viernes, 20 de marzo de 2026

STEVE MILLER BAND – The joker (1973)

 


Steve Miller……...……….Voz principal, guitarras y armónica

Gerald Johnson……...….Bajo

John King……………….....Batería

Dick Thompson…...…...Órgano y clavinet


1ª Cara:

- Sugar babe

- Mary Lou

- Shu ba da du ma ma ma ma

- Your cash ain’t nothin’ but trash

2ª Cara:

- The joker

- The lovin’ cup

- Come on in my kitchen

- Evil

- Something to believe in


Este gran guitarrista americano hasta las cachas, tuvo la suerte de nacer en una familia donde la música estaba presente a todas horas, concretamente el jazz puesto que los padres se dedicaban a él. Aprendió a tocar la guitarra con pocos años gracias a Les Paul, un amigo de la familia que los visitaba con mucha frecuencia. Con sus dotes alentó a Steve y el éxito que vendrá en el futuro se lo debe a él. En el colegio fundará su primera banda The Marksmen, allí conocerá a Bob Scaggs, futuro miembro de la Steve Miller Band, al que enseña acordes para que aprenda la guitarra y pueda ingresar en su grupo. Después en la Universidad formaría The Ardells acompañado de Scaggs. Se gradúa y hace un viaje relámpago a Dinamarca, regresa a EEUU y aterriza en Chicago, ciudad de Blues. Conoce su escena y trabaja con Paul Butterfield y grandes Bluesmans como Muddy Waters, Howlin’ Wolf y Buddy Guy.


Propiciado por el ambiente formará una nueva agrupación, la Goldberg Miller Blues Band junto a Barry Goldberg y le convence para tocar en clubes de Chicago, incluso llegará a coincidir con el mismísimo Chuck Berry. Es la primera vez que firma un contrato con una discográfica, aunque solo grabará un sencillo con ese nombre. Con su recorrido por todos los garitos de la ciudad consigue hacerse una idea del estado del blues en la city, sintiéndose decepcionado con lo que va encontrando y tomando la decisión de marcharse a Texas donde no será admitido en la Universidad de Austin.



San Francisco será su siguiente parada, allí queda gratamente sorprendido por el sonido blues que se respira. Accede a un concierto de la Butterfield Blues Band y Jefferson Airplane y rápidamente empieza a darle vueltas a la cabeza, tiene nuevas ideas y su primer paso es crear el proyecto. Es 1967 y será la primera vez que se oiga hablar de la Steve Miller blues band, una formación más a sus espaldas, la definitiva, aunque más tarde se abrevia el nombre dejándolo en Steve Miller Band cuyo sonido está arraigado en el blues psicodélico, estilo que entonces abrazaba toda la costa oeste. Además participan en el Monterey Pop Festival, buen escaparate, obteniendo cada vez mejores posiciones en las listas con aumento del números de acólitos.


Después de sus 5 primeros álbumes rezumando psicodelia y blues con canciones muy logradas e interesantes, parece que por fin empiezan a despuntar y su nombre se escucha en foros y emisoras de radio, consiguiendo hacerse respetar por el público en ambientes musicales del momento. En 1971 Steve sufre un accidente de coche, se rompe el cuello y se queda en dique seco durante muchos meses para recuperarse, justo en el peor momento, cuando iban a iniciar una gira por Europa.


Las vicisitudes no detienen a la Steve Miller Band, y siguen editando discos. Ya recuperado de las lesiones Steve vuelve con nuevos bríos y nuevas ideas, llegamos al 8º disco de su carrera, The Joker. Tras su publicación los medios de comunicación coinciden en que este disco supone un punto de inflexión en la carrera de la banda. El Rock se hace más enérgico y rápido respecto a los anteriores, pero las raíces se mantienen y el blues sigue dirigiendo la nave, aunque con nuevos matices y…...ah! no olvidemos que Steve ya no es un novato en la producción. Supondrá todo un éxito en el país alcanzando el puesto n.º 2 de las listas más importantes, se convierte en platino y traspasa fronteras.


Fiel a sus raíces es un hombre al que el pasado le pesa musicalmente y todo lo que vivió y aprendió forja su estilo, y no es otro que el blues en estilo muy puro. Es algo irremediable y trasciende en todo lo que hace. Así cuando comenzamos la escucha Sugar babe entrá directo con una guitarra arraigada en el sur y medio oeste americano, el bajo es una máquina rápida e insistente convirtiendo a la canción en vital y pulsante, la caja de la batería arrecia, el estribillo homónimo resulta machacón y nos lo clava en el oído. Una buena canción de rock con una rica instrumentación. Le sigue Mary Lou, una breve pieza desenfadada y resultona que no llega a los 3 minutos y que gira nuevamente en torno al título, ligera, sencilla, donde la voz tiene el protagonismo y está vestida con un teclado simple y “picoteante”. No se trata de una composición creada, es una versión de Ronnie Hawkins.

Shu ba da du ma ma ma ma es mi composición favorita del disco, muestra dinamismo y diversidad, además contiene un fantástico interludio instrumental creciente y decreciente en su interior y también el solo más duro por parte de Steve a la guitarra, pero majestuoso demostrando su dominio de las cuerdas y donde se intuye pasarlo muy bien. Ya se inicia con una bonita guitarra y un órgano muy blues y nos torpedea con el graciosos título en el estribillo atravesando diversos paisajes musicales a con un ritmo de batería excelente, un mix a nota y contranota. Cierra este lado Your cash ain’t nothin’ but trash donde escuchamos a Steve hablar con sobrealiento antes del 1,2,3,4 y empezamos. Otra versión de Charles Calhoun que comienza con percusiones y por un momento parece que estemos ante una pieza mestiza, pero no, es un rock and roll muy heterogéneo directo y sencillo, construido con la guitarra a pedal y unos zarpazos de clavinet a cargo de Thompson

Al otro lado nos espera el hit que les hizo saltar los peldaños de las listas de 3 en 3. Dando título al álbum the joker es un tema que cala desde el primer momento. La magia reside en la frase de bajo que se repite una y otra vez, magnífica. A eso le sumamos la guitarra acústica de Steve. Deliciosa, le da un toque folk auténtico y cercano situado en el estribillo, que por cierto es muy acertado y engancha. Una graciosa guitarra de pedal se encarga de separar las subpartes de esta breve pieza.


De pronto parece que estamos en otro ambiente, otro disco, suena diferente. El blues más enraizado ha aterrizado. The lovin’ cup es una alabanza al puro sonido americano proveniente de los bluesmans de toda la vida, en él Steve se atreve con la armónica y trabaja la voz para ponerse a la altura de las circunstancias, porque hay que decir que la voz de este hombre es plástica y se adapta a todos los terrenos que pisa. Sonido inherente a las vastas llanuras sureñas del pasado siglo. Igualmente Come on in my kitchen es otra composición que parece fuera del disco, de ambientación blues, intensa pero tocada en vivo a capela prácticamente, acompañado solo de su guitarra acústica y demostrando la capacidad mutante de su voz. Final en seco, aplausos y sin descanso ingresamos en Evil, nuevo blues profundo en el estilo pero acompañado de la banda, a un ritmo muy lento, como antaño. El órgano teje una pantalla bajo la voz que suena potente y sumergida en el estilo y la guitarra llora en sus incursiones blues.

El último tema Something to believe in es una balada ya en estudio con guitarras folk brindando un sonido acogedor y tierno, enriquecido con algunos matices blues y que transmite buenas sensaciones, algo así como “home sweet home”.

Para alguien que no esté iniciado en este grupo, creo que es un trabajo excepcional con el que empezar, reúne de todo un poco a medio camino entre blues y rock. Después, ya con una idea puedes elegir, pero si vas hacia delante, debes saber que en los años 80 las cosas ya no serían igual, como en infinitud de casos.







viernes, 13 de marzo de 2026

The Who: El lanzamiento de su 3º disco (1967)

 "La funda debía dividirse en cuatro paneles, en cada uno de los cuales aparecería un miembro de la banda anunciando un producto. Como yo debía salir a torso desnudo con Odorono, me preocupaba que se me viera tan flaco. Roger debía sentarse en una bañera de alubias estofadas (prácticamente congeladas), donadas generosamente por Heinz. Keith salió aplicándose la pomada anti acné Medac, y aunque era proclive a verdaderas eclosiones de granos, aquella vez la espinilla era falsa.

John fue el más favorecido, al posar con una modelo rubia medio desnuda para la academia de culturismo Charles Atlas. Como ya había trabajado en Radio Londres con cancioncillas radiofónicas y en las voces de identificación de emisora, Kit consiguió compactar  debidamente el álbum. Tras el montaje y mezcla finales, nos tiramos de cabeza a la publicidad en radio y televisión, anticipando el lanzamiento."

                                                                       "Who I am. Pete Townshend" 




Que tipo Tippett

Tippett y Fripp



 

 "Keith Tippett es un pianista con un estilo fuertemente jazzístico y esto se nota en sus intervenciones con King Crimson en la presente grabación, Lagarto e Islas. Además, Tippett es uno de los grandes músicos ingleses de jazz libre, con un tremendo talento compositivo.

 


Su supergrupo Centipede contaría con la colaboración y la producción de Fripp en su ambicioso doble Energía de septobre (1971) y varios de sus discos individuales de los años 70 fueron producidos por Fripp. Keith Tippett era tan valorado que se le ofreció pasar a ser miembro estable de la banda. Sin embargo, el pianista no aceptó, quizás queriendo salvaguardar su enorme libertad de creación y argumentando que hubiera sido fichar por dinero y que él respetaba demasiado a King Crimson para hacer eso."

                                                 (King Crimson. Crónica de un malestar. Alejandro Díaz Varón) 







viernes, 6 de marzo de 2026

T2 – T2 (1997)

 


Keith Cross……………...……..Guitarra, piano eléctrico

Bernard Jinks….…………..….Bajo

Peter Dunton…………..……..Batería, mellotrón, guitarra acústica, voz


1ª Cara:

- Highway

- Careful Sam

- Timothy monday

- Cd

- The minstrel


2ª Cara:

- Fantasy

- T2


La pieza clave de este trío fue Peter Dunton, compositor y vocalista que antes había pertenecido a PLEASE, donde también le acompañó Bernard Jinks, aunque ambos se separaron por poco tiempo para ir a paraderos diferentes, porque un año después en 1969 vuelven a retomar amistad, pero esta vez Jinks se trae reclutado bajo el brazo al guitarrista de su fugaz banda antecesora BULLDOG BREED, Keith Cross, tercer valor con el que se completaría este engranaje.

John Morphew se ocuparía de financiarles para llevar a cabo la construcción del grupo. Ya los conocía de antes y no tuvo reparo en ponerse al frente de las finanzas y la promoción. No tardó en conseguir el primer contrato para DECCA, pero internamente tuvo encontronazos y disputas con los músicos, por lo que decidió abandonar sin dilación y T2, quedaron a su suerte. Con manifiestas dificultades consensuaron continuar adelante llegando a obtener la grabación y publicación de su primer álbum.

Poco después aparecen como invitados para el Festival de la isla de Wight en 1970, algo fantástico, un escaparate de grandes dimensiones donde darse a conocer. Y no solo eso si no que además confeccionan un anuncio para la BBC 2 tras el que regresan inmediatamente al estudio para la generación y registro de lo que será su segundo long play. Pero el hecho de haber seguido adelante a las bravas llevó consigo que su debut tuviera gran carencia de publicidad y una mala distribución fabricándose una tirada muy corta, la dificultad para hacerse con un ejemplar en las tiendas es complicado, todo esto se traduce en estragos de los que no podrán rehacerse.

Abocados a la disolución, esta llega en 1972 nuevamente por asuntos internos, mientras viven inmersos en la formalización de su segundo Lp. No llegaron a ver su publicación y quedó archivado en el depósito de la discográfica hasta que en los 90 aparece como consecuencia de una reedición inédita. Este hecho provocará una reunión de la primigenia banda, pero sin Cross, llevando la guitarra un tal Moore. Dio frutos, más de lo esperado y en 3 años se inventan 3 álbumes de estudio, efectividad absoluta. La unión se resquebraja y el proyecto vuelve al armario de donde no saldrá más.

Este disco que se publica en 1997 aunque sea realmente de 1970, es precisamente la adhesión de todas las demos que no llegaron a cuajar en el 2º LP, y que como veremos algunas de ellas finalizaban de manera caótica y apresurada, producto seguramente de la falta de tiempo que sufrieron en el momento de la ruptura. Parece ser que Peter, el cerebro del triunvirato, tenía claro que su idea no era copiar a nadie, sino realizar un rock innovador que se separara de tendencias, algo muy difícil de conseguir por otra parte, pero visto los resultados estuvo bastante acertado.

El Rock que llevaron a cabo es original y no vislumbramos semejanzas con otros combos al menos superficialmente, aunque si que es verdad que su sonido con algunas inserciones de jazz se puede catalogar de proto-progresivo con influencia de la psicodelia, muy similar a las bandas en las que habitaron anteriormente. No solo es sonido vanguardista, si no que además podemos decir que fueron pioneros en la forma de tratar las guitarras dentro del hard, un estilo agresivo, pesado y seco que tal vez fuera lo que más adelante se denominará como Stoner, fuente de inspiración para muchos grupos años después dentro de disciplinas como el Hard y el Heavy metal.

Tienen una tremenda facilidad para pasar de un momento durísimo y guitarrero a otro dulce y melódico resultando chocante como son capaces de hacerlo, pero es una dinámica que se repite a lo largo de todo el disco. Guitarras ásperas y oscuras suelen ser creadoras de atmósferas agobiantes, pero su contrario aparece cuando menos lo esperamos con ambientes cuasi-pastorales construidos con flauta, teclados, la voz melancólica de Dunton y la guitarra domesticada con aterciopelados rasgueos. El mellotrón es uno de los instrumentos más utilizados sirviendo para aplacar la furia, proporcionándole ese aire proto-progresivo de la época, pero aunque es el más presente no es el único, el piano eléctrico también tienen intervenciones.

Peter Dunton

En el mundo musical este álbum sin título será conocido como Fantasy o 1970, respecto a su trabajo anterior y debutante hay que decir que difiere en algo, en éste que pretendía ser su siguiente LP, antes de la desaparición se observa mayor endurecimiento del sonido, pero también la eliminación por completo en las composiciones de los metales a la hora de hacer arreglos, de manera que su rock se hace más compacto, pesado y primitivo, un sonido muy directo y cerebral que contrasta con los pasajes relajados que intercalan.

Highway es el primer tema, y ya nos deja claro el estilo que van a trabajar, guitarra dura desde su inicio. Atmósfera muy tensa, nubarrones que se disipan en instantes para volver de nuevo a la crudeza. Careful Sam y Timothy monday son piezas de creación muy similar en las que que emergen melódicas y suaves, pero poco a poco van tornándose más salvajes, la guitarra arrecia hasta el final en una maraña de psicodelia. CD es un corte que parece acercarse al blues y donde la guitarra ofrece uno de los solos más largos y ácidos junto a un bajo recalcitrante que trabaja furioso en la sombra, aquí a mitad a un receso jazzy. Con The Minstrel cierran la primera cara, balada pastoral deliciosa en su mellotrón protagonizada por la voz y la flauta de melodía delicada, una de las mejores.

Para el otro lado del vinilo quedan las suites más largas, solo dos ocupan todo el espacio, pero estaréis conmigo en que son las mejores, puesto que gozan de una composición más elaborada que contrasta con fases de improvisación y muestran diferentes paisajes dotándolas de un rico dinamismo. Con la inquieta batería de Dunton comienza Fantasy, tema donde se refuerza esa característica que demuestran para pasar de instantes agresivos a delicados pasajes en cuestión de segundos y terminada con un final en seco improvisado. La mayor aportación del mellotrón en toda la obra se encuentra en T2, y también aquí el piano eléctrico se deja ver creando conjuntamente un sonido muy prog de la época a través de compases largos. Es el más largo de todos los tracks, pero también el más dinámico, variado y épico donde la guitarra se muestra más comedida y ofrece punteos sin lanzarse al vacío. Es una especie de “In the court of crimson king” bañada en ácido.

De haber seguido adelante es una incógnita saber que derroteros habrían tomado estos muchachos por la senda del Rock, su intención de no tener influencias de nadie no se donde los habría llevado, pero ellos sí que podrían haberse convertido seguramente en influencers…...o puede que hubieran sucumbido a la presión de la industria….quien sabe. A mi lo que me gustaría saber es ¿De donde viene lo de T2?





domingo, 22 de febrero de 2026

The watchers


 "Las prisas no son buenas consejeras, pero, en este caso, la casualidad hizo que la presión determinase la elección de la portada del álbum. En un principio el disco no iba a llevar  el título Équinoxe, sino que se iba a titular Venus, y la portada iba a ser un dibujo de dos planetas unidos por una cuerda de tender la ropa. Pero Jarre rechaza rápidamente la idea y su amigo Michel Granger le enseña una serie de pinturas.

 

La elección de Jarre recae en la más que conocida portada del disco, en la que una serie de personas que sujetan unos prismáticos -personajes a los que Jarre, cuarenta años después, se referiría como The Watchers, o los vigilantes, en español- observan algo que sucede encima de un escenario. La presión que Jarre sentía con este disco se reflejaba de sobra en la portada del álbum, lo que él definía como sentirse observado.  La pintura de Granger llevaba por título Le trac (el miedo), pero Jarre decide como título Équinoxe (Equinocio), ese momento del año donde la noche y el día tienen la misma duración y el sol se sitúa en el punto más alto con respecto al observador."

                                                                                 (Jean Michel Jarre. The watcher) 





 

La dualidad Marriott - Frampton

Marriott , Bowie y Frampton

 "No puede decirse que Humble Pie lo pasara bien en su primer año de unión . En un comienzo les costó hallar su identidad musical como núcleo y se dedicaban a componer cada uno por separado, con lo cual el cuarteto venía a ser una autopista de cuatro carriles no siempre concurrentes en la misma dirección. Steve Marriott aportaba su naturaleza salvaje heredada de sus comienzos  en el soul y en el Rhythm & blues. Era una fiera, con una de las mejores voces que han habido para cantar blues y rock. Peter Frampton surgía de un núcleo muy comercial y por si fuera poco no había escrito apenas canciones. Hizo sus primeros escarceos en los primeros discos de Pie y entonces surgió su lado más bien lírico, tranquilo, apacible, lo cual, si bien en un principio formaba el contrapunto de Marriott, acabó por separarle más y mas de él y de la banda."

                                                                 (Peter Frampton. Alive. Jordi Sierra i Fabra) 

 

                                          


domingo, 15 de febrero de 2026

LIGHT – The story of Moses (1972)

 


Adri Vergeer……………...……..Piano y órgano, Celeste, mellotrón, sintetizadores, voz

Gerard Steenbergen….……….Guitarra acústica

Joop Slootjes………….….……..Bajo

Hans de Bruin..……………..….Saxo y flauta

Sjaco van der Spel.………....Batería y voz

Colaboradores:

Guus Willemse………………………………....Bajo

Hans Hollestelle…………………….………...Guitarra eléctrica

Marian Schatteleyn y Robbie Dale…...Voces


1ª Cara:

- The water

- The blackberry bushes


2ª Cara:

- White turns into black

- The nuisances

- The desert

- The red sea


Vamos con una de rock cristiano!………..Nooooooo……...no se trata de eso!…… pero si es cierto que es una obra conceptual basada en el episodio bíblico de la salida del pueblo de Israel de Egipto, conducido por el enviado de Dios, Moisés, que los libera de las garras del Faraón, tras una dura tarea a base de plagas, llevándolos por el desierto hacia la tierra prometida. Este es el único disco que dejó esta banda como evidencia de su corta existencia. Surgidos en Países Bajos en los 60, en la ciudad de Gouda (buen queso), se empapan en un primer momento de todos los grupos más sobresalientes que les circundan, allí en su país. EKSEPTION y FOCUS llaman poderosamente su atención pero no son lo únicos, podemos añadir formaciones menos conocidas para los no-adeptos………...BRAINBOX, y ya fuera de sus fronteras CRESSIDA, PROCOL HARUM, etc.




Es difícil encontrar algo de información sobre este fugaz proyecto, tal vez lo más extenso que he podido verificar está en la trasera del la carpeta que alberga el vinilo. Parece ser que en primera instancia se llamaban “Light Formation” y finalmente el nombre se redujo a la primera, coincidiendo con la incorporación al grueso de Hans de Bruin que se ocupará de los instrumentos de viento, y poco más se puede añadir. Ninguna averiguación del porqué de su desaparición.

La historia dividida en 6 piezas, mantiene en la primera cara las más extensas que se reducen a dos. Es una obra que bien podemos llamar sinfónica, puesto que se asemeja a una versión moderna de lo que podría ser un concierto para órgano, puesto que a golpe de este instrumento se construye la mayoría del disco. Predominante de principio a fin junto a actuaciones menores de otros teclados de diversa índole que combina, se puede decir que se lleva todo el protagonismo, dejando al resto de instrumentistas en segundo plano.

Se tiene mucho tiempo para analizar la música escrita en su mayor parte por Adri Vergeer como es obvio, un trabajo con muchas luces y alguna sombra. Las texturas creadas no dejan que caigamos en fases de sopor, ya que son melodías bien pertrechadas y con muchos cambios, que permiten que nuestro oído tenga que estar bastante atento a las variaciones que suscita. Pero no es fácil mantener la calidad y algunos instantes pueden hacernos bajar la guardia, más que nada porque hay que estar conectado con todos los sentidos ya que es un viaje más bien falto de energía, en el sentido de que no son temas con ritmos vivos e intensificados, una carencia que se echa de menos en más de una ocasión. Es un todo al que le hubiera venido muy bien un hit con el que el público se encendiera para quedar atrapado, un éxito que nos enganchase y que nos hiciera sentirnos más vivos…….pero no es así, estamos frente a un magno lienzo situado en un frío museo vacío, carente de vitalidad.

Composiciones muy interesantes en las que se observan tendencias e influencias de todos los colores, desde el blues, la psicodelia hasta el jazz, pasando por la vanguardia que surge en el continente a finales de los 70 así como por la música clásica y en concreto la de Johann Sebastián Bach. Incluso podríamos asociarlos con la familia Canterbury con un sonido muy aproximado en momentos a los exponentes SOFT MACHINE o CARAVAN. Se puede decir que estos chicos tuvieron bien abiertos los ojos y los oídos a todo lo que les rodeaba y lo gestionaron a su manera para construir este testimonio único y original.

La pieza con la que inicia este periplo, The water, nos pone en situación con sonido acuoso y un órgano que comienza a venir desde la lejanía. Una obertura magna y épica que resulta uno de los pasajes más inspirados albergando buenas esperanzas, con una característica intrínseca a todo el volumen que es la solemnidad que desprende el órgano en su estructura. Un sonido muy cercano a Procol Harum en creaciones en las que Mathew Fisher dejaba volar su arte. La guitarra española arpegiada que se observa cuando lo permite el teclado es deliciosa. Se subdivide y entra en una nueva fase tras una invocadora voz que repite un texto como un mantra, nos topamos con las primeras líneas cantadas en un disco mayoritariamente instrumental y después con la incorporación más patente que va a tener la guitarra eléctrica a lo largo de epopeya, conduciendo junto a las voces de la mano hasta el final.



La otra gran composición es the blackberry bushes, con arranque marcial y percusiones latinas que animan estos primeros compases, pero no pasará de ahí, la solemnidad y la sobriedad regresan a un ritmo más vivo saltando de pincelada en pincelada e internándose poco a poco en escenarios de jazz donde se acomoda durante un rato para acabar en unos desarrollos progresivos y psicodélicos calmados y de aires pastorales por la aparición de la travesera y las voces melodiosas que recuerdan a composiciones como I talk to the wind de los Crimson.

Volcamos el vinilo y aparece White turns into black con unas notas de órgano muy reconocibles, juguetean con el eterno e incontestable compás de “In a Gadda da Vida” de los IRON BUTTERFLY con pequeños matices para no levantar ampollas. Un comienzo que tiene continuidad con un ritmo entrecortado y fulgurante del órgano dando paso a la suite que vuelve a sumergirse en terrenos de jazz en los que el bajo tiene un papel estelar junto al teclado y una percusión shuffle. Tras el libre interludio vuelve a tocar suelo progresivo con aguas remansadas y pastorales que bien podrían servir de material inspirador a formaciones posteriores como CAMEL.

Sin silencios, unas sencillas filigranas del órgano nos presentan The nuisances, el siguiente corte, con alto contenido clásico en su atmósfera con bellas aportaciones del Celeste que intensifican aún más el contenido retro en un conglomerado de teclados excepcional. El órgano va a mostrar unas de las líneas más inspiradas, bajo un tapiz de partitura construida sobre escalas ascendentes y descendentes que flirtean con los clásicos.

Una voz fuerte y vehemente de pronunciación consistente abre The desert, una pieza de sonidos enigmáticos donde decae el volumen y resulta más minimalista que ninguna de las otras en su concepción, desembocando en la última parada The red shea, más corta todavía que se confecciona según patrones y escalas de la música tradicional del mundo árabe donde nos quieren dejar muy claro con voz vehemente nuevamente que Moisés ha llegado a tierras del mar Muerto.

Y este es el final, pero sorprenderá al oyente porque tras una creación de este calibre esperamos un final acorde a la grandilocuencia y la magnificencia del evento. Estamos esperando un desarrollo dentro de la épica, un remolino musical que nos eleve y nos transmita esa sensación de importancia y trascendencia del concepto que se ha traducido a lo largo de todo el acontecimiento. Pues no, al contrario es algo que parece inacabado, abrupto y frío, tal vez no sabían como finalizar, no hubo tiempo…….o bueno, creyeron que era la mejor manera.




sábado, 7 de febrero de 2026

Blind Faith: Ascensión meteórica

 "Los empresarios de este grupo, ante todo Robert Stigwood, ejercieron la más hábil maniobra de triunfo de la nueva músico pop. Sin que ningún periodista hubiera oído ni un solo sonido del nuevo conjunto. Las revistas especializadas y los periódicos se desbordaban en alabanzas hacia el nuevo conjunto.

 


Gracias a los encargos anticipados, el álbum del conjunto ya alcanzó una venta superior al millón de dólares el mismo día de ponerse a la venta. E incluso antes de que el conjunto hubiera realizado su primera actuación pública, estaba completamente vendida, por valor de un millón de dólares, la supergira por los Estados Unidos, de cuatro semanas de duración".

                                                                        (El mundo de la música Pop) 





El bueno de Bonham


 "Las chicas y la bebida iban de la mano, aunque a veces el licor era suficiente. Por aquel tiempo hubo alguna ocasión en la que dimos dos conciertos en la misma ciudad, por lo general a las 10 y a media noche. Durante la pausa entre las dos actuaciones, descorchábamos champán, a veces muchas botellas. "La priva me calma los nervios", me decía Bonzo. "Me siento mucho mejor cuando tomo una copa o dos". Pero la verdad es que se tomaba 10 o 12."

                                                                              (Led Zeppelin. Jon Brean) 

                           


viernes, 30 de enero de 2026

TOM PETTY AND THE HEARTBREAKERS – Damn the torpedoes (1979)

 


Tom Petty………………..Voz principal, guitarra rítmica, armónica

Mick Campbell………..Guitarras

Ron Blair………...……..Bajo

Benmont Tench……….Piano, órgano, armonio y coros

Stan Lynch…………....Batería y coros


1ª Cara:

- Refugee

- Here comes my girl

- Even the losers

-Shadow of a doubt

-Century city


2ª Cara:

- Don’t do me like that

- You tell me

- What are you doin’ in my life?

- Louisiana rain


Con dos discos ya publicados a sus espaldas llegó un momento en que la distribuidora ABC Records fue absorbida por MCA Records, cosa que no le gustó nada a Tom, que no admitía ser traspasado de compañía sin su consentimiento. Fue llevado a juicio por incumplimiento de contrato y éste a su vez se declaró en bancarrota para defenderse. Finalmente después de unos meses la situación bastante insostenible para el norteamericano se resolvió con la firma de un nuevo contrato con una subsidiaria de MCA llamada Backstreet Records, con la cual llegaría a grabar Dawn the torpedoes de una vez por todas, algo que le tenía en vilo. Por fin se acababa la incertidumbre y podía respirar, el álbum iba a salir adelante con un éxito como no podía imaginar. Alcanzó el puesto n.º 2 del Billboard solo por debajo de Pink Floyd y su brutal The Wall, obteniendo nada menos que un triple platino y dejando atrás a bandas reconocidas como The Knack, Cars ó Cheap Trick

Mientras en Europa el punk y la new wave estaban en la cresta de la ola, Petty, un tipo de aspecto frágil elegía su propia senda intentando ser fiel a sus ideas. Mentiría si dijera que no estuvo abierto a influencias de todo lo nuevo que procedía del viejo continente, pero siempre desde una posición consecuente con su estilo. Sus mayores maestros posiblemente fueron Bob Dylan y Neil Young, pero también admiraba a The Byrds y congeniaba muy bien con su paisano Bruce Springsteen, así como con los Stones.

Una diferencia de este disco con sus anteriores es que la temática es más intimista, con una serie de canciones que aluden a aspectos de la vida que aparecen por primera vez en sus creaciones como elemento protagonista. En tierra de nadie entre el punk la new wave y el hard rock nuestro amigo Petty supo engendrar un disco de rock and roll con todos los ingredientes para triunfar en el escenario existente. Una serie de temas directos en su proyección con genialidad en los ritmos propuestos, como buen guitarra rítmica que es el rubio de mirada caída. Consigue congeniar la fuerza y rebeldía del rock con la comercialidad justa para hacer que la música sea atractiva y pegadiza a la vez con estribillos que se suceden y se adhieren a nuestra memoria sin remisión.

El sonido de las canciones es brillante y la melodía limpia y bien arropada, un soplo de aire fresco, con una sobria producción en la que destacan los arreglos que van entrando muy sutiles, sencillos pero efectivos. En mi opinión tal vez un lado está más compensado que el otro en cuanto a calidad de los cortes, aunque no se puede desechar ninguno, no hay tema malo ni de relleno. El punto más duro lo pone la guitarra de Campbell, pero siempre son solos muy controlados y de duración contenida de manera que no arrastren demasiado el sonido hacia la crudeza del Hard.

En su primer tema Refugees podemos detectar en su voz una cadencia descendente que recuerda a Dylan nada más empezar y donde marca el ritmo con firmeza engrandecido por los teclados. Una pieza elegante que engancha desde su inicio donde Petty como en muchas otras ocasiones más adelante se siente libre y desahogado en su expresión. Pero es que luego llega Here comes my girl, otra maravilla, mejor incluso diría yo con unos rasgueos en las cuerdas y un juego de dedos en el estribillo que resultan deliciosos y que son el ritmo estrella de aquí en adelante. Una pieza épica que es capaz de transmitirnos la inquietud del cantante con una voz muy expresiva acorde a la circunstancia, llegando al final la instrumentación se eleva y resulta un bonito broche final.


Con un comienzo catártico arranca otra gran composición llamada Even the losers dedicada a todos aquellos anti-héroes que vagan por el mundo. El ritmo es marcado nuevamente con rabia y firmeza a través de la guitarra de Tom, pero los teclados de Tench y la guitarra de Campbell cargan con fuerza generando un grueso muro sonoro bastante incendiario dando como resultado un rock muy vivo, enérgico y pegadizo que hacer reverdecer de nuevo el buen espíritu del Rock. Descubrid los arreglos que introduce Tench con su órgano, son pura delicia.

Shadow of a doubt es otro pulso de energía con un ritmo muy marcado donde no baja la guardia y donde resultan muy curiosas las percusiones iniciales. Las guitarras arrecian al frente, los teclados quedan en segundo plano de manera que el rock se hace más crudo donde pueden tener cabida influencias de sonidos provenientes de Europa o de su colega Springsteen. Con Century city pone punto y seguido en el álbum, un rock rabioso de estructura clásica que recupera el alma inconformista del estilo y donde escuchamos desafinar la guitarra de Campbell, una versión del sonido propiedad privada del señor Neil Young.

Pegadizo de principio a fin es Don’t do me like that, abre un paréntesis con un sonido enraizado en la new wave, posee un ritmo juvenil con los teclados como base de operaciones, sencillo engancha rápidamente, breve e intenso. Podría servir de single para las radio fórmulas. You tell me parece seguir la senda del corte anterior también con un estilo que alberga componentes de la new wave. Menos enérgico que otros, muestra aspectos hard e introduce el sonido de slide guitar como novedad.

What are you doin’ in my life? contiene una atmósfera que profundiza en la música americana con más claridad. La slide guitar vuelve a hacer su aparición con una actuación que flirtea con los orígenes de la música popular de ese país y el insistente picado del piano pone el punto de blues. El viaje por la tierra media estadounidense termina con Louisiana Rain, otra pieza que tiene un extraño comienzo, algo que resulta anecdótico en este disco, puesto que lo hacer en varias canciones. De nuevo el aire americano nos invade con una atmósfera de rock originario, donde coinciden guitarra slide y armónica para poner melodía a una canción nostálgica de tintes algo tristes, una balada donde Petty se siente cómodo pero a su vez nos revela sentimientos que alberga, todo a través de un filtro impregnado por detalles de la música de Neil Young.

Se trata de un disco muy homogéneo realizado con una frescura y sencillez que lo convierten en un trabajo que si no es atemporal, goza de una cierta facilidad para poder ser escuchado hoy en día sin que encontremos estructuras obsoletas, arcaicas o desfasadas en gran medida. Una inyección de energía que nos atrapa con sus estribillos y una instrumentación precisa y compacta.







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