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domingo, 16 de marzo de 2025

IT’S A BEAUTIFUL DAY – It’s a beautiful day (1969)

 


Hal Wagenet……………...….Guitarra

Linda Laflamme……………..Organo, piano, piano eléctrico, celeste, harpsichord

David Laflamme……………..Violín, flauta, voz principal

Mitchell Holman………...….Bajo, coros

Patti Santos…………...……..Pandereta, campanas, percusiones, coros

Val Fuentes………………….….Batería, coros


1ª Cara:

- White bird
- A hot summer day
- Wasted union blues
-
Girl with no eyes

2ª Cara:

- Bombay calling

- Bulgaria

- Time is


Sin hacer mucho ruido pasaron fugazmente por el panorama musical de la época y con el transcurso del tiempo han ido surgiendo críticas favorables a su trabajo reconociendo su valía y su innovación dentro del estilo. Ya sabemos muchos casos en que se producen estas situaciones en que no tienen fruto los resultado en el momento de su existencia, y después cuando se observa la escena desde el futuro, entonces, es cuando realmente se es consciente de la maravilla que encierra.

Esta vieja banda de San Francisco nace en 1967 y por supuesto no logran el éxito de otros coetáneos del panorama de la Costa Oeste, como eran GRATEFUL DEAD, JEFFERSON AIRPLANE, THE MAMAS & THE PAPAS...etc, zona en plena efervescencia y más presente dentro del mundo del rock Estadounidense en aquel instante. Mucha culpa de su falta de éxito seguramente la tiene su primer mánager, Matthew Katz, un tipo algo “trapalas”, y es que cuando se empieza mal luego no es fácil enderezar el rumbo. Katz los convenció para que no actuasen en San Francisco, decía que no estaban preparados. Con la excusa se los lleva a Seattle donde vivieron durante unos meses componiendo en un ático que pertenecía a Katz, y también actuarían en un club de la ciudad que casualmente, mira por donde, también era propiedad del amigo Katz.


Tras la tomadura de pelo, cuando ya fueron conscientes, se vuelven a San Francisco frustrados por el engaño y sin nada de dinero en los bolsillos. Sin objetivo ni mira alguna, deciden ponerse a tocar en algunos clubes, ferias y salas de fiestas, consiguiendo cierta publicidad y nombre además de algo de dinero, y todo ello a espaldas de su avaro mánager. Llegaron incluso a “abrir” para CREAM, es a partir de aquí cuando encuentran la confianza en sí mismos y el valor para enfrentarse a Katz y desembarazarse de él. Resultaron tener un sonido muy original y vanguardista que les diferenciaba del grueso de bandas, una amalgama de estilos, rock, folk, clásica, jazz, psicodelia, prog….. cuya personalidad residía en el violín de David, las percusiones de Patti y los teclados de Linda. Pero sus temas ambientados con el movimiento hippy tenían un alma muy influenciada por los súbditos del verano del amor.

Lograda la libertad, David Laflamme, reputado violinista que ya había tocado con personajes como Jerry García y Janis Joplin se erige en productor del grupo y con los ahorros conseguidos consiguen publicar su álbum homónimo de debut en Los Angeles a través de Columbia Records. A partir de ahí, la banda paso por una sucesión de entradas y salidas de miembros en la formación. La primera en abandonar fue la esposa de David, Linda Laflamme, en 1970, prácticamente después del debut, uno de los pilares fundamentales. Las causas mayoritarias fueron el divorcio de David y su separación de los escenarios debido a haber recibido un botellazo en la cabeza durante una actuación. Y al tiempo también David que era el nexo de unión del proyecto, en 1972 agotado con la gestión y la dirección, decide dejarlo. A ello hay que sumar también las desavenencias internas que hacia tiempo resquebrajaban la cohesión de la agrupación. De hecho su último álbum fue grabado ese año, pero no se publicaría hasta el siguiente, después de una gira, que resultaría de despedida, la banda quedó huérfana de sus fundadores, aunque siguió adelante no por mucho tiempo.


Cuando ponemos el plato a funcionar, la primera en aparecer es White bird, su pieza más codiciada y con la que llegaron más lejos en las listas. La inspiración para escribirla les vino de su estancia en aquel ático de Seattle del que no se podían mover porque no tenía dinero ni para autobús. El tiempo tampoco les acompañaba y llovía día si día también. La sensación de estar encerrados como un pájaro en una jaula les abocó a componerla. Es una composición muy bella y sólida de la que se desprende una clara atmósfera Costa oeste, y con una rítmica que transmite paz y buena energía. Las voces de David y Patti suenan a la par, percusiones inconfundibles de la caja de Patti y un teclado construyendo linealmente el fondo. También se reconocen unos punteos de guitarra española haciendo un solo, que no se van a prodigar en el resto del álbum, y por supuesto el omnipresente violín de David transportando la estructura a sus puntos álgidos.

Nuevamente el histriónico violín nos introduce en otra pieza cálida, A hot summer day, cantado por David y Patti, que hace su eco en el estribillo. La lírica de las voces destaca sobre todo lo demás, el teclado de Linda se escucha al fondo linealmente y el violín se desarrolla junto a la armónica tejiendo un entramado con matices folk que acaban poniendo el final. Con Wasted Unión blues, nos despertamos del sueño hippy arrancado por la guitarra psicodélica de Hal que ataca con dureza luchando en agudos con el violín de David, el corte más pesado del disco que impone una rítmica muy sesentera en conjunción con el piano y teclados que también entran en las disonancias de un carrusel de histeria salvaje que para en seco. En contraposición a la violencia de la composición anterior surge para terminar un lado, Girl with no eyes, una bella y suave canción donde las voces de David y Patti (la cual tiene una voz cálida y clara) juegan acompañados de una guitarra minimalista, el violín y el Harspsicord que contagian de clasicismo todo el ambiente a través de sus giros escalados, convirtiéndose en un pequeño oasis de intimismo.


Al otro lado del vinilo el inicio nos llama poderosamente la atención con los primeros compases de Bombay calling, que reconocemos rápidamente y asociamos con DEEP PURPLE, y su conocido tema Child in time. Pero no, no se trata de una versión, de hecho es original de la banda, y fueron los ingleses los que se apropiaron de esos compases descaradamente y poder así modelarlo a su gusto. Al matrimonio Laflamme no le hizo ninguna gracia, pero no estaban las cosas como para meterse en más follones, así que su venganza fue crear un tema llamado Don & Dewey, que es idéntica a Wring that neck de los Purple y que se publicaría en un álbum posterior. Aquí paz y después gloria, todo saldado. Al margen de la anécdota la pieza viaja con ritmo animado que nos mantiene en alerta a través de una atractiva percusión de la mano de Val Fuentes y con un excelente trabajo de violín y guitarra enfrentados uno al otro entre ambiente de aires arabescos.

David Laflamme

Entramos en un ambiente pantanoso, brumoso y hechizado con el corte Bulgaria, donde la voz de Dave es clara, calmada y acompañada por supuesto de Patti y el grupo haciendo coros. La sensación es de mucha lentitud. Lo más importante es la melodía vocal de tintes muy líricos. Dando paso a la instrumentación con el violín y los agudos de Patti poco a poco va acelerándose, pero sin apenas percusión hasta un órgano incisivo que empalma con el último tema, y el más largo de todos, Time is, la composición más experimental y larga de todas sin duda, donde hay mucho de la improvisación en los entresijos de la parte instrumental. Compases muy obsesivos que surgen tras un estribillo en el que Dave nos explica cuantas cosas son el tiempo. Melodías disonantes donde cada miembro va introduciendo los elementos que cree apropiados. Val dispone de un espacio para explayarse con su batería, el órgano de Linda se muestra salvaje, extraño y experimental y nuevamente con tintes arabescos, todo ello en una espiral viajando a la deriva sin objetivo ni concierto, como producto de una amarga ensoñación que termina con un final seco y apropiado al espíritu reinante.

Mirando la portada nos podemos despistar, no parece reflejar el contenido, creo que eso es algo que nos ha pasado a muchos, una portada que ha sido muy reconocida y valorada entre todas las portadas de Rock. Se trata de una pintura de 1912 realizada por Charles Courtney Curren titulada Mujer en la cima de una montaña. No pudo ser más explicito el hombre.






domingo, 26 de enero de 2025

SAD CAFÉ – Sad café (1980)

 


Paul Young…………..…….Voz, percusiones

Ashley Mulford……...….Guitarra principal, coros

Ian Wilson….……………...Guitarra eléctrica y acústica, coros, percusiones

John Stimpson……….……Bajo, coros

Vic Emerson………………..Piano, sintetizador

Dave Irving………………….Batería, coros, percusion

Lenni Zaksen……………...Saxofón, coros


1ª Cara:

- La-Di-Da
- Digital Daydream Blues
- What Am I Gonna do
- Keep it from the troops

2ª Cara:

- Love today

- Losin’ you

- Dreamin

- No favours no way

- I’m in love again


Surgiendo de las cenizas de 2 bandas, una MANDALABAND, conocida en los círculos del estilo sinfónico y progresivo donde tuvo su fieles seguidores, y de otra GYRO, poco, muy poco conocida...de hecho es difícil encontrar información, al menos buceando a poca profundidad, tal vez más abajo… y perdiendo tiempo se pueda dar con algún dato referente, porque desconozco hasta el estilo de su música. Por parte de Mandalaband se incorporaron los miembros Ashley Mulford, John Stimpson y Vic Emerson. De parte de Gyro serían Paul Young e Ian Wilson.


Nacida en Manchester en 1976 tomó su nombre de una novela corta del escritor Carson McCullers llamada Ballad of the Sad Café, ese mismo año lanzarían su debut tras conseguir un contrato con Chrysalis, pero extrañamente fue grabado pero nunca vería la luz porque fue archivado. Después de tal fiasco, no dudaron en mudarse a otra discográfica, RCA y en su nuevo debut no dudaron en incluir composiciones de su trabajo archivado. Ya con su 3º álbum se interesó por ellos Eric Stewart un personaje importante miembro de 10 CC, que produjo el disco y también el 4º es decir, el que tenemos entre manos y cuyo título es raramente a estas alturas el homónimo.


Paul Young que tenía mucho arte y carisma sobre el escenario consiguió una buena legión de fieles seguidores atraídos por sus actuaciones en directo de manera que a finales de la década de los 70 adquirieron cierto reconocimiento con una audiencia que seguía sus pasos. Respecto a su homónimo, parte de la prensa especializada manifestó que era “más de lo mismo”, pero claro, decir esto de una agrupación como está, donde convivían un compendio de 7 músicos de profesionalidad contrastada que se había reunido para hacer lo que más les gustaba, es mucho decir…. Se puede considerar hasta un piropo, dado el nivel de este trabajo que analizamos. Lanzaron los sencillos “La-Di-Da” y “I’m in love again”, primer y último cortes del acetato como cebo. El primero con un estribillo muy pegadizo y una melodía sencilla y fácil de seguir que enseguida atrapa al oyente y que llama a bailar en la pista, pero siempre con distinción compositiva. La segunda igualmente atrapa alimentando el sentimiento expresando sensualidad con una instrumentación superior trabajando una atmósfera romántica. Pero no os engañéis, esta carta de presentación mejora con lo que viene después.

La segunda mitad de los 70 fue un periodo agitado, se avecinaban vientos de cambio en lo musical, las tensiones provocadas por el crecimiento exacerbado de las ganancias en las discográficas, el derroche, y la inestabilidad social, generó situaciones inciertas que poco a poco causaron indignación en la gente joven y por ende en los nuevos valores musicales. La agonía de los dinosaurios y el renacimiento de la pureza del rock a través del punk pusieron patas arriba el panorama de la industria, de forma que lo que valía hoy, mañana estaba obsoleto, el punto de mira cambió de dirección buscando el color verde de los billetes, una vez más.

En esta situación muchos grupos terminaron por desaparecer, no consiguieron adaptarse. Era reinventarse o morir. Había que replantearse el trabajo futuro, y eso llevó al final a unos y con ello a la nueva creación de otras bandas. Esos músicos sin proyectos y sin tener una idea clara de que camino tomar, fundaban nuevos combos. Atrapados por la incertidumbre intentan integrarse siguiendo las tendencias y así surgen formaciones como Sad Café, donde encontramos una miscelánea, un crisol de estilos. Todavía se detectan ecos del pasado que no acaban de sacudirse, pero que transforman inteligentemente a través de la magnífica instrumentación conduciéndolos hacia lo que pide el público, además los instrumentos se modernizan tomando material de nueva generación, la vanguardia poco a poco se va imponiendo.

Definir su estilo no es fácil pero lo que más se le acerca tal vez es el llamado “Soft Rock” que abanderaron también otros en esa época. Pero no se les puede encorsetar fácilmente. Ya que escuchando el disco se descubren dosis de varios estilos: Disco, pop, prog, soul incluso me atrevería a decir hard. De lo que no cabe duda es la valía de estos compositores con mayúsculas, la creación de su melodías complejas en su textura y sin embargo fáciles de asimilar con gusto comercial y una brillantez y precisión difíciles de superar. Son capaces de dejarnos perplejos con las combinaciones de diversidad instrumental plagadas de arreglos infinitos y ninguno igual que viajan constantemente por dentro de los temas. Las melodías surgen ricas en matices que sumadas a las voces de Paul en solitario y el resto a través de coros parecen actuar como un instrumento más. Todos saben cantar en mayor o menor medida y dotan de frescura y sensibilidad la mayoría de piezas. La diversidad de instrumentos que participan en la elaboración de las creaciones es enorme, una explosión para los sentidos.

Dreamin” es un corte que podría pertenecer sin complejos al 90125 de YES , con unos juegos de voces que recuerdan tremendamente a aquellas, y una guitarra hermana de la de Trevor Rabin, pero para eso faltaban unos pocos años. Keep it from the troops, es una pieza muy elaborada con grandes cambios de ritmo y tal vez con el sonido más duro de todas, reflejándose destellos de prog en ella. Las guitarras que aparecen en Losin’ you, parecen estar influenciadas por bandas coetáneas como BOSTON, imprimendo una cierta dureza a la melodía.

Otros cortes a tener muy en cuenta son What Am I Gonna do y No favours no way, donde se aprecian bastantes inclusiones de instrumentos de viento en los arreglos y voces de soul.

El grueso de la obra tiene una temática única, las relaciones amorosas con todas sus situaciones y sus entresijos: Desavenencias, sinsabores, sueños, pesadillas, incompatibilidades, el micromundo que se genera entre dos personas que nadie es capaz de conocer hasta el fondo. Parece ser una materia que les daba juego y que consideraban importante y todo ello visto desde diferentes perspectivas.

Para disfrutar de él, dejarse llevar y que el sentimiento vuele….., no lo analicéis….simplemente escuchad…







domingo, 24 de noviembre de 2024

BARRABÁS – ¡Soltad a Barrabás! (1974)

 


J. Luis Tejada………….…….Voz principal

Enrique Morales…………….Guitarra eléctrica y acústica y coros

Miguel Morales……………..Bajo, guitarra acústica y coros

Tito Duarte…………...……..Saxofón, flauta y percusiones

Joao Vidal………………..….Teclados

J. María Moll…………....…..Batería

The Waters…………………..Coros


1ª Cara:

- Hi-Jack
- Mad love
- Funky Baby
- Lady love

2ª Cara:

- Susie Wong

- Humanity

- Tell me the thing

- Fly Away

- Concert


Si nos dicen que una banda triunfa en EEUU en los años 70, llegando a las primeras posiciones de las listas de música negra con un sonido denominado como “afrobeat” o “música mestiza” , manejando estilo funky y precediendo a la música disco que triunfará en la segunda parte de la década, lo último que nos vendría a la imaginación es que fueran españoles…….pues si señores, eran españoles. Es el grupo que ostenta el galardón de ser el combo español más vendido en EEUU, Canadá y Alemania.


Fue tal la cuota de éxito que obtuvieron en tierras yankees, que para que no descubrieran que se trataba de personas de raza blanca, no aparecían nunca en las portadas y contraportadas del álbum o de sus singles. Y es que estaban convencidos de que una música así tenía que ser realizada por personal de raza negra. Je, y lo que son las cosas!, aquí en nuestro país, al escucharlos cantando en inglés, pensábamos todo lo contrario, que se trataba de alguno de tantos grupos de origen estadounidense, pre-fiebre del sábado noche. Si es que ya lo dice el refrán: “Nadie es profeta en su tierra”

Era su 3º disco y debido al acierto conseguido ya con su segundo, se marcharon a grabar a los Angeles, nada menos que a los estudios joliwudienses de Metro Goldwyn Mayer, saldría su obra un año después en 1974 y el efecto fue inmediato llegando al n.º 1 en ventas, pero la versión internacional del título sería “Release Barrabas”. Es posible que muchos de vosotros abráis los ojos con incredulidad pensando que como pudo ser posible aquello, siendo que España por norma general nunca obtuvo repercusión mediática en lo musical, salvo pequeñas excepciones………. yo también me lo pregunto. Pero no hay nada como reunir a un conjunto de personas con mucho talento para que se obren milagros.

La persona clave en todo esto fue Fernando Arbex, ex-Brincos y ex-Alacrán, que cuando decidió terminar su trabajo de músico, paso a la sombra como un profesional de la producción realmente dotado. Un tipo atento siempre a las vanguardias, ya en ALACRÁN, como músico había practicado con bases latinas popularizadas por SANTANA, además de como productor dentro del grupo. Por desgracia no hubo apoyos de ningún tipo de las discográficas españolas y sin actuaciones en directo desistieron con un único LP en su carrera.

Arbex no se rindió y siguió buscando la manera de poder llevar a cabo su proyecto. Comenzó a buscar músicos afines a sus ideas reclutando a Tito Duarte (Cubano), los hermanos Morales (filipinos) y Joao Vidal (portugués) un combinado exótico, que unidos a J.L. Tejada y J. María Moll terminarían cuajando en los fantásticos BARRABÁS, a quienes se consideran los precursores del sonido disco en Europa, vendiendo como decía en sus contraportadas, música caliente. Fernando colaboraría en la composición, pero con la producción como objetivo principal.

El padre de Tito Duarte era el director internacional del sello RCA, eso facilitaría el contacto de la formación con la discográfica de manera inmediata. El camino está allanado y se ponen a trabajar sin dilación grabando un primer disco homónimo que ya muestra la senda a seguir donde las criticas serán favorables. Con su segundo, “Power” estallan y la popularidad empieza a crecer con un álbum muy completo. Sus vidas se ven salpicadas de nuevas sensaciones, el punto culminante de sus carreras fue cuando se les ofreció ser teloneros de sus satánicas Majestades y lo rechazaron porque era preciso mudarse a los EEUU. Se votó y se decidió seguir cerca de las familias. A partir de entonces la decisión fue un lastre y se crearon tensiones, como consecuencia a finales de la década se separaron, aunque poco después en 1981 se reunieron para grabar un nuevo álbum, Piel de Barrabás, de cierta calidad, no obstante el paisaje musical estaba cambiando y la repercusión fue mucho menor, apostando por otro tipo de formaciones, solo en Europa mantuvo un buen nivel de ventas.

Para cuando grabaron este ¡Soltad a Barrabás! Las cosas no podían irles mejor y todavía estaban lejos las discrepancias y malos rollos. La música que se incluye realmente esta llena de talento compositivo y en cuanto a la producción, Fernando realizó un magnífico trabajo que queda patente desde el primer momento de la escucha. Se inicia con Hi-Jack, que serviría como presentación del LP a través de su venta en single, posiblemente el tema más accesible para captar adeptos, que desde un primer momento nos muestra un conjunto de percusiones , algo que no desaparecerá ya, un bajo juguetón que tendrá un papel preponderante a la hora de marcar el tempo y el ritmo y coros, muchos y variados tanto de ellos como de el trío femenino que participa. La música se impregna de sensualidad, calidez y ritmo, cantando en un inglés mejorable y con unos estribillos a base de coros. En las zonas centrales entran los instrumentos a realizar solos, variados en su ejecución y muy bien elegidos, sin excesos y más bien cortos en el tiempo dejando un regusto que sabe a poco, un acierto para mantener el interés en la escucha.


Con el segundo corte Mad love, en el inicio por un momento el bajo nos engaña y parece que vaya a sonar “Papa was a rolling stone” de TEMPTATIONS, pero no, su base es muy negra, se produce un dialogo de declaración y réplica entre voz y coros femeninos, la guitarra suena muy funky y nos regala en la parte central un fantástico solo. Funky baby, como indica el título, nos ofrece de entrada una guitarra funky con un fraseo que ejecuta repetidamente, los coros masculinos y femeninos se suceden en los estribillos y nos trasladan hasta el final, en un tema muy corto incluyendo armónica en la melodía. En el siguiente y último de la primera cara, la batería se presenta marcando el pulso a golpe de platillo y después con la entrada del teclado y la guitarra acústica se genera una dinámica que crea el armazón principal de la canción. Lady love, contiene un sinuoso teclado maravilloso y melancólico. Es la primera aparición de flauta en los arreglos, hay cierto aire de ambientación brasileña en su espíritu, luego hacia el final se entra en otra sección en la que el bajo acelera el tempo terminando la pieza.


Al otro lado del plástico nos espera Susie Wong, el primero de los cortes que arranca con unos coros femeninos muy al estilo, guitarra funky con protagonismo encargada del solo instrumental, una composición muy obsesiva que gira en torno a una frase de la guitarra. Un tema engañoso es Humanity, que comienza con una voz cálida y muy suave pero se torna más agitada. Es la pieza más dura del disco de hecho. Muy vanguardista incluye saxo en su melodía con un toque de Jazz, las percusiones resuenan potentes bajo el órgano y la guitarra se muestra fuerte, aunque no da tiempo a más. Tell me the thing es un tema muy ligero y cálido con gran introducción de travesera. Fly away lleva un gran trabajo instrumental en el que el tempo va de la mano del bajo y el órgano omnipresente flota durante toda la composición, la guitarra nos regala un magnífico solo en la parte central y otro al final, muy cortos, dentro de una estructura algo más compleja que de costumbre. Y ya para cerrar este excelente disco nos ofrece como coda Concert, para mí una de las mejores. El órgano se muestra presente nuevamente a lo largo de toda la pieza, una veces ambiental en muro sonoro y otras haciendo un fraseo a modo de guiño repetidamente, luego la flauta nos concede un interesante solo en la parte central y final dejándonos con ganas de más.


Barrabás es una banda que independientemente del gusto del oyente es atractiva e interesante porque algo que tiene Calidad y talento no puede pasar desapercibido para ningún amante de la música y yo soy de los que reniega de la música disco. Así que si alguna vez lo tenéis a mano, pensadlo y no lo dejéis pasar, no os defraudará.





domingo, 23 de junio de 2024

MODULOS – Módulos (1979)

 


Pepe Robles………………….…….….Voz principal, guitarra, bongos, oboe

Tomás Bohorquez……………………...Hammond, piano eléctrico, moog, mellotrón

Jose Luís Campuzano “Sherpa”……….Bajo

Chupi de la Fuente……………..……...Batería


1ª Cara:

- Hello

- Cuando el tren se detuvo en la estación

- 2000 años tristes

- Pájaro amigo


2ª Cara:

- Otoño en cualquier lugar

- Beatles

- Cristo


La formación nace en 1969, uno de sus fundadores Pepe Robles, pendiente de los que sucedía allende nuestras fronteras, decide alejarse de las corrientes musicales más presentes en España por entonces y ensambla el proyecto MODULOS.

Lo tomarían muy en serio, sus ensayos se alargaban hasta las 8 horas cada día, según aseguran sus miembros. Las influencias de Robles son guitarristas de vanguardia de primera categoría como Robert Fripp y Steve Howe, como ejemplo. En los primeros trabajos se esforzaban más por obtener reconocimiento que por crear realmente lo que más hubieran preferido. De esa forma temas de corto minutaje hacen que tengan un solido enganche en la sociedad española, que era a todo lo que podían aspirar. El gusto de la banda iba por derroteros de conjuntos como BEATLES, YOUNG RASCALS y los psicodélicos VANILLA FUDGE.

En 1973 Robles sufre un tremendo accidente de coche en el cual podía haber llegado a morir. Eso supone que causaría baja por mucho tiempo, pero el grupo seguirá adelante, llegando a grabarse un álbum sin su presencia, un disco que supondría un punto de inflexión en la carrera de Módulos. Tras él algunos de los miembros abandonan el barco por diferencias de criterio respecto al camino musical a seguir y también se rompe con Hispavox, el sello discográfico.

El futuro que tenían por delante con el desmembramiento planeaba complicado. Quedaron solos Robles y Bohorquez, el núcleo duro, y la forma de sobrevivir fue con la edición de recopilatorios, salvando los muebles lo suficiente para que en 1978, tras rehacerse con nuevos miembros al bajo y a la batería comenzasen a grabar este homónimo con nueva temática en las letras, y con una mayor experimentación al contar con más libertad compositiva que antes.


Pasaría sin pena ni gloria, con una repercusión mediática deficiente, las letras utópicas y plagadas de elementos mágicos y naturaleza tendrían que dejar paso a la cotidianidad, la realidad terrenal y el descaro que emergía con las nuevas corrientes del rock.

Centrándonos en el álbum hay que decir que muestran piezas más largas de lo solían hacer a revueltas con otras más efímeras, el sonido progresivo a lo largo de todo el disco es de tintes sencillos, no contiene pesos pesados, todo se construye sobre guitarras cristalinas, acústicas y de arpegios limpios y rasgeos inteligibles, cuidando mucho los coros de voces incluyendo unos arreglos sutiles y efectivos, mostrando todavía una tibieza que tal vez arrastran de su pasado más pop.

Buscando siempre la melodía y lirismo en la voz, muy característica y fácil de reconocer, se suceden texturas ricas en tonalidades con un deje de melancolía que impregna toda la obra, como si de alguna manera nos quisieran transmitir la sensación de un final definitivo, que no lo fue, pero que a efectos prácticos se puede considerar que sí.


En la primera cara el piano y la guitarra tienen protagonismo en los momentos instrumentales, sin olvidar los coros de voces. “Hello” es un corte remilgado que conforme avanza va tomando forma de estructura que se quiere alejar de convencionalismos, y “Cuando el tren se detuvo en la estación” ya enseña los dientes con una instrumentación levantada sobre estructuras más del estilo progresivo, con una coda que se repite mientras la guitarra eléctrica nos conduce al final. Sin duda la balada triste del disco sea 2000 años tristes”, como bien dice el título, donde la voz estira la vocal de la última sílaba del verso, formando una cadencia tonal preciosa y contando una historia en la que la guitarra hace suaves arpegios y el piano se lleva la mayor parte de los arreglos. Este lado acaba con “pájaro amigo” , un tema muy parecido al anterior en el que domina un fraseo de guitarra, coros y en el que nuevamente el piano hace trabajo de arreglos y melodía, aunque en esta pieza la guitarra de Robles marca un bonito solo de guitarra solista para terminar.


El lado B comienza con “Otoño en cualquier lugar” con un inicio de órgano que nos avisa de que vamos a apreciar más trabajo que en la cara A. Un comienzo fulgurante que nos trae a la memoria similitudes con “Premiata Forneria Marconi” en su famoso Photos of ghosts. La estructura nuevamente se aproxima mucho más a los estándares de un corte progresivo, alejándose de la fórmula comercial. Una pieza que va enriqueciendo la labor conforme avanza en el tiempo, produciendo contraste de cambio de ritmo, endurecido en la guitarra rítmica, con afloración de juegos de sonidos extraños y final algo abrupto. “Beatles” es un homenaje a los cuatro de Liverpool, con unos bonitos arreglos que recuerdan a la ELO y la letra que versa sobre ellos, un referente para la banda como lo fue para tantos en aquellos años. Acaba el disco con otro corte más complejo y encaminado hacia bases progresivas, “Cristo” que posiblemente sea el mejor y más completo desde el punto de vista compositivo. Un gran trabajo de Hammond y guitarra donde más enérgicos y contundentes se muestran.


Un disco donde se echa de menos una mayor producción y unos temas que en varios casos se muestran escasos y desearíamos unos desarrollos más extensos. Una obra que sabe a poco pero que deja patente el maravilloso sonido de la guitarra de Robles, una delicia. Tal vez si hubieran continuado en la misma senda habríamos contado con alguna joya más refinada, pero el tiempo no era el correcto. Había que terminar.




sábado, 28 de octubre de 2023

STORIES - About us (1973)

 


Bryan Madey................Batería, percusiones

Steve Love....................Guitarras, sitar y voz

Michael Brown.............Piano, Harpsichord y Percusión

Ian Lloyd.......................Bajo y voz principal


1ª cara:

- Darling

- Don't ever let me down

- Love is in motion

- Hey france

- Please, please

2ª cara:

- Changes have begun

- Circles

- Believe me

- Words

- Top of the city

- Down time blooze

- What comes after

- Brother Louie



La vida de estos Neoyorkinos fue tan fugaz como lo eran sus composiciones, cortas pero intensas. En tan solo 3 años que duró la sociedad, consiguieron auparse al primer puesto del mercado americano con una versión propiedad de los londinenses HOT CHOCOLATE, se trataba de"Brother Louie", una pieza que le llegó al público, consiguiendo de esta manera obtener un pellizco de fama algo etéreo. La empresa estaba fundada por Ian Lloyd y Michael Brown, después llegarían Steve Love y Brian Madey reclutados por sus promotores, con la idea de crear un grupo que realizara una música dentro de la esfera BEATLE.


Lanzarían un primer álbum homónimo en 1972 que no obtuvo gran repercusión, pero un año más tarde volvieron a la carga con este "About us", que tampoco tendría una buena acogida, pero es importante recalcar que en su primera edición no incluye el éxito "Brother Louie". Este vendría con posterioridad, haciendo que su popularidad creciera geométricamente, lo que llevó a replantearse una nueva edición del disco, pero esta vez incluyendo el corte al final. El número de ventas aumentó vertiginosamente. Sin embargo Brown, viendo que lo que demandaba la gente no era lo que ansiaba comunicar al público, ya que su intención iba por otros derroteros, hizo que se quedase muy afectado y ciertamente deprimido, tomando la decisión de abandonar la aventura. Tras su pérdida la formación se quedó bastante tocada, lo que condujo a un final precipitado tras la salida de su tercer y último trabajo "Travelling Underground" en 1974. Ian Lloyd el único fundador que quedaba también siguió el camino de su compañero para dedicarse a trabajar en solitario. Es decir, un trienio de vida para STORIES.

Tal vez la concepción creativa fuese contracorriente en el instante en que se les ocurrió intentar triunfar. Dentro de la vorágine del rock, en 1973 el progresivo estaba en su punto álgido y también el blues rock y le hard estaban construyendo temas complejos, encauzados con inmensos edificios instrumentales que parecían no terminar. Su propuesta era bastante opuesta, aunque el sonido obtenido tiene un fondo que bien podría ser afín a lo que promulgaba el prog. Densas producciones concentradas en apenas 3 minutos o incluso menos, pero con una capacidad instrumental densa. Ingeniería y arreglos muy elaborados hacían que las canciones gozasen de versatilidad aun cuando estaban generadas a partir de una melodía sencilla con estribillos claros, contagiosos y atractivos, ocultando pequeñas perlas dentro de los compases. Las canciones son compactas y enérgicas dejándonos sin apenas tiempo a asimilarlas en las primeras escuchas. Una vez repasado el disco 4 ó 5 veces empezamos a discernir detalles, arreglos, sutilezas que se nos pasan por alto en un principio, y la gran cantidad de instrumentos que se entrecruzan en determinados temas, con ritmos bruscos y explosivos traducidos en secas secciones que catapulta a la batería a altas revoluciones. Las enseñanzas de Phil Spector y su famoso "muro" fueron llevadas a la práctica con gran rendimiento.


El artificio de STORIES se sostiene cimentado sobre una potente batería y el piano de Brown, fundamental en la gestación y dirección de las composiciones. Cuando el barullo instrumental crece , éste lucha por salir a la superficie a base de zarpazos y picados intentando sostener la melodía para que no se pierda. Por supuesto la guitarra de Love, también hará sus pinitos pero no lleva la voz cantante, sino que sigue y refuerza tanto la línea melódica como el ritmo agresivo del piano que en muchas ocasiones rompe al iniciarse la pieza.



Acumulación de sonido en la que aún tendrán cabida los arreglos preparados con mimo abarrotados de una inmensa orquestación que son los encargados de dulcificar en cierta manera para contrarrestar la dureza de esos temas cortos de riffs rápidos. La crudeza disminuye proporcionando unas atmósferas muy sinfónicas a la música, dentro del hard rock, que se puede calificar de melódico, con tintes de blues y boogie, atreviéndose incluso en una breve pieza instrumental con un piano honky tonk. No podemos olvidarnos de otro factor muy importante, la voz de Ian, que la primera vez que la escuché, pensé que estaba ante una fémina. Y es que es fácil confundirla por ese timbre que posee mezcla de dulce-dureza, cuyo mayor valor es la emotividad que es capaz de transmitir, muy importante en el tipo de estructuras en las que tiene que trabajar.

Música muy directa, hecha sin dispendios, sin grandes alardes, pero capaz de llegarnos hondo en muy poco tiempo, tanto a la cabeza como al corazón, sabiendo conmovernos, tocarnos la fibra y hacernos mover los pies, todo ello a la vez que no es fácil. Una gran ayuda en días en que uno necesita levantar el ánimo ó cargar las pilas, porque desde luego desprende buen humor y buen rollo. Una píldora que no fallará, tomarla tres veces al día cada 8 horas.







viernes, 9 de junio de 2023

LIMOUSINE - Limousine (1972)

 


Carl Storie................Voz

Mark Cawley............Bajo y coros

David Bennett..........Guitarra

John Cascella............Teclados y coros

David Barnes............Batería


1ª cara:

- A song for Monique

- Sometimes

- Bitin' grace

- Such a lady, such a lover

2ª cara:

- Barriers

- Sidewalk siren

- Raise your voice

- Lighthouse



Este quinteto nació en Muncie, Indiana, una pequeña ciudad al sur de Chicago. Su búsqueda en la red ha sido complicada, sobretodo por denominarse como el macro-vehículo que ahora está de moda en las despedidas de soltero/a. Pero ahondando más en la investigación de esta escurridiza banda, me he ido a topar con algo sorprendente que no podía imaginar y que ha resultado ser la causa de la poca información repartida en internet.

Parece ser que estos chicos lanzaron este primer álbum, y poco después se vieron obligados a cambiar de nombre, hubo algunos errores en las tramitaciones de los derechos implícitos, y habiendo una formación en Europa que ostentaba ese nombre ya, no hubo alternativa, teniendo que dejar de llamarse Limousine. Las consecuencias fueron negativas para todo el mundo, y en concreto para ellos más. Dejarían su casa discográfica fichando por Brown Bag Records, su nuevo sello y decidirían adoptar como denominación, el cristiano nombre de FAITH. Todos los discos editados como Limousine existentes en las estanterías de las tiendas fueron devueltos automáticamente prohibiendo su venta. Pero está claro que algunos que ya habían sido adquiridos por fans, escaparon a la quema......como el que tengo entre mi colección, obtenido de segunda mano, claro está.

Seguí informándome sobre ellos ya como FAITH, surgieron en 1973 un año después, y su desaparición como tal será en 1979 en plena revolución musical. Mira por donde resulta que su primer álbum, de título homónimo, te pones a escucharlo y descubres que se trata de un refrito de los temas pertenecientes a la era LIMOUSINE. Algunos cortes simplemente cambiaron el título original, otros quedaron igual, otros fueron suprimidos y después introdujeron alguno grabado ya para la nueva época. Pensándolo bien, era de esperar algo así. Un álbum que había sido enterrado para todo el mundo suponía un desperdicio muy valioso. Había que darle salida a aquellos magníficos temas de su primer disco.

Pero como tengo el original de Limousine, y no el de Faith, al hablar de su valor musical me referiré estrictamente al primero. Como ocurre con el debut de muchas bandas, su sonido se puede calificar de heterogéneo, donde se adentran en muchas disciplinas, acercándose a diferentes estilos, sin dejar clara la dirección a tomar musicalmente hablando. Es un cóctel de diferentes ingredientes que conforme lo vamos probando, mejor sabor nos va dejando.

De inicio nos reciben con una suave y cortísima melodía dedicada a Monique, tan solo unas picks limpios en las cuerdas de la acústica, pero eso sí, deliciosamente cortos en su concepción. Una entrada que nos deja rápidamente un buen sabor de boca. Después saltan a una pieza, Sometimes, repleta de vientos en los arreglos, todo un temazo con feeling concebido en base a una mezcla de soul y blues con estupendos coros de voces en un estilo a los BLOOD SWEAT & TEARS. Protagonismo para la guitarra de Bennett y el bajo de Cawley, que no será la última vez. Incluye también un espacio para que el saxo deje un solo. La voz de Storie muy metida en el papel deja una huella de color negro acorde al paisaje.

De ese ambiente nos trasladan a otro nuevo escenario (Bitin' grace), con un dominante piano majestuoso arropado por la voz en un tema de tintes claramente sureños. Cuando arranca la guitarra slide nos traslada rápidamente a grandes extensiones al sur del país, allí donde NEIL YOUNG, moldeará el sonido natal de su tierra. Sonido americano que LIMOUSINE aborda en un entramado de guitarras acústicas respaldadas por un brillante piano con amplios apartados de acompañamiento y picados de melodía, incluyendo la armónica, un elemento clave dentro de esta concepción sureña.

La primera cara terminará con un tema de rítmica vistosa y elaborada, Such a lady, such a lover . El bajo y la batería siempre pretenden sorprender al oyente con compases innovadores. El órgano suena fuerte y con sentimiento, muy activo. Se produce nuevamente un cierto acercamiento soul , pero esta vez mezclado con ráfagas de progresivo, aunque nunca van a soltarse la melena haciendo desarrollos instrumentales de cierta extensión. No, son temas muy concretos en los que la fase de jam se queda en muy poco recorrido. Los ritmos distintos e inusuales son la esencia de esta pieza, lo que la hace ágil, vistosa y muy movida.

Al darle la vuelta al vinilo nos topamos con Barriers, un temazo que bien podría pertenecer a KANSAS, o quizá a unos jóvenes JOURNEY. Bajo una capa de rock americano bien reconocible se muestra un potente órgano entrecortado, un imenso bajo junto a su amiga la batería muy activos y agitadores, nuevamente buscando ritmos frescos. Composición nerviosa y diversa que dejará lucirse a la guitarra desbocada de Bennett, pero como ya he dicho sin dar un paso más allá, sin redundancias, ni alegrías de cara a la galería. En su justa medida. Tal vez el corte más completo, una muestra de pomp-rock americano.

Los otros Limousine

Una leve incursión en el sonido jazz viene de la mano de Sidewalk siren. Aparca el órgano y saca relucir para ambientarse más el piano eléctrico. El bajo vuelve a deleitarnos con una rítmica rica en matices, y hace su entrada un sintetizador que hasta estas alturas del disco no se conocía. Exploración sin llegar a profundizar, con acordes inusuales a cargo de la guitarra dentro de una calma tensa que acaba rompiendo en pequeños estallidos para retornar de nuevo a una tensión aplacada. Un ejercicio para poner a prueba la capacidad de improvisación de la guitarra.

Raise your voice comienza con una sección rítmica especial que acompaña hasta final y que es producto estrella en la composición. Hacen nuevamente incursiones de sintetizadores, la voz es arropada por coros y la guitarra se transforma en algo más aguerrida de lo habitual, dándole un cierto aire hard a la pieza cuya estructura se presta más a que así sea. Es un track de poca duración en la que los desarrollos instrumentales escasean.

La coda podría decirse que cierra el círculo. Lighthouse, muy similar al inicio que mencionaba con la guitarra acústica y sus picks, ofrece un corte comprendido por guitarras acústicas, una rítmica y la otra en solitario, a las que se suman una contenida guitarra eléctrica con pedal y un sintetizador de fondo muy sencillo , que apenas trabaja 2 ó 3 notas en una fórmula repetitiva y creciente en volumen hasta llegar a un punto álgido donde la voz calla. Un trabajo finalizado con los picks de apertura de disco.

Un buen disco que puedes descubrir en su versión Limousine o Faith según cómo te aparezca en la red. Canciones dispares en su creación, pero donde se echa de menos un poco de profundidad a la hora de sacar más partido a las composiciones, es decir, algún arranque más arriesgado de los músicos involucrándose cómplices en instrumentales sólidos. Tengo la sensación de que eran capaces de hacerlo, contaban con el potencial para ello, pero su música se quedó estabulada dentro de unos márgenes a mi parecer estrechos. Su continuidad en Faith es desconocida para mí. Pero tengo la intuición de que no superó este notable debut.




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