces destaca sobre todo lo demás, el teclado de Linda se escucha al fondo linealmente y el violín se desarrolla junto a la armónica tejiendo un entramado con matices folk que acaban poniendo el final. Con Wasted Unión blues, nos despertamos del sueño hippy arrancado por la guitarra psicodélica de Hal que ataca con dureza luchando en agudos con el violín de David, el corte más pesado del disco que impone una rítmica muy sesentera en conjunción con el piano y teclados que también entran en las disonancias de un carrusel de histeria salvaje que para en seco. En contraposición a la violencia de la composición anterior surge para terminar un lado, Girl with no eyes, una bella y suave canción donde las voces de David y Patti (la cual tiene una voz cálida y clara) juegan acompañados de una guitarra minimalista, el violín y el Harspsicord que contagian de clasicismo todo el ambiente a través de sus giros escalados, convirtiéndose en un pequeño oasis de intimismo.


Al otro lado del vinilo el inicio nos llama poderosamente la atención con los primeros compases de Bombay calling, que reconocemos rápidamente y asociamos con DEEP PURPLE, y su conocido tema Child in time. Pero no, no se trata de una versión, de hecho es original de la banda, y fueron los ingleses los que se apropiaron de esos compases descaradamente y poder así modelarlo a su gusto. Al matrimonio Laflamme no le hizo ninguna gracia, pero no estaban las cosas como para meterse en más follones, así que su venganza fue crear un tema llamado Don & Dewey, que es idéntica a Wring that neck de los Purple y que se publicaría en un álbum posterior. Aquí paz y después gloria, todo saldado. Al margen de la anécdota la pieza viaja con ritmo animado que nos mantiene en alerta a través de una atractiva percusión de la mano de Val Fuentes y con un excelente trabajo de violín y guitarra enfrentados uno al otro entre ambiente de aires arabescos.

David Laflamme

Entramos en un ambiente pantanoso, brumoso y hechizado con el corte Bulgaria, donde la voz de Dave es clara, calmada y acompañada por supuesto de Patti y el grupo haciendo coros. La sensación es de mucha lentitud. Lo más importante es la melodía vocal de tintes muy líricos. Dando paso a la instrumentación con el violín y los agudos de Patti poco a poco va acelerándose, pero sin apenas percusión hasta un órgano incisivo que empalma con el último tema, y el más largo de todos, Time is, la composición más experimental y larga de todas sin duda, donde hay mucho de la improvisación en los entresijos de la parte instrumental. Compases muy obsesivos que surgen tras un estribillo en el que Dave nos explica cuantas cosas son el tiempo. Melodías disonantes donde cada miembro va introduciendo los elementos que cree apropiados. Val dispone de un espacio para explayarse con su batería, el órgano de Linda se muestra salvaje, extraño y experimental y nuevamente con tintes arabescos, todo ello en una espiral viajando a la deriva sin objetivo ni concierto, como producto de una amarga ensoñación que termina con un final seco y apropiado al espíritu reinante.

Mirando la portada nos podemos despistar, no parece reflejar el contenido, creo que eso es algo que nos ha pasado a muchos, una portada que ha sido muy reconocida y valorada entre todas las portadas de Rock. Se trata de una pintura de 1912 realizada por Charles Courtney Curren titulada Mujer en la cima de una montaña. No pudo ser más explicito el hombre.






domingo, 26 de enero de 2025

SAD CAFÉ – Sad café (1980)

 


Paul Young…………..…….Voz, percusiones

Ashley Mulford……...….Guitarra principal, coros

Ian Wilson….……………...Guitarra eléctrica y acústica, coros, percusiones

John Stimpson……….……Bajo, coros

Vic Emerson………………..Piano, sintetizador

Dave Irving………………….Batería, coros, percusion

Lenni Zaksen……………...Saxofón, coros


1ª Cara:

- La-Di-Da
- Digital Daydream Blues
- What Am I Gonna do
- Keep it from the troops

2ª Cara:

- Love today

- Losin’ you

- Dreamin

- No favours no way

- I’m in love again


Surgiendo de las cenizas de 2 bandas, una MANDALABAND, conocida en los círculos del estilo sinfónico y progresivo donde tuvo su fieles seguidores, y de otra GYRO, poco, muy poco conocida...de hecho es difícil encontrar información, al menos buceando a poca profundidad, tal vez más abajo… y perdiendo tiempo se pueda dar con algún dato referente, porque desconozco hasta el estilo de su música. Por parte de Mandalaband se incorporaron los miembros Ashley Mulford, John Stimpson y Vic Emerson. De parte de Gyro serían Paul Young e Ian Wilson.


Nacida en Manchester en 1976 tomó su nombre de una novela corta del escritor Carson McCullers llamada Ballad of the Sad Café, ese mismo año lanzarían su debut tras conseguir un contrato con Chrysalis, pero extrañamente fue grabado pero nunca vería la luz porque fue archivado. Después de tal fiasco, no dudaron en mudarse a otra discográfica, RCA y en su nuevo debut no dudaron en incluir composiciones de su trabajo archivado. Ya con su 3º álbum se interesó por ellos Eric Stewart un personaje importante miembro de 10 CC, que produjo el disco y también el 4º es decir, el que tenemos entre manos y cuyo título es raramente a estas alturas el homónimo.


Paul Young que tenía mucho arte y carisma sobre el escenario consiguió una buena legión de fieles seguidores atraídos por sus actuaciones en directo de manera que a finales de la década de los 70 adquirieron cierto reconocimiento con una audiencia que seguía sus pasos. Respecto a su homónimo, parte de la prensa especializada manifestó que era “más de lo mismo”, pero claro, decir esto de una agrupación como está, donde convivían un compendio de 7 músicos de profesionalidad contrastada que se había reunido para hacer lo que más les gustaba, es mucho decir…. Se puede considerar hasta un piropo, dado el nivel de este trabajo que analizamos. Lanzaron los sencillos “La-Di-Da” y “I’m in love again”, primer y último cortes del acetato como cebo. El primero con un estribillo muy pegadizo y una melodía sencilla y fácil de seguir que enseguida atrapa al oyente y que llama a bailar en la pista, pero siempre con distinción compositiva. La segunda igualmente atrapa alimentando el sentimiento expresando sensualidad con una instrumentación superior trabajando una atmósfera romántica. Pero no os engañéis, esta carta de presentación mejora con lo que viene después.

La segunda mitad de los 70 fue un periodo agitado, se avecinaban vientos de cambio en lo musical, las tensiones provocadas por el crecimiento exacerbado de las ganancias en las discográficas, el derroche, y la inestabilidad social, generó situaciones inciertas que poco a poco causaron indignación en la gente joven y por ende en los nuevos valores musicales. La agonía de los dinosaurios y el renacimiento de la pureza del rock a través del punk pusieron patas arriba el panorama de la industria, de forma que lo que valía hoy, mañana estaba obsoleto, el punto de mira cambió de dirección buscando el color verde de los billetes, una vez más.

En esta situación muchos grupos terminaron por desaparecer, no consiguieron adaptarse. Era reinventarse o morir. Había que replantearse el trabajo futuro, y eso llevó al final a unos y con ello a la nueva creación de otras bandas. Esos músicos sin proyectos y sin tener una idea clara de que camino tomar, fundaban nuevos combos. Atrapados por la incertidumbre intentan integrarse siguiendo las tendencias y así surgen formaciones como Sad Café, donde encontramos una miscelánea, un crisol de estilos. Todavía se detectan ecos del pasado que no acaban de sacudirse, pero que transforman inteligentemente a través de la magnífica instrumentación conduciéndolos hacia lo que pide el público, además los instrumentos se modernizan tomando material de nueva generación, la vanguardia poco a poco se va imponiendo.

Definir su estilo no es fácil pero lo que más se le acerca tal vez es el llamado “Soft Rock” que abanderaron también otros en esa época. Pero no se les puede encorsetar fácilmente. Ya que escuchando el disco se descubren dosis de varios estilos: Disco, pop, prog, soul incluso me atrevería a decir hard. De lo que no cabe duda es la valía de estos compositores con mayúsculas, la creación de su melodías complejas en su textura y sin embargo fáciles de asimilar con gusto comercial y una brillantez y precisión difíciles de superar. Son capaces de dejarnos perplejos con las combinaciones de diversidad instrumental plagadas de arreglos infinitos y ninguno igual que viajan constantemente por dentro de los temas. Las melodías surgen ricas en matices que sumadas a las voces de Paul en solitario y el resto a través de coros parecen actuar como un instrumento más. Todos saben cantar en mayor o menor medida y dotan de frescura y sensibilidad la mayoría de piezas. La diversidad de instrumentos que participan en la elaboración de las creaciones es enorme, una explosión para los sentidos.

Dreamin” es un corte que podría pertenecer sin complejos al 90125 de YES , con unos juegos de voces que recuerdan tremendamente a aquellas, y una guitarra hermana de la de Trevor Rabin, pero para eso faltaban unos pocos años. Keep it from the troops, es una pieza muy elaborada con grandes cambios de ritmo y tal vez con el sonido más duro de todas, reflejándose destellos de prog en ella. Las guitarras que aparecen en Losin’ you, parecen estar influenciadas por bandas coetáneas como BOSTON, imprimendo una cierta dureza a la melodía.

Otros cortes a tener muy en cuenta son What Am I Gonna do y No favours no way, donde se aprecian bastantes inclusiones de instrumentos de viento en los arreglos y voces de soul.

El grueso de la obra tiene una temática única, las relaciones amorosas con todas sus situaciones y sus entresijos: Desavenencias, sinsabores, sueños, pesadillas, incompatibilidades, el micromundo que se genera entre dos personas que nadie es capaz de conocer hasta el fondo. Parece ser una materia que les daba juego y que consideraban importante y todo ello visto desde diferentes perspectivas.

Para disfrutar de él, dejarse llevar y que el sentimiento vuele….., no lo analicéis….simplemente escuchad…







domingo, 24 de noviembre de 2024

BARRABÁS – ¡Soltad a Barrabás! (1974)

 


J. Luis Tejada………….…….Voz principal

Enrique Morales…………….Guitarra eléctrica y acústica y coros

Miguel Morales……………..Bajo, guitarra acústica y coros

Tito Duarte…………...……..Saxofón, flauta y percusiones

Joao Vidal………………..….Teclados

J. María Moll…………....…..Batería

The Waters…………………..Coros


1ª Cara:

- Hi-Jack
- Mad love
- Funky Baby
- Lady love

2ª Cara:

- Susie Wong

- Humanity

- Tell me the thing

- Fly Away

- Concert


Si nos dicen que una banda triunfa en EEUU en los años 70, llegando a las primeras posiciones de las listas de música negra con un sonido denominado como “afrobeat” o “música mestiza” , manejando estilo funky y precediendo a la música disco que triunfará en la segunda parte de la década, lo último que nos vendría a la imaginación es que fueran españoles…….pues si señores, eran españoles. Es el grupo que ostenta el galardón de ser el combo español más vendido en EEUU, Canadá y Alemania.


Fue tal la cuota de éxito que obtuvieron en tierras yankees, que para que no descubrieran que se trataba de personas de raza blanca, no aparecían nunca en las portadas y contraportadas del álbum o de sus singles. Y es que estaban convencidos de que una música así tenía que ser realizada por personal de raza negra. Je, y lo que son las cosas!, aquí en nuestro país, al escucharlos cantando en inglés, pensábamos todo lo contrario, que se trataba de alguno de tantos grupos de origen estadounidense, pre-fiebre del sábado noche. Si es que ya lo dice el refrán: “Nadie es profeta en su tierra”

Era su 3º disco y debido al acierto conseguido ya con su segundo, se marcharon a grabar a los Angeles, nada menos que a los estudios joliwudienses de Metro Goldwyn Mayer, saldría su obra un año después en 1974 y el efecto fue inmediato llegando al n.º 1 en ventas, pero la versión internacional del título sería “Release Barrabas”. Es posible que muchos de vosotros abráis los ojos con incredulidad pensando que como pudo ser posible aquello, siendo que España por norma general nunca obtuvo repercusión mediática en lo musical, salvo pequeñas excepciones………. yo también me lo pregunto. Pero no hay nada como reunir a un conjunto de personas con mucho talento para que se obren milagros.

La persona clave en todo esto fue Fernando Arbex, ex-Brincos y ex-Alacrán, que cuando decidió terminar su trabajo de músico, paso a la sombra como un profesional de la producción realmente dotado. Un tipo atento siempre a las vanguardias, ya en ALACRÁN, como músico había practicado con bases latinas popularizadas por SANTANA, además de como productor dentro del grupo. Por desgracia no hubo apoyos de ningún tipo de las discográficas españolas y sin actuaciones en directo desistieron con un único LP en su carrera.

Arbex no se rindió y siguió buscando la manera de poder llevar a cabo su proyecto. Comenzó a buscar músicos afines a sus ideas reclutando a Tito Duarte (Cubano), los hermanos Morales (filipinos) y Joao Vidal (portugués) un combinado exótico, que unidos a J.L. Tejada y J. María Moll terminarían cuajando en los fantásticos BARRABÁS, a quienes se consideran los precursores del sonido disco en Europa, vendiendo como decía en sus contraportadas, música caliente. Fernando colaboraría en la composición, pero con la producción como objetivo principal.

El padre de Tito Duarte era el director internacional del sello RCA, eso facilitaría el contacto de la formación con la discográfica de manera inmediata. El camino está allanado y se ponen a trabajar sin dilación grabando un primer disco homónimo que ya muestra la senda a seguir donde las criticas serán favorables. Con su segundo, “Power” estallan y la popularidad empieza a crecer con un álbum muy completo. Sus vidas se ven salpicadas de nuevas sensaciones, el punto culminante de sus carreras fue cuando se les ofreció ser teloneros de sus satánicas Majestades y lo rechazaron porque era preciso mudarse a los EEUU. Se votó y se decidió seguir cerca de las familias. A partir de entonces la decisión fue un lastre y se crearon tensiones, como consecuencia a finales de la década se separaron, aunque poco después en 1981 se reunieron para grabar un nuevo álbum, Piel de Barrabás, de cierta calidad, no obstante el paisaje musical estaba cambiando y la repercusión fue mucho menor, apostando por otro tipo de formaciones, solo en Europa mantuvo un buen nivel de ventas.

Para cuando grabaron este ¡Soltad a Barrabás! Las cosas no podían irles mejor y todavía estaban lejos las discrepancias y malos rollos. La música que se incluye realmente esta llena de talento compositivo y en cuanto a la producción, Fernando realizó un magnífico trabajo que queda patente desde el primer momento de la escucha. Se inicia con Hi-Jack, que serviría como presentación del LP a través de su venta en single, posiblemente el tema más accesible para captar adeptos, que desde un primer momento nos muestra un conjunto de percusiones , algo que no desaparecerá ya, un bajo juguetón que tendrá un papel preponderante a la hora de marcar el tempo y el ritmo y coros, muchos y variados tanto de ellos como de el trío femenino que participa. La música se impregna de sensualidad, calidez y ritmo, cantando en un inglés mejorable y con unos estribillos a base de coros. En las zonas centrales entran los instrumentos a realizar solos, variados en su ejecución y muy bien elegidos, sin excesos y más bien cortos en el tiempo dejando un regusto que sabe a poco, un acierto para mantener el interés en la escucha.


Con el segundo corte Mad love, en el inicio por un momento el bajo nos engaña y parece que vaya a sonar “Papa was a rolling stone” de TEMPTATIONS, pero no, su base es muy negra, se produce un dialogo de declaración y réplica entre voz y coros femeninos, la guitarra suena muy funky y nos regala en la parte central un fantástico solo. Funky baby, como indica el título, nos ofrece de entrada una guitarra funky con un fraseo que ejecuta repetidamente, los coros masculinos y femeninos se suceden en los estribillos y nos trasladan hasta el final, en un tema muy corto incluyendo armónica en la melodía. En el siguiente y último de la primera cara, la batería se presenta marcando el pulso a golpe de platillo y después con la entrada del teclado y la guitarra acústica se genera una dinámica que crea el armazón principal de la canción. Lady love, contiene un sinuoso teclado maravilloso y melancólico. Es la primera aparición de flauta en los arreglos, hay cierto aire de ambientación brasileña en su espíritu, luego hacia el final se entra en otra sección en la que el bajo acelera el tempo terminando la pieza.


Al otro lado del plástico nos espera Susie Wong, el primero de los cortes que arranca con unos coros femeninos muy al estilo, guitarra funky con protagonismo encargada del solo instrumental, una composición muy obsesiva que gira en torno a una frase de la guitarra. Un tema engañoso es Humanity, que comienza con una voz cálida y muy suave pero se torna más agitada. Es la pieza más dura del disco de hecho. Muy vanguardista incluye saxo en su melodía con un toque de Jazz, las percusiones resuenan potentes bajo el órgano y la guitarra se muestra fuerte, aunque no da tiempo a más. Tell me the thing es un tema muy ligero y cálido con gran introducción de travesera. Fly away lleva un gran trabajo instrumental en el que el tempo va de la mano del bajo y el órgano omnipresente flota durante toda la composición, la guitarra nos regala un magnífico solo en la parte central y otro al final, muy cortos, dentro de una estructura algo más compleja que de costumbre. Y ya para cerrar este excelente disco nos ofrece como coda Concert, para mí una de las mejores. El órgano se muestra presente nuevamente a lo largo de toda la pieza, una veces ambiental en muro sonoro y otras haciendo un fraseo a modo de guiño repetidamente, luego la flauta nos concede un interesante solo en la parte central y final dejándonos con ganas de más.


Barrabás es una banda que independientemente del gusto del oyente es atractiva e interesante porque algo que tiene Calidad y talento no puede pasar desapercibido para ningún amante de la música y yo soy de los que reniega de la música disco. Así que si alguna vez lo tenéis a mano, pensadlo y no lo dejéis pasar, no os defraudará.





domingo, 23 de junio de 2024

MODULOS – Módulos (1979)

 


Pepe Robles………………….…….….Voz principal, guitarra, bongos, oboe

Tomás Bohorquez……………………...Hammond, piano eléctrico, moog, mellotrón

Jose Luís Campuzano “Sherpa”……….Bajo

Chupi de la Fuente……………..……...Batería


1ª Cara:

- Hello

- Cuando el tren se detuvo en la estación

- 2000 años tristes

- Pájaro amigo


2ª Cara:

- Otoño en cualquier lugar

- Beatles

- Cristo


La formación nace en 1969, uno de sus fundadores Pepe Robles, pendiente de los que sucedía allende nuestras fronteras, decide alejarse de las corrientes musicales más presentes en España por entonces y ensambla el proyecto MODULOS.

Lo tomarían muy en serio, sus ensayos se alargaban hasta las 8 horas cada día, según aseguran sus miembros. Las influencias de Robles son guitarristas de vanguardia de primera categoría como Robert Fripp y Steve Howe, como ejemplo. En los primeros trabajos se esforzaban más por obtener reconocimiento que por crear realmente lo que más hubieran preferido. De esa forma temas de corto minutaje hacen que tengan un solido enganche en la sociedad española, que era a todo lo que podían aspirar. El gusto de la banda iba por derroteros de conjuntos como BEATLES, YOUNG RASCALS y los psicodélicos VANILLA FUDGE.

En 1973 Robles sufre un tremendo accidente de coche en el cual podía haber llegado a morir. Eso supone que causaría baja por mucho tiempo, pero el grupo seguirá adelante, llegando a grabarse un álbum sin su presencia, un disco que supondría un punto de inflexión en la carrera de Módulos. Tras él algunos de los miembros abandonan el barco por diferencias de criterio respecto al camino musical a seguir y también se rompe con Hispavox, el sello discográfico.

El futuro que tenían por delante con el desmembramiento planeaba complicado. Quedaron solos Robles y Bohorquez, el núcleo duro, y la forma de sobrevivir fue con la edición de recopilatorios, salvando los muebles lo suficiente para que en 1978, tras rehacerse con nuevos miembros al bajo y a la batería comenzasen a grabar este homónimo con nueva temática en las letras, y con una mayor experimentación al contar con más libertad compositiva que antes.


Pasaría sin pena ni gloria, con una repercusión mediática deficiente, las letras utópicas y plagadas de elementos mágicos y naturaleza tendrían que dejar paso a la cotidianidad, la realidad terrenal y el descaro que emergía con las nuevas corrientes del rock.

Centrándonos en el álbum hay que decir que muestran piezas más largas de lo solían hacer a revueltas con otras más efímeras, el sonido progresivo a lo largo de todo el disco es de tintes sencillos, no contiene pesos pesados, todo se construye sobre guitarras cristalinas, acústicas y de arpegios limpios y rasgeos inteligibles, cuidando mucho los coros de voces incluyendo unos arreglos sutiles y efectivos, mostrando todavía una tibieza que tal vez arrastran de su pasado más pop.

Buscando siempre la melodía y lirismo en la voz, muy característica y fácil de reconocer, se suceden texturas ricas en tonalidades con un deje de melancolía que impregna toda la obra, como si de alguna manera nos quisieran transmitir la sensación de un final definitivo, que no lo fue, pero que a efectos prácticos se puede considerar que sí.


En la primera cara el piano y la guitarra tienen protagonismo en los momentos instrumentales, sin olvidar los coros de voces. “Hello” es un corte remilgado que conforme avanza va tomando forma de estructura que se quiere alejar de convencionalismos, y “Cuando el tren se detuvo en la estación” ya enseña los dientes con una instrumentación levantada sobre estructuras más del estilo progresivo, con una coda que se repite mientras la guitarra eléctrica nos conduce al final. Sin duda la balada triste del disco sea 2000 años tristes”, como bien dice el título, donde la voz estira la vocal de la última sílaba del verso, formando una cadencia tonal preciosa y contando una historia en la que la guitarra hace suaves arpegios y el piano se lleva la mayor parte de los arreglos. Este lado acaba con “pájaro amigo” , un tema muy parecido al anterior en el que domina un fraseo de guitarra, coros y en el que nuevamente el piano hace trabajo de arreglos y melodía, aunque en esta pieza la guitarra de Robles marca un bonito solo de guitarra solista para terminar.


El lado B comienza con “Otoño en cualquier lugar” con un inicio de órgano que nos avisa de que vamos a apreciar más trabajo que en la cara A. Un comienzo fulgurante que nos trae a la memoria similitudes con “Premiata Forneria Marconi” en su famoso Photos of ghosts. La estructura nuevamente se aproxima mucho más a los estándares de un corte progresivo, alejándose de la fórmula comercial. Una pieza que va enriqueciendo la labor conforme avanza en el tiempo, produciendo contraste de cambio de ritmo, endurecido en la guitarra rítmica, con afloración de juegos de sonidos extraños y final algo abrupto. “Beatles” es un homenaje a los cuatro de Liverpool, con unos bonitos arreglos que recuerdan a la ELO y la letra que versa sobre ellos, un referente para la banda como lo fue para tantos en aquellos años. Acaba el disco con otro corte más complejo y encaminado hacia bases progresivas, “Cristo” que posiblemente sea el mejor y más completo desde el punto de vista compositivo. Un gran trabajo de Hammond y guitarra donde más enérgicos y contundentes se muestran.


Un disco donde se echa de menos una mayor producción y unos temas que en varios casos se muestran escasos y desearíamos unos desarrollos más extensos. Una obra que sabe a poco pero que deja patente el maravilloso sonido de la guitarra de Robles, una delicia. Tal vez si hubieran continuado en la misma senda habríamos contado con alguna joya más refinada, pero el tiempo no era el correcto. Había que terminar.




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