Dick Franssen...............Órgano,
piano, piano eléctrico, moog
Ronald Ottenhoff.........Saxofón,
flauta
Job Tarenskeen.............Voz ,
percusión
Ferdinand Baker............Guitarra,
piano, voz
1ª cara:
- New Guinea
sunrise
a) Sunrise
b) Wake me up
- Mr. Widow
- Stranger
a) Stranger
b) You might
as well fall
2ª cara:
- Darling
superstar
- Farewell,
miss Barcelona
- Wheelchair
groupie
- Revolution's
Eve
a)
Revolution's theme
b)
Nobody can wait forever
Pocas veces se ha visto, que una
banda tras su mayor éxito, de pronto cambie el rumbo de la nave y se
interne por otros derroteros, pero ocurre, e incluso entre los
mejores. Abordamos el 3º Lp de nuestros amigos holandeses, un disco
que rompía con el patrón que parecían haber impuesto con sus
anteriores trabajos. Seguidos de cerca por los amantes del progresivo
habían compuesto obras de alcance, con piezas de verdadera calidad
que se movían en la órbita de artistas como CARAVAN, CAMEL,
PINK FLOYD ó SOFT MACHINE con una clara orientación a
largos pasajes instrumentales cargados de épica.
Su segundo redondo, "The
Mountain Queen", se reconoce por la amplia mayoría de
entendidos, como el mejor álbum de su discografía, algo corta.
Pero la grabación de Nobody can't wait forever fue una
sorpresa agradable para unos y pésima para otros. El grupo decidió
tras la partida de su vocalista, dirigir sus metas hacia un sonido
más accesible y comercial, menos progresivo y pomposo, aunque no
exento de calidad, puesto que la hay. La música ya no busca
vistosidad instrumental sino resultados más concretos y directos con
melodías más duras, que aunque sencillas, estén bien arropadas por
buenos arreglos, elaboración exhaustiva y variedad en la entrada y
salida de metales de diversa índole, fundamentales en la creación
de la composición. Podemos pasar de fases tranquilas a fases
frenéticas en cuestión de nada. En ese sentido me recuerdan a
formaciones como STRONGBOW y STARCASTLE, enormes en su
género y con una gran producción.
Abordando segmentos que hacen
frontera con la música disco y con el funky, como escucharéis,
detectado sobretodo en la guitarra, modifican sus raíces
progresivas, encienden motores y nos meten un chute de energía y
vitalidad, estribillos sencillos, coros melodiosos y dureza en sus
riffs que se mueve entre el funky y el hard. Los teclados pasan a
realizar labores ambientales y no se enzarzan en exhibiciones y
desarrollos coloristas, marcando cadencias a la orden del bajo. La
clave está en la melodía directa y atractiva, aunque el que tuvo,
retuvo y eso supone que los temas se alargan lo suficiente como para
dar más de sí , y guardarnos alguno joya en forma de pequeña jam,
pura delicatesen.
Dentro del disco encontramos unas
piezas más interesantes que otras situadas por debajo de la media
(Mr. Widow, Wheelchaire groupie), pero se puede decir
que el conjunto en sí es bastante aceptable, su música no sigue la
línea con la que comenzaron y aun así tiene brillo.
Revolution's Eve posiblemente su mejor corte, reverdece
anteriores laureles y texturas grandiosas con cambios de ritmo, sello
genuino del progresivo de toda la vida.
David
Pack…………………...…Guitarra, teclados y voz principal
Christopher
North…….…….Teclado y voz
Joe
Puerta….………………....Bajo, voz principal
Burleigh
Drummond………..Percusión, fagot, voz
1ª
Cara:
-
Nice, Nice, Very Nice
-
Time waits for no one
-
Holdin’ on to yesterday
-
World leave me alone
2ª
Cara:
-
Make us all aware
-
Lover arrive
-
Mama frog
-
Drink of water
No
fue hasta cuatro años después de su creación que este cuarteto
californiano diera lugar a su primer álbum debutando por todo lo
alto con una obra sólida y madura como es esta. Esos años atrás en
que convivieron les sirvió para ir acumulando conocimientos,
analizando el panorama Rock que les rodeaba, absorbiendo y
aprendiendo de los distintos estilos que bullían apenas iniciada la
década. Descubiertos por fortuna nada menos que por el Director de
la Filarmónica de Los Ángeles Zubin Mehta, incluso los
incluyó en el concierto All American Dream concert. Esto
sucedía en 1971, cuatro años antes de tener un reconocimiento
dentro del mundo musical.
En
los ambientes underground de los grupos de L.A. despiertan admiración
del público con interés en el Rock progresivo. Sus influencias
serán Beach Boys,
King Crimson,
Beatles…..pero
yo con quién más semejanzas me parece que entroncan es con Yes.
En mi opinión el espíritu de Anderson y compañía está
constantemente presente flotando en el ambiente y dejando huella en
gran parte de las estructuras de las composiciones con elementos y
recursos característicos de los británicos. La
manera de trabajar las voces, el ritmo de batería en conjunción con
el bajo….los dúos guitarra, bajo…..los tiempos….no se, me
suenan a los británicos.
A
consecuencia de la interviú
con Zubin Mehta
tuvieron una audición para Help Albert,
¿Quién es este señor?, pues nada menos que la A de A&M
Records. El resultado de
la presentación fue algo agridulce, no estuvieron muy acertados, se
les convocó para un segundo intento donde mejoraron, pero no será
con esta compañía finalmente con quién fichen sino con la 20
th Century Fox Records.
Seguidamente se ponen manos a la obra y comienzan a grabar a finales
del 74 su homónima opera prima con un resultado más que bueno. En
la configuración va a participar como ingeniero y productor Alan
Parsons que todavía no
se había puesto a trabajar para salir a los escenarios con su banda.
Sorprendido por la calidad de los músicos llegó a decir “es
rock americano que suena como el inglés”.
Así
pues, estaban convergiendo en la creación varios elementos a la vez
que podían anticipar y garantizar un gran éxito. Unos músicos muy
profesionales y con unas voces a cual mejor, un productor e ingeniero
de alcance, el gusto por las armonías vocales siendo admiradores de
Crosby, Still, Nash and Young, y la necesidad y
capacidad para hacer una música ambiciosa instrumentalmente
hablando. El nombre que acabaron atribuyéndose, AMBROSIA, que
significa “néctar de los dioses”, no es fruto de la
casualidad, sino fiel reflejo de lo que presentarán.
La
primera impresión que transmite su sonido es frescura, después de
esto la profesionalidad, sobriedad y madurez que comprenden los temas
del disco. Las armonías vocales inundan las canciones y con razón,
puesto que son magníficas todas ellas y la voz llega a convertirse
en un instrumento más de la orquesta. Los entramados instrumentales
de las composiciones son intrincados, más aún por los cambios
constantes de ritmo que se producen en muy poco espacio de tiempo,
apenas permiten que se genere una estructura melódica que consigamos
memorizar.
Sin
embargo la riqueza melódica es tremenda, el despliegue de
instrumentos es enorme, proporcionando con ello un constante
movimiento de innovación en la pieza que corresponde. Es música
condensada por el trabajo que se observa en su creación, aporta
volumen y cuerpo, compases recargados con barroquismos de guitarra,
pero no supone pesadez ni tedio en ella.. A todo esto, hay que
sumarle la variedad y labor de los arreglos, que son muchos y como en
todo buen grupo progresivo de la época la incorporación de sonidos
de nuestro mundo diario que hacen que entremos ambientados y con más
profundidad en la música que nos están ofreciendo, la sombra de
Alan Parsons es alargada y de una calidad garantizada.
Aunque
Parsons dijese aquello, no terminan de sonarme como los grupos
de estilo británicos, si que es posible que haya un acercamiento,
pero percibo en este disco el espíritu americano, una atmósfera más
accesible y festiva, menos introspectiva como suele ser
característico en bandas del nuevo continente, falta la flema más
oscura y trascendental de los ingleses. Podrían asemejarse a una
combinación de Rock de bandas próximas como Starcastle y
Kansas.
Disco
repleto de buenos momentos, Nice, Nive very Nice es un
buen comienzo para engancharnos al tren, una pieza que podría haber
servido de lanzamiento en las emisoras de radio con un rock prog que
bien puede bordear el soft Rock o el pop Rock de manera que puede
interesar a un mayor número de oyentes. Gran variedad de cambios
rítmicos en la melodía con unos arreglos brillantes que no se si lo
son o simulan de viento a través del sinte. Luego sigue con Time
waits for no one, otro corte interesante que incorpora
recursos estilísticos, un bonito juego de voces, buen dialogo
guitarra-bajo y explosividad en la ondaYes. Uno
de los platos fuertes es Holdin’ on to yesterday, que
nos sumerge con un bonito groove, muy sinfónica con arreglos
magníficos de cuerda y piano, vistosos coros nuevamente por parte de
todos los componentes como eje protagonista, una producción
elaborada con mimo y un órgano comedido que en algunos instantes
llega a realizar barridos. Para finalizar una cara lo hacen con World
leave me alone, una pieza con vena rockera donde la guitarra
se erige elemento principal, se muestra más agresiva de lo habitual
en algunas partes y la melodía se reduce en pos del sentimiento más
sencillo del espíritu rock.
Arrancamos
con Make us all aware el descanso; surge de la
oscuridad un fresco piano que aletea durante todo el tiempo y que
trabaja en los arreglos sutilmente en un trabajo sin fases
instrumentales ambiciosas. Se combina con otros teclados que aportan
un aire retro a la pieza, similitud a un clavicémbalo o un clavecín.
Las voces como siempre son fundamentales. Sin dejar morir la anterior
empalma con Lover arrive otra joya en forma de balada
que elige una melodía preciosa en la que se pueden explayar a sus
anchas las fantásticas voces y coros con una inspiración de piano
cautivadora. Un poco de intimidad a disfrutar en silencio.
Tal
vez es en Mama frog donde podemos detectar cierto
acercamiento a sus venerados Crimson aportando formas libres y
más experimentales en su creación, aunque yo denoto también
cercanía con ELP. Es aquí donde encontramos ambientes muy
diferentes unos de otros, incluso se puede hablar de posible
improvisación dirigida con pasajes instrumentales más disonantes y
alejados de las melodías que suelen presentar incorporando
instrumentos muy variados. Todo esto forma el cuerpo central de la
composición, luego retorna a la melodía inicial en una estructura
circular para terminar de forma cortante. Cerramos el espectáculo
con Drink of water, posiblemente la que más
progresividad encierra hablando en términos de estructura clásica
del estilo. La más épica de todas con un trabajo instrumental muy
potente y ambicioso por parte del órgano y sintetizadores varios.
Producción fantástica que me recuerda enormemente a otras de
Kansas.
Una
delicia de disco a tener en cuenta por todos aquellos que aman el
prog y también por aquellos que no tanto, y es que no se debería
clasificar de ninguna manera aunque lo hagamos, porque cuando la
música es buena no importa nada más.
En
los años 60 la juventud de una España que salía adelante con los
polos de desarrollo instaurados por el gobierno de Franco, vivía sus
momentos de ocio, sus guateques y sus fines de semana entre discos de
Los Brincos,
Los Bravos o
Formula V,
como máximos exponentes de la música Rock de puertas para adentro.
Con canciones alegres de letras tiernas, blancas e ingenuas seducían
al público más joven haciéndoles soñar con mundos en los que el
amor, la amistad y la felicidad eran protagonistas absolutos, la
censura no dejaba pie a nada que fuera en contra y si querías
continuar en el oficio había que pagar un precio.
A
finales de la década el universo musical está desatado, floreciendo
movimientos y bandas por doquier, algo que por muy aislados que
estuviéramos en España no puede pasar por alto para todos aquellos
que se mueven en esa órbita. Los
Brincos,
cuyo mayor referente son The Beatles,
como les sucedía a muchos otros, están influenciados y volcados a
cada nuevo paso que dan los británicos. Los ecos de Revolver
y
Sargeant
Pepper…..son
tan fuertes y tienen tal repercusión en la escena Rock que no pueden
pasar inadvertidos tampoco aquí, justo en una coyuntura social
aliviada por un cambio de dirección que permite más aperturismo,
los tiempos están cambiando y las arcas crecen gracias a la
afluencia del turismo, la gallina de los huevos de oro.
Así
pues Los Brincos, tal como indican en el interior de la carpeta del
disco, creen que hay que pasar página y evolucionar, no quieren
encasillarse y necesitan un salto estilístico. Influidos por el
movimiento progresivo que está en plena incandescencia, aunque ellos
niegan estar adscritos a ningún estilo, van a crear el primer disco
conceptual nacional basado en las debilidades humanas que ellos
mencionan como Mundo, demonio y carne. Cantarán en la mayoría de
las ocasiones en español, pero también lo hacen en inglés, con la
idea de no cerrarse las puertas a Europa.
Tras
salir de la formación Juan y Junior se produce un cambio
estilístico, siendo sustituidos por Vicente
Martínez
y Ricky Morales.
Se unen también Oscar Lazprilla
a los teclados, multinstrumentista colombiano y otro hermano Morales,
Miguela
la guitarra, la alteración del equipo es profunda. El álbum se
grabará en Wessex
Sound,
Londres, un intento más de que la atmósfera inglesa les inspire
para producir ese cambio que buscan. Una ventaja era que todos ellos
componían en mayor o menor grado, llevándose a las islas al
conocido director Augusto Alguerópara
ayudar en las tareas compositivas, producción y arreglos. No están
dispuestos a crear un producto del montón, buscan la innovación y
la calidad.
Grabado
el álbum, el material es bueno, más que bueno, pero la repercusión
no es la deseada. La crítica arremete con ellos, el público
seguidor no está preparado, no entienden la nueva concepción
musical que no tiene nada que ver con lo publicado con anterioridad,
es decir canciones sencillas, alegres y entrañables. La sociedad
española no tiene los oídos educados para estas nuevas
experiencias, demasiado aislamiento. Eso hace que la mayoría de la
espalda a este nuevo disco. Y algo muy importante, el sello
discográfico que los promociona tampoco ve con buenos ojos la
novedad. Todavía los viejos arquetipos rancios que se mantienen en
las posiciones de poder siguen en la tónica de otros tiempos, no
están dispuestos a tolerar ciertas letras y tampoco composiciones
alejadas de los cánones habituales de la industria musical española.
Como
resultado de todo lo expuesto es un fracaso total, nadie ha entendido
la mutación. Les obligarán a introducir ciertas composiciones que
en un principio habían descartado y a su vez, desechar otras que
pretendían incluir para que la obra sean moderadamente distribuida.
La discográfica no encuentra un éxito para promocionar y tampoco
estará de acuerdo con la foto de portada (los músicos desnudos de
cintura para arriba), una propuesta de art-work
muy moderna en ese contexto,
que luego en reediciones posteriores será recuperada.
Comienza
con la homónima Mundo demonio y carne surgiendo de las
profundidades con un sonido muy progresivo, el ejemplo perfecto de lo
que pretenden mostrar con sus nuevos aires de vanguardia,
introduciendo efectos y elementos propios del estilo. Además es
cantado en inglés y la subdividen en varias partes bien conectadas,
consiguiendo con ello que la atención no se disperse y que el oyente
no caiga en tediosas fases. La experimentación es un hecho patente
en ella con la búsqueda de ambientes diferentes y cambios de fondo.
Tal vez influencias de la banda anglosajona MOODY BLUES se
quieren dejar entrever en la forma de estructurar el tema. Una de las
secciones aporta sonidos hindúes, algo también típico en muchas
bandas posiblemente por esa moda de los viajes fugaces a India
realizados por los grandes. Por supuesto el Mellotrón, instrumento
progresivo por excelencia aparece también aunque de forma tímida,
juegos vocales, aportación de flauta en las partes más melódicas y
para el final un efecto de sonido, algo clásico entre las bandas
progresivas.
Le
sigue Vive la realidad, una pieza que no tiene nada que
ver con lo anterior. Es muy probable que fuera una de esas
composiciones desechadas en un primer momento y que la discográfica
rescató. Una melodía simple y seguramente del gusto del público
que les seguía hasta entonces. Unas guitarras de acordes alegres
conjuntadas con una voz respondida por el coro en formato breve. A
continuación Hermano Ismael es una pieza de aires muy
“políticamente correctos” en su letra, ya se sabe, cosas de
entonces. Construida con una bella guitarra acústica es adornada con
pequeños punteos de la eléctrica, la voz y los coros muy melódicos
consiguen que sea resultona pero alejada de patrones
innovadores. Cerrará la cara Esa mujer, una pieza
interesante de carácter melancólico con una guitarra que parece
hablar. Nos habla de una relación basada en una diferencia de edad
de los amantes (la censura lo dejó pasar). Tiene dos partes bien
diferenciadas, la primera en la que se cuenta la historia hilada por
la magnífica guitarra y una segunda que explota en un final épico
conducido por arreglos de la orquesta en bucle donde destacan los
violines de aire muy trágico.
Arranca
el lado B con Jenny, la genio que podría haber servido
de hit en las emisoras. Una canción muy festiva dirigida por una
guitarra con algo de rebeldía, una singularidad en este disco. Tiene
cierto gancho con una mezcla de accesibilidad y rock atractivo y un
estribillo que repiten una y otra vez. La coda es muy interesante ya
que se produce un instante instrumental con un piano desatado y
fantástico hasta el final. El siguiente corte se puede decir que era
un problema que sigue estando vigente hoy. Enmancipación
habla de eso, de la necesidad de construir tu propio camino, y para
ello es necesario vivir tu propia vida sin depender de nadie.
Elaborada con un órgano y una guitarra de pedal principalmente
consiguen una textura interesante e innovadora que se va volviendo
más compleja desembocando en un solo de teclas ácidas que nos
arrastra a un desenlace de barridos barrocos.
Nuevamente
la guitarra nos introduce en una balada en la que conviven la
guitarra clásica y un sereno mellotrón de tapiz. En Carmen
una vez más el amor es el centro de la letra a través de una
melodía muy atractiva. Breve y deliciosa construida sobre acordes
sencillos pero elegidos con maestría. Otra el espíritu de Moody
blues flota en el ambiente. Butterfly resulta ser
una canción alegre y con gancho sobre todo por su pegadizo
estribillo. Su letra como la mayoría de las composiciones es muy
blanca e ingenua. Trabajada principalmente sobre el órgano tiene
cierto ramalazo de psicodelia si quieres….pero muy accesible toda
ella, podría haberse creado en su época anterior.
El
círculo se cierra con Kama-Sutra, el título ya nos
inclina a pensar que vamos a volver a experimentar ambientes de
incienso y sítares….. y no te equivocas. Es la secuela de su
homónimo, un instrumental dotado de percusiones, cuerdas y mellotrón
que nos sumerge absolutamente en los ambientes mencionados.
Reminiscencias de otros sonidos escuchados a través de grupos de la
corriente Komische musik abanderados por CAN, AMON
DUUL, POPOL VUH etc, donde bullía la experimentación y sobre
todo la improvisación como una constante, de manera que las piezas
podían alargarse hasta límites inesperados, más todavía en los
directos. La canción se mantiene en esos términos desvariando en la
melodía con disonancias conforme pasa el tiempo dejando que el
mellotrón se vaya haciendo cada vez más fuerte y de carácter
progresivo en su final.
No
se hizo justicia con el álbum, la decepción que vino tras su
publicación provocó que la banda diera por terminado su periplo
como tales. Fernando Arbex, un visionario, rápidamente
se repuso y volvió a triunfar por otros senderos musicales. Es
cierto que eran unos novatos en el estilo, pero la base era excelente
y seguramente con el tiempo habría dado sus frutos. Pero habían
nacido en el país equivocado.
-
White
bird
- A
hot summer day -
Wasted
union blues
-
Girl
with no eyes
2ª
Cara:
-
Bombay calling
-
Bulgaria
-
Time is
Sin
hacer mucho ruido pasaron fugazmente por el panorama musical de la
época y con el transcurso del tiempo han ido surgiendo críticas
favorables a su trabajo reconociendo su valía y su innovación
dentro del estilo. Ya sabemos muchos casos en que se producen estas
situaciones en que no tienen fruto los resultado en el momento de su
existencia, y después cuando se observa la escena desde el futuro,
entonces, es cuando realmente se es consciente de la maravilla que
encierra.
Esta
vieja banda de San Francisco nace en 1967 y por supuesto no logran el
éxito de otros coetáneos del panorama de la Costa Oeste, como eran
GRATEFUL DEAD, JEFFERSON AIRPLANE, THE MAMAS &
THE PAPAS...etc, zona en plena efervescencia y más presente
dentro del mundo del rock Estadounidense en aquel instante. Mucha
culpa de su falta de éxito seguramente la tiene su primer mánager,
Matthew Katz, un tipo algo “trapalas”, y es
que cuando se empieza mal luego no es fácil enderezar el rumbo. Katz
los convenció para que no actuasen en San Francisco, decía que no
estaban preparados. Con la excusa se los lleva a Seattle donde
vivieron durante unos meses componiendo en un ático que pertenecía
a Katz, y también actuarían en un club de la ciudad que
casualmente, mira por donde, también era propiedad del amigo Katz.
Tras
la tomadura de pelo, cuando ya fueron conscientes, se vuelven a San
Francisco frustrados por el engaño y sin nada de dinero en los
bolsillos. Sin objetivo ni mira alguna, deciden ponerse a tocar en
algunos clubes, ferias y salas de fiestas, consiguiendo cierta
publicidad y nombre además de algo de dinero, y todo ello a espaldas
de su avaro mánager. Llegaron incluso a “abrir” para CREAM, es a
partir de aquí cuando encuentran la confianza en sí mismos y el
valor para enfrentarse a Katz y desembarazarse de él. Resultaron
tener un sonido muy original y vanguardista que les diferenciaba del
grueso de bandas, una amalgama de estilos, rock, folk, clásica,
jazz, psicodelia, prog….. cuya personalidad residía en el violín
de David, las percusiones de Patti y los teclados de Linda. Pero sus
temas ambientados con el movimiento hippy tenían un alma muy
influenciada por los súbditos del verano del amor.
Lograda
la libertad, David Laflamme, reputado violinista que
ya había tocado con personajes como Jerry García y
Janis Joplin se erige en productor del grupo y con los ahorros
conseguidos consiguen publicar su álbum homónimo de debut en Los
Angeles a través de Columbia Records. A partir de ahí, la banda
paso por una sucesión de entradas y salidas de miembros en la
formación. La primera en abandonar fue la esposa de David, Linda
Laflamme, en 1970, prácticamente después del debut, uno de
los pilares fundamentales. Las causas mayoritarias fueron el
divorcio de David y su separación de los escenarios debido a haber
recibido un botellazo en la cabeza durante una actuación. Y al
tiempo también David que era el nexo de unión del proyecto, en 1972
agotado con la gestión y la dirección, decide dejarlo. A ello hay
que sumar también las desavenencias internas que hacia tiempo
resquebrajaban la cohesión de la agrupación. De hecho su último
álbum fue grabado ese año, pero no se publicaría hasta el
siguiente, después de una gira, que resultaría de despedida, la
banda quedó huérfana de sus fundadores, aunque siguió adelante no
por mucho tiempo.
Cuando
ponemos el plato a funcionar, la primera en aparecer es White
bird, su pieza más codiciada y con la que llegaron más
lejos en las listas. La inspiración para escribirla les vino de su
estancia en aquel ático de Seattle del que no se podían mover
porque no tenía dinero ni para autobús. El tiempo tampoco les
acompañaba y llovía día si día también. La sensación de estar
encerrados como un pájaro en una jaula les abocó a componerla. Es
una composición muy bella y sólida de la que se desprende una
clara atmósfera Costa oeste, y
con una rítmica que transmite paz y buena energía. Las voces
de David y Patti suenan a la par, percusiones inconfundibles de la
caja de Patti y un teclado construyendo linealmente el fondo. También
se reconocen unos punteos de guitarra española haciendo un solo, que
no se van a prodigar en el resto del álbum, y por supuesto el
omnipresente violín de David transportando la estructura a sus
puntos álgidos.
Nuevamente
el histriónico violín nos introduce en otra pieza cálida, A
hot summer day, cantado por David y Patti, que hace su eco
en el estribillo. La lírica de las voces destaca sobre todo lo
demás, el teclado de Linda se escucha al fondo linealmente y el
violín se desarrolla junto a la armónica tejiendo un entramado con
matices folk que acaban poniendo el final. Con Wasted Unión
blues, nos despertamos del sueño hippy arrancado por la
guitarra psicodélica de Hal que ataca con dureza luchando en agudos
con el violín de David, el corte más pesado del disco que impone
una rítmica muy sesentera en conjunción con el piano y teclados que
también entran en las disonancias de un carrusel de histeria salvaje
que para en seco. En contraposición a la violencia de la composición
anterior surge para terminar un lado, Girl
with no eyes,
una bella y suave canción donde las voces de David y Patti (la cual
tiene una voz cálida y clara) juegan acompañados de una guitarra
minimalista, el violín y el Harspsicord que contagian de clasicismo
todo el ambiente a través de sus giros escalados, convirtiéndose en
un pequeño oasis de intimismo.
Al
otro lado del vinilo el inicio nos llama poderosamente la atención
con los primeros compases de Bombay calling, que
reconocemos rápidamente y asociamos con DEEP PURPLE, y su
conocido tema Child in time. Pero no, no se trata de una
versión, de hecho es original de la banda, y fueron los ingleses los
que se apropiaron de esos compases descaradamente y poder así
modelarlo a su gusto. Al matrimonio Laflamme no le hizo ninguna
gracia, pero no estaban las cosas como para meterse en más follones,
así que su venganza fue crear un tema llamadoDon &
Dewey, que es idéntica a Wring that neckde
los Purple y que se publicaría en un álbum posterior. Aquí paz y
después gloria, todo saldado. Al margen de la anécdota la pieza
viaja con ritmo animado que nos mantiene en alerta a través de una
atractiva percusión de la mano de Val Fuentes y con un
excelente trabajo de violín y guitarra enfrentados uno al otro entre
ambiente de aires arabescos.
David Laflamme
Entramos
en un ambiente pantanoso, brumoso y hechizado con el corte Bulgaria,
donde la voz de Dave es clara, calmada y acompañada por supuesto de
Patti y el grupo haciendo coros. La sensación es de mucha lentitud.
Lo más importante es la melodía vocal de tintes muy líricos. Dando
paso a la instrumentación con el violín y los agudos de Patti poco
a poco va acelerándose, pero sin apenas percusión hasta un órgano
incisivo que empalma con el último tema, y el más largo de todos,
Time is, la composición más experimental y larga de
todas sin duda, donde hay mucho de la improvisación en los
entresijos de la parte instrumental. Compases muy obsesivos que
surgen tras un estribillo en el que Dave nos explica cuantas cosas
son el tiempo. Melodías disonantes donde cada miembro va
introduciendo los elementos que cree apropiados. Val dispone de un
espacio para explayarse con su batería, el órgano de Linda se
muestra salvaje, extraño y experimental y nuevamente con tintes
arabescos, todo ello en una espiral viajando a la deriva sin objetivo
ni concierto, como producto de una amarga ensoñación que termina
con un final seco y apropiado al espíritu reinante.
Mirando
la portada nos podemos despistar, no parece reflejar el contenido,
creo que eso es algo que nos ha pasado a muchos, una portada que ha
sido muy reconocida y valorada entre todas las portadas de Rock. Se
trata de una pintura de 1912 realizada por Charles Courtney Curren
titulada Mujer en la cima de una montaña. No pudo ser más
explicito el hombre.
Ian
Wilson….……………...Guitarra eléctrica y acústica, coros,
percusiones
John
Stimpson……….……Bajo, coros
Vic
Emerson………………..Piano, sintetizador
Dave
Irving………………….Batería, coros, percusion
Lenni
Zaksen……………...Saxofón, coros
1ª
Cara:
-
La-Di-Da
-
Digital
Daydream Blues
-What
Am I Gonna do
- Keep
it from the troops
2ª
Cara:
-
Love today
-
Losin’ you
-
Dreamin
-
No favours no way
-
I’m in love again
Surgiendo
de las cenizas de 2 bandas, una MANDALABAND, conocida en los
círculos del estilo sinfónico y progresivo donde tuvo su fieles
seguidores, y de otra GYRO,
poco, muy poco conocida...de hecho es difícil encontrar información,
al menos buceando a poca profundidad, tal vez más abajo… y
perdiendo tiempo se pueda dar con algún dato referente, porque
desconozco hasta el estilo de su música. Por parte de Mandalaband
se incorporaron los miembros Ashley Mulford, John Stimpson y Vic
Emerson. De parte de Gyro serían Paul Young e Ian Wilson.
Nacida
en Manchester en 1976 tomó su nombre de una novela corta del
escritor Carson McCullers llamada Ballad of the Sad Café,
ese mismo año lanzarían su debut tras conseguir un contrato con
Chrysalis, pero extrañamente fue grabado pero nunca vería la luz
porque fue archivado. Después de tal fiasco, no dudaron en mudarse a
otra discográfica, RCA y en su nuevo debut no dudaron en incluir
composiciones de su trabajo archivado. Ya con su 3º álbum se
interesó por ellos Eric Stewart un personaje
importante miembro de 10 CC, que produjo el disco y también el 4º
es decir, el que tenemos entre manos y cuyo título es raramente a
estas alturas el homónimo.
Paul
Young que tenía mucho arte y carisma sobre el escenario consiguió
una buena legión de fieles seguidores atraídos por sus actuaciones
en directo de manera que a finales de la década de los 70
adquirieron cierto reconocimiento con una audiencia que seguía sus
pasos. Respecto a su homónimo, parte de la prensa especializada
manifestó que era “más de lo mismo”, pero claro, decir esto de
una agrupación como está, donde convivían un compendio de 7
músicos de profesionalidad contrastada que se había reunido para
hacer lo que más les gustaba, es mucho decir…. Se puede considerar
hasta un piropo, dado el nivel de este trabajo que analizamos.
Lanzaron los sencillos “La-Di-Da”y “I’m
in love again”, primer y último cortes del acetato
como cebo. El primero con un
estribillo muy pegadizo y una melodía sencilla y fácil de seguir
que enseguida atrapa al oyente y que llama a bailar en la pista, pero
siempre con distinción compositiva. La segunda igualmente atrapa
alimentando el sentimiento expresando sensualidad con una
instrumentación superior trabajando una atmósfera romántica. Pero
no os engañéis, esta carta de presentación mejora con lo que viene
después.
La
segunda mitad de los 70 fue un periodo agitado, se avecinaban vientos
de cambio en lo musical, las tensiones provocadas por el crecimiento
exacerbado de las ganancias en las discográficas, el derroche, y la
inestabilidad social, generó situaciones inciertas que poco a poco
causaron indignación en la gente joven y por ende en los nuevos
valores musicales. La agonía de los dinosaurios y el renacimiento de
la pureza del rock a través del punk pusieron patas arriba el
panorama de la industria, de forma que lo que valía hoy, mañana
estaba obsoleto, el punto de mira cambió de dirección buscando el
color verde de los billetes, una vez más.
En
esta situación muchos grupos terminaron por desaparecer, no
consiguieron adaptarse. Era reinventarse o morir. Había que
replantearse el trabajo futuro, y eso llevó al final a unos y con
ello a la nueva creación de otras bandas. Esos músicos sin
proyectos y sin tener una idea clara de que camino tomar, fundaban
nuevos combos. Atrapados por la incertidumbre intentan integrarse
siguiendo las tendencias y así surgen formaciones como Sad Café,
donde encontramos una miscelánea, un crisol de estilos. Todavía se
detectan ecos del pasado que no acaban de sacudirse, pero que
transforman inteligentemente a través de la magnífica
instrumentación conduciéndolos hacia lo que pide el público,
además los instrumentos se modernizan tomando material de nueva
generación, la vanguardia poco a poco se va imponiendo.
Definir
su estilo no es fácil pero lo que más se le acerca tal vez es el
llamado “Soft Rock” que abanderaron también otros en esa época.
Pero no se les puede encorsetar fácilmente. Ya que escuchando
el disco se descubren dosis de varios estilos: Disco, pop, prog, soul
incluso me atrevería a decir hard. De lo que no cabe duda es la
valía de estos compositores con mayúsculas, la creación de su
melodías complejas en su textura y sin embargo fáciles de asimilar
con gusto comercial y una brillantez y precisión difíciles de
superar. Son capaces de dejarnos perplejos con las combinaciones de
diversidad instrumental plagadas de arreglos infinitos y ninguno
igual que viajan constantemente por dentro de los temas. Las melodías
surgen ricas en matices que sumadas a las voces de Paul en solitario
y el resto a través de coros parecen actuar como un instrumento más.
Todos saben cantar en mayor o menor medida y dotan de frescura y
sensibilidad la mayoría de piezas. La diversidad de instrumentos que
participan en la elaboración de las creaciones es enorme, una
explosión para los sentidos.
“Dreamin”
es un corte que podría pertenecer sin complejos al 90125
de YES , con unos juegos de voces que recuerdan tremendamente
a aquellas, y una guitarra hermana de la de Trevor Rabin, pero
para eso faltaban unos pocos años. Keep
it from the troops,
es
una pieza muy elaborada con grandes cambios de ritmo y tal vez con el
sonido más duro de todas, reflejándose destellos de prog en ella.
Las guitarras que aparecen en Losin’
you,
parecen estar influenciadas por bandas coetáneas como BOSTON,
imprimendo una cierta dureza a la melodía.
Otros
cortes a tener muy en cuenta sonWhat
Am I Gonna doy
No
favours no way,
donde
se aprecian bastantes inclusiones de instrumentos de viento en los
arreglos y voces de soul.
El
grueso de la obra tiene una temática única, las relaciones amorosas
con todas sus situaciones y sus entresijos: Desavenencias,
sinsabores, sueños, pesadillas, incompatibilidades, el micromundo
que se genera entre dos personas que nadie es capaz de conocer hasta
el fondo. Parece ser una materia que les daba juego y que
consideraban importante y todo ello visto desde diferentes
perspectivas.
Para
disfrutar de él, dejarse llevar y que el sentimiento vuele….., no
lo analicéis….simplemente escuchad…
Enrique
Morales…………….Guitarra eléctrica y acústica y coros
Miguel
Morales……………..Bajo, guitarra acústica y coros
Tito
Duarte…………...……..Saxofón, flauta y percusiones
Joao
Vidal………………..….Teclados
J.
María Moll…………....…..Batería
The
Waters…………………..Coros
1ª
Cara:
-
Hi-Jack
-
Mad
love
-Funky
Baby
- Lady
love
2ª
Cara:
-
Susie Wong
-
Humanity
-
Tell me the thing
-
Fly Away
-
Concert
Si
nos dicen que una banda triunfa en EEUU en los años 70, llegando a
las primeras posiciones de las listas de música negra con un sonido
denominado como “afrobeat” o “música mestiza” , manejando
estilo funky y precediendo a la música disco que triunfará en la
segunda parte de la década, lo último que nos vendría a la
imaginación es que fueran españoles…….pues si señores, eran
españoles. Es el grupo que ostenta el galardón de ser el combo
español más vendido en EEUU, Canadá y Alemania.
Fue
tal la cuota de éxito que obtuvieron en tierras yankees, que para
que no descubrieran que se trataba de personas de raza blanca, no
aparecían nunca en las portadas y contraportadas del álbum o de sus
singles. Y es que estaban convencidos de que una música así tenía
que ser realizada por personal de raza negra. Je, y lo que son las
cosas!, aquí en nuestro país, al escucharlos cantando en inglés,
pensábamos todo lo contrario, que se trataba de alguno de tantos
grupos de origen estadounidense, pre-fiebre del sábado noche. Si es
que ya lo dice el refrán: “Nadie es profeta en su tierra”
Era
su 3º disco y debido al acierto conseguido ya con su segundo, se
marcharon a grabar a los Angeles, nada menos que a los estudios
joliwudienses de Metro Goldwyn Mayer, saldría
su obra un año después en 1974 y el efecto fue inmediato llegando
al n.º 1 en ventas, pero la versión internacional del título sería
“Release Barrabas”. Es posible que muchos de vosotros
abráis los ojos con incredulidad pensando que como pudo ser posible
aquello, siendo que España por norma general nunca obtuvo
repercusión mediática en lo musical, salvo pequeñas
excepciones………. yo también me lo pregunto. Pero no hay nada
como reunir a un conjunto de personas con mucho talento para que se
obren milagros.
La
persona clave en todo esto fue Fernando Arbex,
ex-Brincos y ex-Alacrán, que cuando decidió terminar su trabajo de
músico, paso a la sombra como un profesional de la producción
realmente dotado. Un tipo atento siempre a las vanguardias, ya en
ALACRÁN, como músico había practicado con bases latinas
popularizadas por SANTANA, además de como productor dentro
del grupo. Por desgracia no hubo apoyos de ningún tipo de las
discográficas españolas y sin actuaciones en directo desistieron
con un único LP en su carrera.
Arbex
no se rindió y siguió buscando la manera de poder llevar a cabo su
proyecto. Comenzó a buscar músicos afines a sus ideas reclutando a
Tito Duarte (Cubano), los hermanos Morales (filipinos)
y Joao Vidal (portugués) un combinado exótico, que unidos a
J.L. Tejada y J. María Moll terminarían cuajando en
los fantásticos BARRABÁS, a quienes se consideran los precursores
del sonido disco en Europa, vendiendo como decía en sus
contraportadas, música caliente. Fernando colaboraría en la
composición, pero con la producción como objetivo principal.
El
padre de Tito Duarte era el director internacional del sello RCA, eso
facilitaría el contacto de la formación con la discográfica de
manera inmediata. El camino está allanado y se ponen a trabajar sin
dilación grabando un primer disco homónimo que ya muestra la senda
a seguir donde las criticas serán favorables. Con su segundo,
“Power” estallan y la popularidad empieza a crecer con un álbum
muy completo. Sus vidas se ven salpicadas de nuevas sensaciones, el
punto culminante de sus carreras fue cuando se les ofreció ser
teloneros de sus satánicas Majestades y lo rechazaron porque era
preciso mudarse a los EEUU. Se votó y se decidió seguir cerca de
las familias. A partir de entonces la decisión fue un lastre y se
crearon tensiones, como consecuencia a finales de la década se
separaron, aunque poco después en 1981 se reunieron para grabar un
nuevo álbum, Piel de Barrabás, de cierta calidad, no
obstante el paisaje musical estaba cambiando y la repercusión fue
mucho menor, apostando por otro tipo de formaciones, solo en Europa
mantuvo un buen nivel de ventas.
Para
cuando grabaron este ¡Soltad a Barrabás! Las cosas no podían
irles mejor y todavía estaban lejos las discrepancias y malos
rollos. La música que se incluye realmente esta llena de talento
compositivo y en cuanto a la producción, Fernando realizó un
magnífico trabajo que queda patente desde el primer momento de la
escucha. Se inicia con Hi-Jack, que serviría como
presentación del LP a través de su venta en single, posiblemente el
tema más accesible para captar adeptos, que desde un primer momento
nos muestra un conjunto de percusiones , algo que no desaparecerá
ya, un bajo juguetón que tendrá un papel preponderante a la hora de
marcar el tempo y el ritmo y coros, muchos y variados tanto de ellos
como de el trío femenino que participa. La música se impregna de
sensualidad, calidez y ritmo, cantando en un inglés mejorable y con
unos estribillos a base de coros. En las zonas centrales entran los
instrumentos a realizar solos, variados en su ejecución y muy bien
elegidos, sin excesos y más bien cortos en el tiempo dejando un
regusto que sabe a poco, un acierto para mantener el interés en la
escucha.
Con
el segundo corte Mad love, en el inicio por un momento
el bajo nos engaña y parece que vaya a sonar “Papa was a
rolling stone” de TEMPTATIONS, pero no, su base es muy negra,
se produce un dialogo de declaración y réplica entre voz y coros
femeninos, la guitarra suena muy funky y nos regala en la parte
central un fantástico solo. Funky baby, como indica el
título, nos ofrece de entrada una guitarra funky con un fraseo que
ejecuta repetidamente, los coros masculinos y femeninos se suceden en
los estribillos y nos trasladan hasta el final, en un tema muy corto
incluyendo armónica en la melodía. En el siguiente y último de la
primera cara, la batería se presenta marcando el pulso a golpe de
platillo y después con la entrada del teclado y la guitarra acústica
se genera una dinámica que crea el armazón principal de la canción.
Lady love, contiene un sinuoso teclado
maravilloso y melancólico. Es la primera aparición de flauta en
los arreglos, hay cierto aire de ambientación brasileña en su
espíritu, luego hacia el final se entra en otra sección en la que
el bajo acelera el tempo terminando la pieza.
Al
otro lado del plástico nos espera Susie Wong, el
primero de los cortes que arranca con unos coros femeninos muy al
estilo, guitarra funky con protagonismo encargada del solo
instrumental, una composición muy obsesiva que gira en torno a una
frase de la guitarra. Un tema engañoso es Humanity,
que comienza con una voz cálida y muy suave pero se torna más
agitada. Es la pieza más dura del disco de hecho. Muy vanguardista
incluye saxo en su melodía con un toque de Jazz, las percusiones
resuenan potentes bajo el órgano y la guitarra se muestra fuerte,
aunque no da tiempo a más. Tell me the thing es un
tema muy ligero y cálido con gran introducción de travesera. Fly
away lleva un gran trabajo instrumental en el que el tempo va
de la mano del bajo y el órgano omnipresente flota durante toda la
composición, la guitarra nos regala un magnífico solo en la parte
central y otro al final, muy cortos, dentro de una estructura algo
más compleja que de costumbre. Y ya para cerrar este excelente disco
nos ofrece como coda Concert, para mí una de las
mejores. El órgano se muestra presente nuevamente a lo largo de toda
la pieza, una veces ambiental en muro sonoro y otras haciendo un
fraseo a modo de guiño repetidamente, luego la flauta nos concede un
interesante solo en la parte central y final dejándonos con ganas de
más.
Barrabás
es una banda que independientemente del gusto del oyente es atractiva
e interesante porque algo que tiene Calidad y talento no puede pasar
desapercibido para ningún amante de la música y yo soy de los que
reniega de la música disco. Así que si alguna vez lo tenéis a
mano, pensadlo y no lo dejéis pasar, no os defraudará.