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domingo, 26 de abril de 2026

THREE MAN ARMY – Two (1974)

 


Adrian Gurvitz……...…Guitarra eléctrica, slide, órgano, mellotrón y voz

Paul Gurvitz……...…….Bajo, guitarra acústica y voz

Tony Newman….….....Batería


1ª Cara:

- Polecat woman

- Today

- Flying

- Space is the place


2ª Cara:

- Irving

- I can’t make the blind see

- Burning angel

- In my eyes


Hubo unos años en que estos hermanos parecían estar en varios sitios a la vez. Es impresionante lo que les cundía a esta pareja, metidos en todos los saraos progresivos reconstruidos que surgían por las islas británicas alejados de la élite comandada por las viejas glorias. Debían tener una relación familiar muy cohesionada porque donde iba uno, iba el otro, un hecho que dentro del Rock tampoco es fácil encontrar, salvo honrosas excepciones. Y es que ya empezaron juntos en esto con su primera banda GUN que por entonces su disco pasó sin pena ni gloria y eso que tiene el privilegio de haber sido vestido por un entonces desconocido Roger Dean.

En 1970 tras la desaparición de la banda, continúan en el ambiente militar y forman nueva banda, llamada esta vez Three man Army, les viene al pelo porque serán un power trío de Rock potente y duro compuesto por Adrian, Paul y a las baquetas Tony Newman un músico que ya tenía cierto nivel tras haber participado en varios combos entre ellos con Jeff Beck. Lanzarán su primer disco en 1971 con un contenido espléndido, pero sin llegar a entrar en listas ya que se mueven en mercados underground, y pasando bastante desapercibidos, poco de publicidad y nada de televisión. Su discográfica, Pegasus, decide que aquello no va a ningún lado y los deja plantados. Sin desanimarse, consideran que hay que seguir adelante con las ideas claras y la misma formación, llaman la atención y serán fichados por Warner Bros con quienes rápidamente darán lugar a un nuevo Lp, su segundo trabajo, esta vez menos hard y más abierto al blues. En 1972 realizarán una gira por EEUU teloneando a otros donde se dan a conocer y obtienen ciertas ganancias para la Warner pero siguen sin entrar en listas. Al año siguiente con nuevas composiciones dan lugar a su tercer álbum al que llaman Two, ya que era el segundo con su nueva compañía y en el contrato se mencionaba la obligación de dos discos, pero ya lanzado en 1974.

Los efectos siguen siendo los mismos, buen material, pero no hay nada que hacer contra los grandes del hard, Led Zeppelin, Deep Purple, Humble Pie etc, son una competencia difícil y juegan en una liga superior, y los Gurvitz y compañía siguen en el inframundo intentando despuntar y entrar en listas, algo que se resiste. No se les presenta oportunidad de festivales, tanto a un lado como al otro del Atlántico ni aparición en medios, y además el sello tampoco les brinda mucho apoyo. Tienen nuevas creaciones, llevan en mente realizar una opera Rock, pero después de una serie de grabaciones de prueba todo va a quedar archivado, Tony Newman, cansado, abandona y los hermanos Gurvitz no plantean sustituirlo, simplemente desisten y no siguen adelante. Pero la carrera armamentística no termina y se asociarán con el batería Ginger Baker para crear la Baker Gurvitz army, otra gran aventura que pone punto y seguido.

El punto de mira aquí, es su disco Two, un magnífico redondo que hay que rescatar porque lo merece. El hecho de que no trascendiera en su gestación lo ha convertido en una obra de culto. Es una obra hard rock progresivo que no tiene desperdicio, densa, sólida y compacta. Paul Gurvitz, es un guitarrista de los que llaman en la red “underrated”, un mercenario, no del dinero sino de la buena música, un tipo inquieto que no ha tenido el reconocimiento que debiera, culpa con toda seguridad de su situación siempre en la sombra, detrás de los grupos reconocidos. A mi particularmente me gusta mucho, con una técnica depurada y un estilo que lo hace singular, y es que al sonido de su guitarra enseguida se le reconoce dentro de las canciones, da igual en que banda toque. Su hermano Paul también tocaba la guitarra pero no estaba a la altura de Adrian y eso le llevó a emplearse en el bajo. Si el público se detuviera a analizar con qué personajes reconocidos llegaron a tocar seguramente cambiaría la visión sobre estos músicos. También hay que preguntarse si la aportación de un segundo guitarra u otro cuarto miembro en la formación habrían aportado más brillo….pero eso ya nunca lo sabremos.

Polecat Woman es la canción de despegue, contundente de principio a fin con un sonido pesado de guitarra, Adrian está demoledor como en todas las composiciones siendo el hilo que enhebra todo el lp. Nos mete de lleno con una guitarra rítmica brutal marcando el ritmo y la batería de Newman agitada y vivaracha con gran cantidad de percusión, marcándose un solo que no llega al medio minuto, gracias a Dios, no estoy por lo solos de batería. La recta final es un solo de guitarra, marca de la casa, que va entrando suave para acabar agudo y rápido. Un temazo de hard sin concesiones con una voz salvaje y desgarrada.

La calma, aunque engañosa, llega con Today que tiene como base una guitarra arpegiada de notas espaciadas, muy melódica que va creciendo en belleza y fuerza con un tempo cada vez más elevado donde se respira un ambiente espacial en ciertos pasajes gracias a la guitarra de Adrian que se va haciendo incisiva hacia el final, con unos escarceos en la performance que me recuerdan a Kerry Livgren de Kansas.

De trepidante se puede calificar Flying sobre todo por la guerrera batería. Aunque luego la pieza navega mucho por lo melódico en cierta manera accesible con elementos atractivos en la voz, podría haber servido de hit para lanzar en las emisoras con sonido fácil de entender, el corte más popero que vamos a encontrar que termina con el solo de guitarra desatado de tinte espacial.

Una suave y melódica guitarra con el sello de Adrian nos conduce al centro de esta pieza que cierra la primera cara, algo más extensa que el resto, Space is the place, de corte muy progresivo incorpora un teclado muy marcado y lineal de fondo arropado con arreglos orquestales a cargo de violonchelos y violines. Es una balada construida sobre un estribillo protagonista de la composición y título del tema que se repite en bucle invocando un mantra en el que nos sumimos. Los arreglos son una innovación progresiva que resulta muy positiva con un potente aroma al estilo ELO que se respira en ella.

Un ritmo eléctrico trepidante nos pone en guardia con Irving nada más comenzar la segunda cara, con una combinación guitarra-batería saltando chispas y que acabará desembocando en un solo de bajo al mejor estilo “Squire” bajo una lluvia de platillos, invocando a Deep Purple en una pieza que corta la respiración que para en seco, todo un chute de energía, Rock duro con mayúsculas. Para contrarrestar el subidón de pulsaciones a continuación nos entregan I can’t make the blind see, otra balada de características similares a Space is the place, es decir con orquestación de cuerda en los arreglos y experimentando con vientos, lo que parecen ser fanfarrias en el estribillo, arreciando cada vez más poderosa la orquestación conduce a un final de efecto doppler, un corte breve que sin detenerse ensarta con Burning angel otro temazo, en mi opinión el mejor, muy duro, en la línea de Polecat woman con una voz desgarrada nuevamente, la guitarra rítmica dominando la situación y la batería de Newman trabajando a ritmos complicados. Sin duda esconde en su interior el pasaje instrumental más valioso de todo el disco, pura energía de hard progresivo con intervención del órgano que pone los pelos de punta. Energía en estado puro, una delicia señores!

Para finalizar dejan In my eyes, composición que aparenta ser una balada inicialmente, pero luego se complica y sube el voltaje convirtiéndose en un corte grave y pesado en las guitarras clamando con un estribillo en ascenso donde la melodía aparece en forma de coros por parte de los componentes. La guitarra de Adrian nos brinda un solo con un comportamiento muy juguetón. El final despista un poco, pareciendo que nace una nueva composición, pero no, termina diluyéndose.

Y eso es todo. Recomiendo encarecidamente su escucha, es uno de esos discos que hay que descubrir, no lo dejes pasar, no te penará. Si te gusta este estilo duro, estás delante de un gran descubrimiento, y aprovecha que lo han reeditado si lo quieres comprar en vinilo, porque estás de suerte y no tendrás que pagar un riñón por él. Últimamente no se que está pasando pero para comprar un vinilo vamos a tener que acudir al banco a pedir préstamos…….y eso que es tecnología del siglo pasado…...en fin, no lo entiendo.



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