"A mediados del invierno de 1967, el compositor francés Serge Gainsbourg estaba desesperadamente enamorado de Brigitte Bardot. Hasta el delirio de haberle prometido componer la canción más bella de amor que se haya escrito jamás en el mundo. Una de esas tardes de amor y lujo, Serge convence a B. B. de que grabe esa canción perfecta de amor, pero con él.
El tema se llama Je t'aime......moi non plus. Le explica que ambos deben estar cantando como si realmente se estuvieran haciendo el amor. Brigitte se excita con la idea y le dice que sí. Dos días más tarde ambos graban el tema en el estudio B de las salas de grabación de Barclay, en la avenida Hoche, en París. Era el 10 de diciembre de 1967.
Luego se ha sabido por boca del ingeniero de aquella sesión de grabación que tanto Serge como Brigitte se estuvieron masturbando para lograr mejores gemidos y susurros sexuales que fueran definitivamente reales. El arreglo era del gran Michel Colombier, al que Madonna contrató para sus temas de James Bond."
(El Sargento Peppers nunca estuvo allí. Julián Ruíz)
"La crisis dejó en Inglaterra tres millones de parados. El problema iba más allá: la nueva generación de chicos y chicas en edad laboral se encontraron con el peor de los futuros.
No es de extrañar, pues, que el lema del punk fuese "No hay futuro". Cientos de jóvenes se lanzaron al ruedo de la música como única oportunidad. Bastaban tres acordes de guitarra y un cantante gritón. Y por supuesto ser provocadores."
Mike
Oldfield…………...…Voz, guitarras acústica y eléctrica,
piano, sintetizadores, secuenciadores, vibráfono, marimba
Colaboradores:
(entre otros)
Neil
Jason………..….…….Bajo
Wendy
Roberts…………..Voz
Pierre
Moerlen….……...Batería, vibráfono
Sally
Cooper…….……...Campanas tubulares
David
Bedford……...….Arreglos vocales
1ª
Cara:
-
Platinum part 1 - Airborne
-
Platinum part 2 - Platinum
-
Platinum part 3 - Charleston
-
Platinum part 4 – North Star / Platinum finale
2ª
Cara:
-
Woodhenge
-
Into Wonderland
-
Punkadiddle
-
I got rhythm
Se
puede decir de este trabajo, ya su quinto desde que nos deslumbró
con Tubullar Bells, que es un disco bisagra, un salto
evolutivo para bien o para mal, una transformación en la forma de
concebir la música, una nueva manera de comunicarse con el público,
un crecimiento personal del autor…….quién sabe si de todo un
poco. El niño superdotado con algún que otro gen autista había
madurado y ya no era un joven salido de la adolescencia, tenía 26
años y tras su reclusión en Gloucestershire durante
dos años, a consecuencia de los problemas de orden psicológico que
arrastraba, por fin consiguió encontrar solución a través de
cierta metodología. Con ella fue capaz de afrontar la vida de manera
equilibrada sin ese sentimiento de menosprecio hacia sí mismo que
siempre le había perseguido.
Un
personaje que había demostrado en sus primeros discos un espíritu
de tendencia ermitaña, amante de la soledad y de llevar a cabo todo
él mismo intentando evitar al máximo la ayuda de nadie. De ahí
surgen esas obras tan personales, de fuerte carácter introspectivo,
construidas desde esa inteligencia y aptitud para manejar la mayoría
de los instrumentos, plenas de pasajes hipnóticos, etéreos,
ambientales, dotados de una sensibilidad especial, intentando plasmar
sobre el pentagrama todo su mundo interior, el cual es inmenso.
Después llegaría su crisis, su desaparición del mundo público, su
reclusión y su último álbum (doble) realizado según los
parámetros anteriores, Incantations.
La
revolución llevada a cabo principalmente por el movimiento punk
apareció en un momento difícil para Mike, cogiéndole por sorpresa
con sus neuronas en pleno desorden. El mundo músical sufrió una
ruptura que sorprendió a propios y extraños y todos los pilares
bien asentados hasta entonces se vinieron abajo. La juventud vivía
una época tumultuosa socialmente hablando y aquella nueva respuesta
musical en la que se trataban los problemas sociales y la realidad
de las clases más desfavorecidas fue como un resorte para los
jóvenes que se sentían totalmente identificados, las composiciones
se reducirían a la mínima expresión y el virtuosismo de los
músicos caería en picado. El estilo musical de las grandes bandas
que hacían alarde de sus desarrollos instrumentales y de álbumes
conceptuales lo iban a tener muy difícil. Fue nefasto para todos
aquellos que acabarían calificados como dinosaurios.
Mike
Oldfield amante de las armonías, las melodías elaboradas y la
complejidad en la elaboración músical con amplio espectro para
volcar toda su fantasía interior recibió esta reconversión
escéptico y con absoluto rechazo. Aquello no iba con él, no
entendía otra forma de trabajar que la suya. Después de un tiempo
para recapacitar, el niño prodigio se encontró ante la disyuntiva,
“renovarse o morir” y eligió inteligentemente la primera
ya que si algo nos ha demostrado durante toda su carrera es que no se
rinde y que es una persona camaleónica que se adapta a todas las
situaciones.
Así
pues, tenía que conseguir atraer al público, no defraudar a sus
fans, pero a la vez situarse en ese nuevo mercado surgido sin
renunciar a su idiosincrasia, por tanto la fórmula utilizada hasta
entonces estaba obsoleta. Esto va a suponer cambios drásticos,
composiciones cortas y con ritmos, desarrollos e instrumentos acordes
a las corrientes que van naciendo tras el punk. De esa necesidad de
adecuación emerge Platinum en 1979, donde no
aparecerán canciones que ocupen toda una cara. Platinum, por ejemplo
que es el tema principal se divide en varias partes claramente
diferenciadas e igualmente la cara B está ocupada por diversas
canciones. Oldfield muestra un carácter aperturista tras su
final de terapia y eso se reflejará en sus composiciones, además
otro elemento que denota su nueva actitud frente al mundo es el
tutearse con otros músicos de su escena de los que obtiene permiso
para incluir una versión en el nuevo disco. North Star que
pone fin a la primera cara es obra de Philip Glass. I got
rhythm es otra pieza que arrebata del compositor George Gershwin.
Tras
su resurgimiento personal fue capaz de llevar a cabo una enorme gira
con un elevado número de músicos a su cargo y grabar Exposed
que
aglutina lo mejor de sus 4 primeros discos, álbum en
vivo que precede a Platinum, sin embargo paradójicamente resultó un
desastre económico con grandes pérdidas que sufragaría con el
lanzamiento del disco en vivo y de Platinum.
Platinum
que fue grabado en New York rompe con el patrón del autor. Tiene un
afán lúdico y experimental. La música elaborada gana en
concreción, los temas se sintetizan con un sonido muy aséptico,
limpio, cristalino y con una producción impecable como no podía ser
de otra manera. La concepción musical sufre un giro importante. El
férreo acercamiento a las nuevas tendencias es innegable, olvidando
la identidad de sus anteriores, las nuevas composiciones ganan en
viveza y actualidad con un sonido más moderno y elaborado según los
nuevos ritmos con unas texturas en muchas ocasiones con sinergia en
el tecno-pop y el post-punk y utilizando técnicas que luego serán
muy recurrentes como las pregrabaciones de sonidos y ritmos. Se trata
de una obra absolutamente dinámica, con constantes variaciones en
las melodías, que aunque sencillas muchas veces son bien abrigadas
por envolventes instrumentales que aportan constantemente riqueza. El
ritmo es alto y en ocasiones nos produce la sensación de no tener
tiempo para tomar aire, puesto que son incesantes las modificaciones
e incorporaciones, no hay espacio para el silencio…...quién lo iba
a decir.
Platinum
1: Airborne es el comienzo a través de un sintetizador que
parece secuenciado, luego se van uniendo otros instrumentos como
suele ocurrir. Se le asocia un bajo que asciende y desciende entre
escalas y da paso a la característica guitarra eléctrica de Mike
que con un sonido ambiental domina la composición y a partir de ahí
la guiará hasta el final, sistema que es marca de la casa. Los
diferentes ambientes plenos de detalles y elementos se van sucediendo
sin tiempo a caer en el tedio.
Platinum
2: Platinum es el tema central recurrente que pone en marcha la
guitarra eléctrica de Oldfield con un desarrollo que repite en
varias ocasiones convirtiéndose en un monólogo. Conducido
nuevamente por él es una parte muy directa con un ritmo vivo. Me
recuerda en su confección a los instrumentales que siempre incluye
en sus discos Alan Parsons Project donde va repitiendo
la melodía central e insertando arreglos al fondo que van sufriendo
modificaciones al realizar las vueltas de la melodía principal. Se
incluye aportación de voces que actúan más bien como un
instrumento más.
Platinum
3: Charleston, es una pieza corta que usa
sintetizadores con sonido de metales, una batería que también en
esta ocasión parece pregrabada y un piano juguetón. El ambiente es
muy “Tecno”, se suceden capas de instrumentos con protagonismo
para el bajo y la guitarra acústica y unos coros un tanto
tenebrosos, en una pieza que en su inicio realmente podría dar lugar
a una pieza de charleston si no se desviase.
Platinum
4: North Star, posiblemente el mejor fragmento y más inspirado
partiendo de la composición de Philip Glass que nace con una
guitarra repitiendo una frase y sobre la que luego se instala la
eléctrica en una melodía que va ganando en sonoridad y fuerza
nuevamente conductora. El ritmo va ganando en complejidad y con
tintes modernos dejando paso al coro y apagando la guitarra por un
momento. La actuación de la guitarra se hace cada vez más aguda y
tensa. El final lo ponen las voces corales.
Woodhenge,
el fragmento más experimental de todo el disco, instrumental
hipnótico de apenas cuatro minutos donde se dejan escuchar las
imprescindibles campanas tubulares que acompañan la existencia de
Oldfield. Está construido sobre sonidos pregrabados en una creación
que recuerda a músicos electrónicos coetáneos. Los sintetizadores
aportan frases con tintes improvisatorios mientras la guitarra
también inserta fragmentos libres sobre un fondo de sonidos
inacabables como si de una habitación de relojero se tratase.
Into
Wonderland, pieza cantada por Wendy con una suave y sugerente
voz. Texturas pop y Tecno. Es completada con una melodía de
sintetizador marcada y sencilla como desarrollo central. Pieza
animada y poco seria. Final abierto.
Punkadiddle,
es el tema elegido por el autor para intentar burlarse del punk,
aunque no tengo muy claro como llega a hacerlo. Conducida por una
melodía ondulante de carácter naif que se repite una y otra vez
como protagonista y que aparece flanqueada por incursiones de
aplausos grabados a propósito. La guitarra eléctrica aparece para
conexión entre vuelta y vuelta. Camino del final a la par del sinte
la guitarra arrecia endureciéndose y convirtiéndose en el momento
hard del disco.
I
got rhythm, Segunda y última vez que contamos con la voz de
Wendy en modo melódico-extended. Bella canción adaptada del maestro
Gershwin es elaborada con mimo utilizando un piano eléctrico
afincado en la candidez y unos etéreos tejidos de guitarra acústica.
Cuando el ritmo se pone en marcha aparece finalmente la firma de
Oldfield con la eléctrica en una cadencia ascendente, las campanas
tubulares vuelven a sonar de mano de Sally y así como empezó
acabará hasta que la tecla fija deja de respirar.
No
es ni mucho menos la mejor obra del artista, pero es la demostración
de su capacidad de adaptación en un momento clave, consiguiendo una
colección de canciones que acercándose al torrente comercial que
era demandado, tenga la suficiente calidad para no caer en lo fácil,
no solo eso, si no que además mantenga un pulso permitiendo que su
personalidad quede prendada en cada uno de los cortes. No había
sucumbido, había encontrado otra fórmula, otro idioma, otro medio
de comunicación del que sacará provecho en la siguiente década.
"Complejos y virtuosos incluso para los ya elevados parámetros del rock progresivo, los miembros de Gentle Giant no sólo eran unos maestros en lo suyo, sino también multiinstrumentistas dotados capaces de extraer magia sonora de Diversas fuentes. Su campo de acción, además, era inusitadamente vasto, en su música concurren folk, rock, jazz y un amplio espectro dentro de la música clásica, desde lo medieval (especialmente en las voces), el romántico y el barroco hasta la música de cámara contemporánea"
"El primer gran triunfador de esta moda, sobre todo en los adolescentes de menor edad, fue Adam Ant con sus hormigas. Este grupo representó una revolución en toda la regla, tanto musical como estética, y el slogan "Ant Music for sex people" vendió cientos de miles de copias de su excelente éxito "Kings of the wild frontier".
Los Ants nos brindaban una estética nueva, la de los "nuevos románticos" de encajes pinturas y maquillajes. Adam era un gran fan del glam-rock, heredero de las influencias de los primeros Roxy Music, que ante todo intenta cultivar el sexo adolescente.
Su estilo musical se apoyó en la vieja música tribal, primitiva, de los bailes festivos, y con él apareció la llamada moda pirata, utilizando unas vestimentas de corsarios que parecían salidas de filmes como "El motín de la Bounty", y que ofrecieron sus primeras manifestaciones en el álbum "Prince charming", el disco que contenía su mágico "Stand and deliver".
Roine
Stolt………..….…….Guitarras acústica y eléctrica,
sintetizada, percusión y voz
Hans
Lundin…...….……...Hammond, Mellotrón, piano, piano eléctrico,
sintetizadores, clavinet y voz
Mats
Lindberg……………...Bajo y percusión
Ingemar
Bergman……..….Batería, percusión y voz
1ª
Cara:
-
Den Skrattande Grevinnan
-
Sen repris
-
Flytet
-
Anar Dig
-
Frog funk
-
Visan I sommaren
-
Tajgan
2ª
Cara:
-
Respektera Min Värld
-
En igelkotts död
-
Total förvirring
-
Sist Pà plan
Cuando
por la vieja Europa el estilo estaba ya en decadencia agonizando,
acechado por los nuevos frentes abiertos que soplaban con fuerza
desde las islas británicas, en la península Escandinava, ese mundo
siempre algo distante, una burbuja dentro del continente que siempre
ha viajado a otra velocidad, el progresivo gozaba de buena salud,
aunque todo llega. Después de su segundo y bien recibido título
“inget nytt under solen” dos años atrás, vuelven con más
fuerza si cabe para presentar su tercero “Solo” en plena
crisis musical del Rock, un álbum donde creo que se plasma todo el
buen hacer de esta gente hasta el momento con un Lp repleto de magia
donde se concreta todo lo que habían comenzado en el anterior.
Se
fundaban a principios de década, en 1973 con el nombre de URA KAIPA,
inspirados en el nombre de una novela sueca y su primera trayectoria
llegaría hasta 1982, porque como ya he dicho antes, todo llega, y
también ellos sucumbieron o les hicieron sucumbir sí o sí a las
nuevas corrientes de la new wave, post-punk u otras denominaciones
cajón desastre. Casi dos décadas después en 2000 vuelven con
nuevos bríos y con intención de hacer lo que realmente les gustaba,
es decir progresivo. Y lo van a hacer sin las presiones que tuvieron
que soportar en su primer periplo, publicando muchos más álbumes de
lo que habían hecho hasta ahora, puesto que siguen vivitos y
coleando, de hecho el año pasado registraron su última obra. He
seguido esta nueva etapa, no todo lo de cerca que me gustaría, pero
tienen cosas muy interesantes.
Tomas
Eriksson y Hans Lundin serían los miembros que unieron
fuerzas para crear esta empresa. Eriksson sin embargo dejará la
banda y no colabora ya en Solo, sustituido por Mats
Lindberg al bajo. También entrará en los inicios Ingemar
Bergman un tipo con personalidad a las baquetas y un melenas
rubio barbilampiño, arquetipo de la raza aria a las guitarras, un
muchacho que ha demostrado una profesionalidad y saber hacer
indiscutible desde entonces, poco más se sabe de sus vidas.
Realizan
una serie de festivales al aire libre para darse a conocer y poco
después ya fichan por la discográfica DECCA, en su delegación del
Norte. Consiguen hacerse con uno de los puestos principales de la
secta progresiva escandinava con una fusión de sinfónico (amantes
de Bach) y folclore nacional con clara influencia de grandes de la
nación progresiva como Camel,Focus
fundamentalmente
y pinceladas de Genesis, Pink
Floyd, y rock alemán.
Grabarían
algunos temas en inglés tras su aclamado inget nytt under solen
con la intención de abrir puertas y mercados buscando reconocimiento
allende sus fronteras, pero no calaron, la competencia europea era
muy fuerte, Suecia ha sido uno de los más galardonados en
Eurovisión, pero esto circulaba por otro canal…..nada que ver con
la caja tonta…... y además los productores y técnicos de las
casas discográficas miraban ya hacia otro sitio. En los 80 la escena
progresiva escandinava va a colapsar y con con ella, Kaipa.
SOLO
es concebido en los estudios de Estocolmo tras los mencionados
cambios de formación, aquí entrará a la voz Mats Löfgren
proveniente del grupo Rio-Brazzaville, todo un acierto
puesto que va a imbuir la música de un nuevo espíritu, una mayor
cercanía al oyente y sobre todo expresividad que dota a la obra de
más humanidad, algo que se echaba en falta, de esta manera Lundin
podrá dedicarse en cuerpo y alma a las teclas ya que antes tenía
que liderar también la voz. Debido a la escasa respuesta recibida
tras incluir letras en inglés, vuelven a los orígenes cantando en
su idioma natal ya que en principio el álbum se registró con la
idea de distribuirlo circunscrito a la península Escandinava.
Ya
se sabe lo que dicen las malas lenguas……..Los nórdicos son
fríos, secos, distantes, faltos de sentimiento……..¡tonterías
!, ¡leyendas urbanas!…...aquí demuestran una sensibilidad muy
alta, tal vez tanto que muchas bocas tengan que callar ante este
despliegue de matices y sensaciones.
Esto
promete, en Den Skrattande Grevinnan nada más empezar
a girar en el plato escuchamos a alguien descojonándose, la
diversión está servida. Luego un patrón de guitarra se repite con
un mecanismo clásico de prog introduciéndonos en la melodía que se
abrirá poco después. Nos daremos cuenta enseguida de que la
guitarra de Stolt tiene un hondo protagonismo en todas las
composiciones. Es un estilo que está formándose con una
personalidad singular no explotada todavía, su manera de tocar esta
tremendamente influenciada por otros guitarristas de calibre como
Andy Latimer o David
Gilmour, que pesan mucho en su conciencia, pero se adivina el
potencial existente. A mi juicio quién si muestra gran carácter y
originalidad en este disco es Hans Lundin con un aluvión de
instrumentos de teclado que maneja con su propio arte y que hipnotiza
y nos transporta a su mundo interior generando sensaciones novedosas.
Los
temas se suceden, algunos son solo instrumentales intercalados con
otros cantados en sueco, que oye...no suena tan mal…El sonido de
esta banda tiene una característica especial, y es que suena potente
cuando los teclados caen como graves losas construyendo un manto
grueso, pero a la vez parecen frágiles y delicados dispuestos a que
su atmósfera se rompa en cualquier momento. Sen repris
y Flyet van de la mano y no hay división entre ellos,
parecen uno solo, siendo Flyet la parte instrumental de
ambientación muy cálida y cargada de melancolía en las cuerdas de
Roine.
Anar
Dig es la siguiente, mi preferida, una joya a escuchar con
mucha atención. Una pieza que destila sensibilidad de principio a
fin, la voz es la primera que lo hace, muy expresiva e introspectiva.
Los arreglos de piano son débiles y casi imperceptibles al
principio. La guitarra nos dirige hacia una serie de arpegios lentos
y penetrantes desatando sensaciones que nos inundan y que no pueden
explicarse con palabras.
Con
un aire muy Focus desemboca Prog Funk, una
canción con gran cantidad de percusiones, repertorio de producción
y una guitarra funky simpática, que seguramente da lugar al título.
Teclados oscilantes, etéreos y cristalinos conformando un aire
espacial . Aquí el trabajo del bajo se luce en su parcela.
Nuevamente regresa la introspección en Visa i sommaren
que me recuerda a una preciosa nana, como si la tocasen a un
volumen idóneo, delicadeza y melancolía en la voz, acompañada de
un teclado sinuoso que nos envuelve en una atmósfera recogida y
sensible.
El
último corte del lado corre a cargo de Tajgan, un
instrumental de aires cargados de épica donde Lundin hace un
despliegue de ambientación a través de varios teclados y que se
remata con la guitarra de Roine cuyo resultado suma una estructura
muy floydiana.
Los
temas del otro lado tienen más contundencia instrumental y el cuerpo
de la composición es más denso con una variedad de teclados amplia.
Carga con la caballería Respektera Min Värld con un
ritmo de batería lacerante y unos vivos sintetizadores que nos van
metiendo de cambio en cambio. La guitarra está sintetizada y se une
al grueso de toda la colección, luego se transforma y nos ofrece un
solo de lo más hard que se le va escuchar. La coda es una
espiral de órgano cantada con coros. En igelkotts död
es una instrumental de sonido muy espacial con potentes desarrollos
de los teclados y una fuerte carga épica, guitarra sintetizada y
momentos tenues y cristalinos intercalados para coger fuerza otra
vez. Teclados muy lineales creando capas en un ambiente floydiano.
Con
la guitarra de Roine arranca en escalada Total förvirring,
una de sus mejores piezas, otro trabajo épico que recuerda mucho a
la instrumentación de CAMEL, y en concreto a la guitarra de
Latimer y a la base rítmica, con un magnifico solo que
precede a la explosión de teclado que se produce después, una
delicia musical. Finaliza con Sist Pà plan, que nos
sorprende con la guitarra acústica a modo de introducción
flanqueada por una suave atmósfera y coros para saltar a otro nivel
en la que interviene la guitarra ya eléctrica contenida y que
desemboca en una instrumentación llena de rincones delicados hasta
que se desata la guitarra y entramos en otra fase de sonidos potentes
de abanico de solos de teclados en dialogo con la guitarra
sintetizada hasta pulsar el off.
Un
disco muy completo sin nada desechable que supone un magnífico
ejemplo de lo que se hacía en el norte de Europa con sonido muy
fresco, cuando ya el progresivo se encontraba encaramado a los
excesos y la desnaturalización y por consiguiente al lógico
hundimiento en los países que lo habían visto nacer.