"Las fronteras entre Psicodelia y Rock progresivo, como se puede observar, son difusas. Ambos géneros comparten demasiado. No es raro que se confundan ocasionalmente durante el período formativo del rock progresivo, entre 1967 y 1969, con un continuo tránsito de ideas y músicos. Las intersecciones son constantes.
Paradójicamente, el lugar en el paradigma de mercado apenas se disputa: la Psicodelia vive una dilución que coincide con su culmen, mientras que el Rock progresivo se afianza. No habrá choque entre ellos, sino cohabitación. Algo tiene que ver la proximidad de ambos y su contexto común, el de la Contracultura. Solo así se entiende que obras maestras de la Psicodelia del 67 sean, a su vez, vindicadas como fundacionales para el rock progresivo: The piper at the gates of dawn (Pink Floyd), Sgt, Pepper's Lonely hearts club band (The Beatles), Lumpy gravy (Frank Zappa). Lo mismo ocurrirá con algunos artistas, discográficas, audiencias, publicaciones, escenas, etc."
"Lo que se buscaba en suma era el mejor sonido que se pudiera producir y, de la manera más curiosa, nació el maxisingle, es decir, un simple tema de 3,4 o 5 minutos insertado en la cara de un vinilo de tamaño LP. Un disc jokey, Tom Moulton, y el ingeniero de grabación de los Media Sound, José Rodríguez, fueron accidentalmente los responsables del invento.
Una noche se quedaron sin placas de 7 pulgadas (single). Moulton quería pinchar cuanto antes y en primicia la canción I'll be holding on, de Al Downing. Así que para no perder tiempo colocó el tema en una placa de LP. Cuando lo puso en la discoteca fue increíble, porque a mayor espacio y separación en las estrías del vinilo la fuerza de los bajos y la calidad del sonido en general era espectacular. También era mejor la manejabilidad a la hora de poner o sacar los discos. El hallazgo se convirtió en un hito y la industria lo comercializó en 1976 oficialmente."
Jim
McCarty………..Voz principal, coros, guitarra acústica y
percusión
Louis
Cennamo….……..Bajo
John
Hawken…………......Piano, Fender Rhodes, Sintetizadores,
Mellotrón, clavecín y Hammond
John
Knights Bridge…..Guitarra eléctrica y acústica
Eddie
McNeil………….Batería, campanas, percusiones, efectos
1ª
Cara:
-
Madonna blue
-
Never be the same
-
Louis’ theme
2ª
Cara:
-
Wings across the sea
-
Cruising nowhere
-
Man of miracles
-
The revolutionary
Para
alguien que no esté puesto, o que no sepa nada del pasado de algunas
bandas como RENAISSANCE, le resultará difícil
entender ciertas cosas cuando se tope con sus álbumes, me estoy
refiriendo más que nada a los comienzos. Hablo con conocimiento de
hecho, ya que lo viví en primera persona y he de decir que hasta que
no profundicé en la información, llegué a pensar que estaba ante
dos agrupaciones diferentes conviviendo a la vez y con la misma
denominación. El Porqué de todo esto viene a cuento de que
ILLUSION se formó con miembros que se escindieron de la
primera formación de Renaissance, una división que fue como
una disolución, se renovó todo el personal, algo muy extraño en
el mundillo musical, siempre queda alguien, al menos un miembro
fundador, ya que sino se fulmina hasta el nombre. Además los álbumes
de la primera encarnación tienen un sonido diferente a los de la
segunda, obvio si el personal ha cambiado, lo que hace que lleve más
todavía a la confusión.
Pero
Illusion no se forjó nada más producirse la rotura, pasaron
unos cuantos años hasta que Keith Relf y Jim
McCarty, ambos antiguos componentes de Yardbirds
y fundadores de Renaissance - etapa 1, creasen
un intento de “renacimiento” con la intención de volver a
revivir el viejo espíritu de aquella primigenia banda. Y
en cierta forma lo consiguieron poniendo unas bases con las que
publicaron las primeras obras de Renaissance,
llegando a publicar un primer álbum Out of the mist,
en el convulso año 77 y un año después este homónimo con el que
pondrán final a un sueño que se quedó a medio camino en 1979.
Material que habían avanzado para un 3º Lp se quedó en el limbo,
en 1990 sacaron disco que contenía principalmente este material, una
prueba para sondear la situación del mercado y sus posibilidades.
A
causa de la poca o nula promoción que obtuvieron el desencanto
apareció pronto y con él la finalización del intento. ¿Cómo
sucedió? Por un lado la competencia ejercida por Renaissance,
que ya se había hecho con un público fiel tras una serie de bueno
discos publicados durante los años anteriores, a los que costaba
hacer sombra y luego por otro lado la situación musical había dado
un giro radical. Los dinosaurios estaban sucumbiendo y el punk llegó
para rematarlos portando nuevos aires que hicieron durante unos
cuantos años limpieza de todo lo anterior, de manera que a los
miembros de la industria no les quedó otro remedio que re-adaptarse
si querían que el floreciente negocio continuara. Esto se tradujo en
cambio de intereses; grupos como Illusion ya no aportaban nada, el
enfoque de promotores, productores, ingenieros y managers había
cambiado. Resultado de todo esto…..su música era agua pasada sin
un bagaje detrás.
Keith
Relf, para colmo de males no pudo llegar a verlo, moría
electrocutado en plenos ensayos. Los hermanos Relf quedaban reducidos
a la magnífica vocalista Jane Relf. También se contrata a otro
guitarrista que introducirá la eléctrica, una importante diferencia
con la formación inicial en Renaissance. Ese sonido que realizaron
en sus inicios musicales basado en el folk, la influencia de la
música clásica y el rock emergente que les atribuyó unas
características de elegancia, clasicismo, singularidad y hasta
cierta innovación, no llegará a verse reflejado en el nuevo
proyecto de Illusion.
Su música tiene unas bases muy similares y el resultado es bueno,
pero se ha perdido chispa, inspiración, los tiempos ya no son los
mismos y es difícil conseguir el mismo nivel.
Como
ya he dicho, las composiciones son buenas, pero ya no encontraremos
inclinación al folk y la apuesta por la música clásica y sus
influencias está difuminada, quedándose más bien en la búsqueda
de la elegancia y las buenas armonías. Además incluyen otras
influencias, por un lado la guitarra eléctrica le resta sencillez,
pero le infunde un sonido más actual y más volcado al rock. También
se observa un abanico de posibilidades con los teclados llegando a
incluir bastante electrónica, hasta un secuenciador en Cruising
nowhere.
El
global de la obra contiene un sonido reconfortante con una innata
sensación de sosiego y concordia. Mucha culpa de ello la tiene el
excelente dúo de voces masculino-femenino y los coros, que trabajan
a la par buscando la melodía y transmitiendo una atmósfera
conciliadora. Con Madonna Blue
comenzamos un bonito viaje que resulta prometedor puesto que es una
pieza, sino la mejor, una de las mejores del álbum, bastante
inspirada, con momentos instrumentales muy brillantes en las que los
arreglos de piano son impresionantes, llenos de versatilidad y
dinamismo. Es un tema que va in crescendo en
cuanto a su instrumentación llegando a generar una textura de
teclados envolvente donde el mellotrón tiene mucho protagonismo
donde se suceden las cascadas de piano. Extensa duración que ofrece
varios escenarios con música plena de armonías vocales que finaliza
con la guitarra eléctrica abordando el muro sonoro. La verdad es que
hacia el final pone la piel de gallina por su calidad.
Seguidamente
Never be the samees una sencilla canción sin
exigencias atacada con guitarra acústica y de nuevo armonías
vocales al estilo Crosby, Still…….
Balada con arreglos de piano y atmósfera etérea en el tono sosegado
general. Finaliza la primera cara con Louis’ theme,
corte muy intimista, cálido,
triste e introspectivo y con una atmósfera evocadora y melancólica
muy sensible. El teclado nos ofrece un bucle arpegiado acompañado
del piano y de la lánguida voz de Jane. Apta para días de lluvia
suave a través del cristal o para dormirse.
Nuevamente
tempos balsámicos comienzan la segunda cara con Wings
across the sea. Las
armonías vocales a dúo son el núcleo fundamental arropado por una
cálida guitarra eléctrica con filtro acorde a la sensibilidad de la
composición. Por supuesto no faltan los arreglos de piano y acústica
en la instrumentación. Melodía y sencillez que no encajan con los
tiempos impuestos.
Cruising
nowhere nos
va a sorprender porque su estructura no encaja con la idiosincrasia
de la banda. Nada más empezar nos choca la electrónica que aparece.
Introducción a cargo de un moog que establece una secuencia que en
su contexto se puede decir que es innovación o vanguardia más
acorde con los tiempos. Una pieza plagada de teclados que deja de
lado los arreglos de piano y vuelve a cargar con la guitarra
eléctrica que se explaya creando un sonido más rockero y más
evolucionado.
Retornamos
a los ambientes cálidos e introspectivos con Man
of miracles
donde una tenue atmósfera a base de campanas, suaves teclas y la voz
delicada de Jane nos sumerge en profundos pensamientos, pero es un
corte breve y sirve de intermedio para llegar a The
revolutionary,
la composición final de tintes bíblicos. Sus texturas son
progresivas y el factor de epopeya se hace presente. En ella me
parece adivinar un trabajo orquestal de contrabajos que no alcanzo a
encontrar en los créditos . La instrumentación es variada y ofrece
varios escenarios, junto con Madonna
blue
lo más completo. Aires grandilocuentes que reflejan la épica de la
historia imaginando escenas varias y donde encontramos coros
excelentes, ritmos diferentes, virtuosismo instrumental sobresaliendo
el trabajo del Hammond y con una coda que como una llama se va
extinguiendo muy despacio y sin hacer ruido.
Interesante
propuesta ideal para esos días que necesitas desconectar. No son
Annie Haslam y los suyos pero como estos, nos transmiten paz interior
y mundos utópicos en los que descansar del día a día.
"El disco de debut hablaba de opuestos sin conciliación posible, mientras que el concepto central de esta segunda obra es precisamente la conciliación y la paz en un sentido amplio. Además, hay otras dos consideraciones.
En primer lugar, las nuevas canciones no resultan tan memorables como las de En la corte del rey Carmesí, perdiendo esa cualidad sentenciosa y epigramática tan presente en temas como Epitafio.En segundo lugar, el tono dramático y épico también desaparece casi por completo y un elemento nuevo hace su presencia: el sentido del humor y la sátira. Con Comida de gato como exponente.
Tras la estela de Poseidón y Lagarto son los trabajos con mayor carga satírica y humorística de toda la discografía de King Crimson. Y bien podríamos ir más allá y decir que, en realidad, son las únicas grabaciones que contemplan el humor como ingrediente, puesto que, en general, al obra del grupo es sombría y tensa.".
(King Crimson: Crónica de un malestar. Alejandro Díaz Varón)
"No entendía por qué Roger no escribía más canciones. Cuando trabajé con él en mi estudio para See my way, destinada a A Quick one, aportaba ideas con facilidad. Puede que la tecnología de estudio le resultara un engorro. Creo que si Roger y yo hubiéramos logrado intimar más y hubiéramos trabajado seriamente en el estudio, la trayectoria de los Who se habría dilatado algo más.
Pero también sé que lo que arrastra a Roger es ser intérprete, la voz, un instrumento. El talento para ser Sinatra o Jack Nicholson difiere mucho del que requieren un Cole Porter o un Orson Welles. cuando Roger cuenta con el guión apropiado, es un gigante. Y eso ya basta para cualquiera que desee ser reconocido como un pivote en el mundo del espectáculo."
No
es fácil pensar que tras esa portada en la que una señora nos
invita a una ganchada de “no se sabe qué” producto del
huerto y con una sonrisa de anuncio de pasta de dientes, se esconde
un álbum especial considerado como una pieza de museo, dadas las
circunstancias en que llegó a grabarse (Se desconoce la autoría de
la fotografía). Lo cierto es que la información en el interior es
parca, y eso que la reedición trae una hoja en su interior con más
de lo que podía esperar. La banda alemana que llevo a cabo este
trabajo, en aquel momento, pasó sin pena ni gloria a forma parte de
la historia del Rock y en concreto del Krautrock. Pero con la entrada
de la era de internet, como ha ocurrido en más ocasiones ha sido
rescatada, apareciendo en el presente e incluso ha llegado a
reeditarse en disco de vinilo, que ya es mucho.
Más
de la mitad de la fugaz formación provenía de una desbandada de
VIRUS, otra agrupación alemana que ya había editado plásticos.
El batería Pete Becker, venía de tocar con GERMAND BONDS
AND THE RATTLES de estilo garaje. Y la producción correría a
cargo de Rainer Goltermann, técnico que ya tenía cierta
experiencia, siendo FRUMPY como ejemplo, uno de los proyectos donde
contribuyó. Lo más interesante es que en esa formación incluirán
como artista invitado a Ken Hensley (URIAH HEEP) que
había aceptado a causa, seguramente, de la necesidad de conseguir
dinero rápido. Todo se hizo según lo pensado, y el resultado fue
positivo, pero no lo fue tanto la promoción de su participación,
eso supuso que el anonimato de la banda continuase siendo igual de
escaso. Hensley que ya había hecho algo parecido con el grupo THE
HEAD MACHINE en 1969, tras terminar se desvinculó y volvió a
filas en Uriah Heep, después del breve descanso.
Ken
Hensley es un músico que ha obtenido gran reconocimiento dentro
del Rock, como protagonista en mayor grado de su labor en el seno de
Uriah Heep y en los teclados concretamente. Tiene una forma
característica de entender el instrumento que le ha proporcionado un
sello único y singular. Eso es algo que está presente en los temas
de WEED donde asume el liderazgo, de manera que quién
conozca a los Heep, escuchando este disco rápidamente va a reconocer
el estilo inconfundible de los ingleses. De hecho cuando compré este
vinilo, desconocía cualquier dato del grupo, y menos todavía
pensaba que el británico Hensley pudiera tomar parte en esta
aventura teutona. Pero después de la primera audición me quedó muy
claro, que esta banda estaba influenciada por los Heep sin duda
alguna, algunos de sus temas se podían considerar material
perteneciente a “Look at yourself”, el sonido es
absolutamente fiel. Me quedé pasmado cuando descubrí que el
mismísimo Hensley había participado en aquél insólito plan.
Analizando
el contenido lo primero que se puede decir es que siendo el primer
trabajo de unos músicos con un mismo origen y que por tanto se
conocían, es más bien de índole heterogénea, con una similitud a
otros debuts en cuanto a dispersión en los estilos de las
composiciones, pero no en cuanto a compenetración y coordinación
que si se percibe más profunda que en otras bandas que empiezan. Las
canciones tienen denominador común la mayoría, pero es indudable
que ofrecen un compendio variado en su creación. Todas ellas
transitan entre el hard y el rock y no solo la influencia de Uriah
Heep es monopolio, se descubren otras referencias de hard como ya
mencionaré en su momento.
El
inicio es pandemónico, con una suma de instrumentos sonando a la vez
que realmente simula más bien el final de un tema, pero aquí es al
revés. Se abre paso el Hammond grave y pesado de Hensley en Sweet
morning light acompañado de una corrosiva guitarra, la cual
va a ser la tónica a lo largo del disco. No solo ofrece el órgano
Ken, sino que también canta. El órgano vibrante trabaja a
contratiempo en rachas psicodélicas, frases que repite una y otra
vez con incursiones de una guitarra cada vez más ácida y un bajo
que pulsa retumbando hacia el final. Aquí nos muestra la calidad de
la vibración de sus cuerdas vocales.
Lonely
Ship nada tiene que ver con el brutal comienzo, presentan más
sensibilidad con una pieza compuesta de guitarra acústica y voz,
breve en su tiempo y con una estructura sencilla, un recurso que
Hensley conoce bien, y que más adelante en su principal agrupación,
los Heep se utiliza con mucho tino, realizando unas composiciones
magníficas. Es todo un contraste y demostración de la
heterogeneidad que respira este único valor de Weed.
El
tiempo total del álbum es más corto de lo común y con My
dream, cierran rápidamente la cara A, dejándonos con ganas
de más. Extraño tema que comienza con el sonido de un piano como si
fuera tocado en la otra punta de la habitación (¿improvisación tal
vez?…..). Un sonido débil pero envolvente, como un run-run
que va desgranando notas siempre con oscuridad en su estructura, con
la mano del bajo constante, disertación algo extensa que llega a
conectar finalmente con el ritmo de la melodía que entra
abruptamente por fin a primer plano. Otro artificio de nuestro amigo
Hensley dominando con el Hammond pesado funcionando en bucle con un
sonido cada vez más vibrante y acompañado nuevamente de la guitarra
ácida de Monka.
Se
abre la otra cara con Slowin’ down, pieza de sonido
rock absolutamente clásico, blues de toda la vida donde la
intervención de Hensley aquí es testimonial. Los 4 tiempos de puro
blues rock que podrían ser encontrados en álbumes de Fleetwood
Mac, Allman Brothers, Ten years after o Yardbirds, por decir
alguien. Pasamos a Before I Die y volvemos al
progresivo con un trabajo que es posiblemente el más rico en
instrumentación y melodía y con una nueva demostración de lo que
supone Hensley, su voz y su contribución. Las texturas son muy
propias de los Heep arreciando con el órgano y se puede decir que es
una pieza emotiva y volcada hacia la melancolía. Goza de una segunda
fase donde el ritmo cambia por completo y el hammond carga con nuevos
bríos ácidos en un solo no muy extenso que pone fin.
Se
guardan para el final la joya de la creación, la homónima
Weed, una pieza de larga duración y fuerza donde el rock es
arisco, duro, sin paliativos ni elementos que limen la aspereza del
sonido. La guitarra se aclara las cuerdas durante la primera escenapara sumirnos en unos riffs contundentes de la guitarra rítmica
de clara influencia Zeppeliana. El corte es instrumental, por
tanto la voz no contribuirá a aportar algo de armonía. Otra idea de
Hensley con un ritmo machacante y embadurnado de ácido. El espíritu
de Whole lotta love sobrevuela la escena y se mantiene
presente, pieza que un año antes había impresionado al mundo del
rock por la garra de unos aún novatos Zeppelin. Tras un descanso
instrumental donde parece paralizarse todo ,vuelve la guitarra con el
pedal a tope y enfurecida cargando y haciendo un solo tremendo en
espiral que se acelera para acabar en un agudo paroxismo. Una muestra
más de la fuerza bruta que encierra Weed.
"Richard te contaré mi fantasía, me dijo Jimmy, Me gustaría tener a Joni Mitchell sentada a los pies de mi cama, tocando la guitarra y cantándome. No siguió describiéndome sus fantasías, pero supongo que querría otras cosas de Joni, además de que le tocase la guitarra"
"Llegó diciembre. Exactamente, el 15 de diciembre, Chrissie, con tan solo veintiún años, recibió la noticia de que, a pesar de las promesas, Mick había decidido suspender las vacaciones que pretendían pasar juntos en el Caribe. Tan suspendidas que los billetes de avión habían sido devueltos.
Sola, aquella noche lluviosa y fría de diciembre, en aquella horrible mansión enHarley House, con su perro, sus seis gatos y tres canarios, atrapados en una jaula victoriana que Mick le había regalado sutilmente en su veintiún cumpleaños, Chrissie se metió todo un tarro de barbitúricos. Aunque no se sabe a ciencia cierta, parece ser que Mick Jagger fue el que la salvó al regresar a casa, pero ni aun hoy día Chrissie lo sabe con seguridad.
Chrissie recuperó el conocimiento en el Hospital St. George, en Hyde Park Corner. Ni siquiera las enfermeras sabían su nombre. Cuando estuvo un poco recuperada, fue trasladada a una clínica privada en Hampstead. Durante un par de semanas recibió una terapia especial. Mick Jagger nunca la visitó.Sus padres y su hermana se encargaron de ella.
Cuando salió de la clínica, los tabloides no hacían más que publicar fotos de Mick Jagger y su nueva novia. Marianne Faithfull. Ni una palabra del intento de suicidio de Chrissie. La oficina de los Rolling Stones lo había tapado todo, absolutamente todo.
(El Sargento Pepper nunca estuvo allí. Julián Ruiz)
Extraño
experimento que resulto ser una pieza de colección con el tiempo, y
que gracias a una reedición publicada no hace mucho ha servido para
hacerme con ella en vinilo y por un precio asequible, como debería
ser con las reediciones. En 1970 se produjo un conjuro para que
coincidiese una serie de músicos excepcionales con idea de construir
un proyecto serio que al final se quedó en eso, porque apenas sirvió
para publicar este LP y nada más. Un ambicioso deseo de
Raymond Gomez, ex-Pekenikes que enroló a su hermano
Jean Pierre un ex-No, guitarrista también, a Mathias
Sanvellian un fan del incipiente prog que estaba empezando a
surgir por Europa, al ex-bajista de Pekenikes Ignacio Martín
Sequero y a un Tal Bob Thackway que pasaba por
allí, para tocar la batería. Bob había llegado a tierras hispanas
con su banda mod, pero al no fructificar la incursión
inglesa, los deja e ingresa en la formación de Miguel Rios en 1968.
Un puñado de músicos con mucha calidad, sobrios y experimentados
que van a realizar una obra que no debería pasar inadvertida para
cualquier aficionado a la música Rock.
España
en aquel momento no estaba preparada para asimilar un disco como
éste, demasiado avanzado para la mayoría del público, y eso paso
factura hasta el punto de que terminó con ello. No se conoce que
hubiese ningún tipo de promoción, divulgación, distribución y
menos todavía conciertos de estos excelentes músicos. El título
del disco es una muestra de su clandestinidad en aquel momento, Npk2
(Leído suena En pecados), un término que no estaba bien visto en la
España pudiente rancia y clerical. Su entrada en el mercado del Rock
no llegó a dejar huella alguna, era como si no existieran y sin
embargo con el tiempo se ha convertido en una joya aquí, y allende
los mares, y sino pregunta en Japón por ellos.
Como
era de esperar después del “triunfo” obtenido, vistas las
perspectivas, deciden poner fin al asunto para no crear más dolor
innecesario, Ray Gómez se añade a Pop Tops, Jean
Pierre y Mathias se
unen a Canarios y Bob
continúa con su espíritu libre grabando para otros artistas más
conocidos, Grecas, MiguelRios, Solera y en los
80 hasta con los Ñu
en su magnífico Fuego,
disco que reivindico desde aquí si alguien no lo ha escuchado.
La
producción más que correcta es llevada a cabo por los músicos
integrantes, al igual que la composición y aunque en la
contraportada aparezcan firmados los temas por Pekenikes –
A. Sainz, no es cierto, el
ex-pekenike Alfonso Sainz
intentó llevar a cabo un chantaje para quedarse con los derechos de
los temas escritos, pero lo único que sucedió es que el álbum se
grabó en su estudio recién creado.
Álbum
lleno de madurez compositiva donde se recogen y se ven reflejadas
todas las tendencias y variedad de estilos que entonces estaban
apareciendo en el exterior tras una década de los 60 dominada por la
British invasión.
Vamos a encontrar blues,
proto-prog,
psicodelia,
algunas incursiones características del jazz,
muestras de funky y
pop
del que no consiguen desligarse, pop que todavía estaba de
actualidad en este país y que se deja entrever todavía en las
composiciones a través de melodías contagiadas todavía de cierta
ingenuidad y un espíritu festivo como pilares de ese pop suave e
inocente que encontramos a finales de los 60 circulando
mayoritariamente en nuestras emisoras. El prog inspirado en la
distopía ó comprometido socialmente, revestido de desarrollos
instrumentales extensos, pesados
y recursos de virtuosismo que comienza a asomar internacionalmente
todavía no ha calado.
Free,
es una canción inmersa en un progresivo incipiente totalmente
comandado por el Hammond de Mathias, de tempo intermedio, suave y de
formas bien definidas que se asemeja en la estructura a piezas de los
maravillosos PROCOL HARUM,
que por entonces ya llevaban trabajo a sus espaldas. Por supuesto en
todas dejará huellas de solo de guitarra el magnífico Ray, aunque
ciertamente está muy comedido, pero eso es algo inherente a la
manera en que conforman sus temas.
La
guitarra de Ray se transforma en Chemin de fer
y funciona en modo funky con compañía del hammond que se pone a su
altura generándose un tejido difícil de separar. Un buen groove
surge de la totalidad de los músicos, con instantes de frenesí y
con una guitarra que cada vez toma el protagonismo hacia el final. Es
con Dreamy Sleeper
donde el blues nos deja su huella, incluso la armónica lidera por
momentos esta sencilla suite de aires sueltos, la guitarra se
mantiene en segundo plano y la melodía se reparte entre órgano y
piano. Termina la cara A girando Yellow flying bird
que muestra una guitarra algo distorsionada en una pieza muy
psicodélica con cambios de ritmo rotundos adquiriendo espacios de
saturación en el sonido a cargo del par Hammond-guitarra, donde el
órgano se muestra especialmente vibrante.
La
cara B recoge posiblemente mejor material, son solo 3 temas, pero
excelentes. Se pone en marcha con el más completo y más conocido en
el submundo Once upon a time,
un corte brutal en la interpretación guitarrística de Ray, un
trabajo que demuestra la calidad y virtud de este jovencísimo
músico. Ya el inicio con un magno riff nos hace presagiar que vamos
a disfrutar de material más que bueno. Una composición cuajada de
una producción impresionante, con gran variedad instrumental,
estilística y plagada de arreglos sobre todo de piano. Un
conglomerado donde podemos llegar a discernir apartados de esencia
jazzistica, variaciones de ritmo, grooves y coros, una melodía
dinámica apabullante que despeja toda clase de dudas sobre la enorme
categoría de estos hombres.
Sin
descanso, como interludio Mademoiselle
es otro temazo, eso sí, instrumental y de la mano de Mathias
nuevamente, que nos traslada con su sonido de órgano a los primeros
discos de Procol harum
que tanto escucharía seguramente en algún rincón de su habitación
asimilando sus formas. Y por
último otra pieza estupenda, Warning signals
con un riff constante de guitarra que marca un tempo rápido muy prog
con riqueza instrumental a cargo de solos de Ray, armonías vocales,
un hammond insistente y nervioso y una finalización psicodélica con
el órgano derrochando ondas que van y vienen a través del estéreo
para concluir en una saturación reverberante
clásica de la época.
Es
difícil obtener información de este oscuro trabajo, por un lado no
hay mención sobre quién es el artífice vocal, ni tampoco quien
esta a cargo del bajo, aunque creo saberlo. Parece ser que en la
publicación original aparecía en el interior más comunicación. Lo
que si aparece en el interior de la carpeta es un texto, no se quién
es el autor de ello, pero se trata de una disertación absurda donde
las moscas tienes su protagonismo….como dirían ahora “el
que escribió eso estaba fumado”…….bueno,
es muy posible.
"Diciembre de 1969, Keith Emerson y Greg Lake se encuentran con sus respectivas bandas -The Nice y King Crimson- compartiendo cartel en el Fillmore West de San Francisco. Cuando durante una prueba de sonido Emerson improvisa con el piano siguiendo unas línea de bajo de Lake, ambos se dan cuenta de que ahí hay química.
Decididos a formar una nueva banda, convencen al batería de Atomic Rooster, Carl Palmer, para que se una al proyecto". Pronto estructuran un repertorio basado fundamentalmente en versiones rock de piezas de música clásica y tras un concierto en agosto de 1970, su aparición ese mismo mes en el Festival de la Isla de Wight les consigue un contrato con Island Records."
"Una música que parecía sólo adecuada para una minoría de vanguardia y muy sofisticada, se convierte en 1980 en una pieza más de consumo público gracias a dos artistas que luchan en contra de las etiquetas siempre fastidiosas: Jean Michel Jarre y Vangelis.
Jarre trabaja desde 1973 en bandas sonoras, heredando así una labor que llevó a cabo su padre, Maurice, en filmes de reconocido prestigio. Sin embargo no será hasta 1976 en que compone su admirado "Oxygene" que logra la fama como músico al tiempo que se casa con la actriz Charlotte Rampling. La fórmula "Oxygene" será repetida una y otra vez en obras posteriores como "Equinoxe" y "Magnetic fields", hasta llevarle a sus increíbles conciertos en China o sus presentaciones parisinas ante la jet-set."
Este
es otro de esos discos metidos en el cajón de los olvidados, una
apuesta enterrada que bien merece un rescate para recordar a una
formación de solo 3 miembros, lo que se conoce en el mundillo como
power trío,
que bien podía haberse convertido en el germen de una banda que
podría haber llegado muy alto consiguiendo obras de gran calibre y
espejo donde mirarse para muchas otras. Pero eso no paso, una serie
de circunstancias llevó a que fuera imposible su vigencia en el
tiempo. Demasiado talento reunido no fue encauzado sino todo lo
contrario.
Surgen
en la vieja Inglaterra en 1969 y dede su inicio el equipo esta
compuesto por 5 miembros, debutan en la BBC a través de televisión,
en unos esos programas donde se apoyaban los talentos jóvenes (hoy
en día siguen existiendo estos programas…..aunque muy
diferentes…..por desgracia). Fichados por la compañía Threshold,
perteneciente al grupo MOODY
BLUES,
lanzan sin preámbulos su homónimo en 1970 con cierto éxito no
exento de luces y sombras. Inmediatamente después John
Jones
y Terry Rowley
abandonan y el proyecto se reduce a tres miembros, el power trío
acaba de nacer. Poco después repuestos del cambio publicarán
Medusa,
bien recibido y bastante aclamado.
Con
el éxito obtenido comienzan a recibir invitaciones para tocar en
muchos lugares, sobre todo en EEUU tras la difusión de algunos temas
en las radios americanas. La agenda se les aprieta y los conciertos
son continuados, de manera que al año siguiente, 1971 no realizan
nada de material nuevo para su tercer redondo, pero finalmente se
consigue terminar en 1972.
A
partir de aquí la incertidumbre se cierne sobre sus cabezas, Hughes
recibe oferta de DEEP
PURPLE
nada menos para unirse a ellos, algo que no puede imaginar pero que
acepta “ipso facto” dada la envergadura de su oferente. Se trata
de la vacante que deja libre Roger Glover. El núcleo se rompe y
Trapeze se queda cojo, aunque no muerto, todavía logran sumar a
filas algunos músicos y publicar Lp. En 1976 Glenn
Hughes
volvería fugazmente aprovechando una disolución temporal de D.P.,
pero poco después vuelve a dejarlos en la estacada para comenzar una
carrera en solitario. La disolución total de Trapeze
se
produjo en 1979 cuando sus miembros, profesionales avezados con gran
calidad musical en su haber, fueron escogidos por grandes bandas de
hard consolidadas, como JUDAS PRIEST
y URIAH HEEP.
Aun así les dio tiempo a publicar un último álbum, Hold
on.
John
Lodge, uno de los fundadores de los enormes Moody blues,
enseguida se percató de que había filón con estos chicos, músicos
bien preparados con gran dominio de cada instrumento, con ideas,
energía y algo muy importante madurez y templanza a la hora de
componer. Muy seguro con sus posibilidades apostó por ellos para
conseguir un puesto dentro del hard rock en el mercado internacional.
Si no fuera por que las circunstancias no permitieron una
continuidad, no se hubiera equivocado teniendo en cuenta que lo que
deparó el futuro de sus componentes fue éxito y más éxito……….pero
por separado.
Medusa
es posiblemente el mejor de todos sus álbumes, encarnando los
valores de este triumvirato, es decir un hard rock de corte clásico
con claras raíces en el blues rock con algunas connotaciones
procedentes de la psicodelia y el progresivo presente y con
predominio de una guitarra rítmica pesada acompañada de solos
solapados sin excesos. Algunos de los temas ofrecen riffs y
desarrollos que se repiten a lo largo de la melodía practicamente en
bucle ( Jury , Touch my life, Medusa ) convirtiendo la
melodía en obsesión sin llegar a conformar un mantra.
Además
cuenta con una voz privilegiada por parte de Glenn Hughes,
con gran capacidad de adaptación, la personalidad y estilo que emana
y la facilidad para alcanzar registros imposibles, con unas
características muy similares a las de Paul Rodgers de
Free.
La
austeridad infligida por John Lodge en la producción y arreglos
llama la atención, sabiendo que proviene de un tipo que ha trabajado
con ellos de manera más que constante en su banda. (Si agudizas el
oído en Black cloud se llega a discernir un lejano piano al fondo).
El sonido es descarnado y auténtico pero su solidez y dinamismo es
alto, y solo la voz pone el punto de armonía en ausencia de coros.
Su
sonido se asocia a agrupaciones oetáneas, Led Zeppelin, Deep
Purple, Humble pie o Free son influencias
notables dentro de su música como se observa en your love is
alright, con una guitarra que bien firmaría Page,
o la voz con recursos muy propios de Robert Plant. Así
como la homónima Medusa con riff zeppeliano y
una conexión vocal más que marcada.
También
se descubren incursiones en estructuras similares a las de la joven
Deep Purple audibles en la épica Touch my life
en la que los dúos entre guitarra rítmica y solista son innovadores
o lo que encontraremos en la balada Seagull, la pieza
más melódica y emotiva del disco, donde Hughes nos deleita
con sugerente voz, escuchamos el único órgano que aparece y la
guitarra actúa en modo fuzz mostrando su lado más
psicodélico.
Un
diamante en bruto que fue cambiando de manos, se partió en pedazos y
cada uno de ellos se pulió por separado……...y en este caso se
incumple la ley que dice que: el valor del Todo es superior a la
suma de las partes que la componen……………...a
la historia me remito